HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
Mundiario 18 Jun, 2026 22:53

Netanyahu desafía el pacto de Trump con Irán: por qué Israel no dejará el Líbano

La firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán había sido presentada como uno de los movimientos diplomáticos más relevantes de los últimos años en Oriente Próximo. El documento, firmado tras meses de negociaciones indirectas y destinado a reducir la escalada militar abierta tras la guerra contra Irán, incluía un principio aparentemente claro: el compromiso de garantizar la integridad territorial y la soberanía del Líbano.

Sin embargo, apenas unas horas después de hacerse público el acuerdo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, lanzó un mensaje que ha generado inquietud tanto en Beirut como en numerosas cancillerías occidentales. Israel no abandonará las posiciones militares que mantiene en el sur libanés y conservará la denominada “zona de seguridad” ocupada desde marzo mientras considere que existen amenazas para su seguridad nacional.

La declaración constituye uno de los primeros grandes desafíos políticos al nuevo marco regional surgido tras el pacto entre Washington y Teherán.

Durante la inauguración de una carretera en el bloque de asentamientos de Gush Etzion, en la Cisjordania ocupada, Netanyahu dejó clara la posición de su Ejecutivo. “Seguiremos avanzando por nuestro camino con sabiduría y discreción. Para ello es necesario mantener la zona de seguridad en el sur del Líbano”.

La denominada zona de seguridad abarca una franja de hasta diez kilómetros de profundidad dentro del territorio libanés. Israel sostiene que esta área es imprescindible para impedir ataques de Hezbolá contra las comunidades israelíes del norte del país. Desde la óptica israelí, la experiencia acumulada durante años de enfrentamientos con la milicia chií respaldada por Irán demuestra que cualquier retirada prematura permitiría a Hezbolá reconstruir posiciones ofensivas cerca de la frontera.

Sin embargo, para el Gobierno libanés y para buena parte de la comunidad internacional, la permanencia de tropas israelíes constituye una ocupación militar incompatible con la soberanía del Estado libanés y con los compromisos asumidos en el reciente acuerdo internacional.

El choque con el pacto firmado por Washington y Teherán

La cuestión más delicada es que el memorando firmado entre Estados Unidos e Irán no se limita a un alto el fuego entre ambos países. El texto establece el “cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano” y recoge el compromiso de respetar la integridad territorial libanesa.

Por ello, la decisión israelí introduce un elemento de contradicción política evidente. Mientras Washington intenta presentar el acuerdo como el inicio de una etapa de estabilización regional, Israel deja claro que mantendrá su propia estrategia militar independientemente de los compromisos diplomáticos alcanzados.

La situación refleja además una realidad cada vez más visible en los últimos meses: las diferencias entre Trump y Netanyahu sobre la gestión del conflicto regional. Aunque ambos líderes mantienen una estrecha alianza histórica, la negociación con Irán ha evidenciado desacuerdos importantes. Diversos responsables israelíes consideran que el pacto no responde plenamente a las preocupaciones de seguridad de Israel ni garantiza la eliminación definitiva de las capacidades nucleares iraníes.

La controversia se intensificó cuando el Ejército israelí publicó un nuevo mapa oficial que muestra una ampliación de la zona bajo control militar dentro del Líbano. La cartografía difundida por las Fuerzas de Defensa de Israel sitúa unidades operando varios kilómetros más al norte que en mapas anteriores, incluso en áreas próximas a Nabatieh, una de las principales zonas de influencia de Hezbolá.

Israel comunica que no contempla una retirada inmediata mientras advierte de que sus operaciones militares podrían extenderse más allá del perímetro actualmente ocupado. Un alto responsable militar israelí fue explícito al señalar que el Ejército seguirá eliminando cualquier amenaza detectada incluso fuera de la zona de seguridad.

NEW: Islamic Revolutionary Guards Corps-affiliated media has made Iranian implementation of the US-Iran agreement, particularly provisions concerning the Strait of Hormuz, contingent on an end to Israeli operations against Hezbollah in Lebanon. Iran is likely connecting these two… pic.twitter.com/4fsIdyG3me

— Institute for the Study of War (@TheStudyofWar) June 18, 2026

Hezbolá rechaza cualquier permanencia israelí

La reacción del movimiento chií no tardó en llegar. Su líder, Naim Qassem, rechazó de forma contundente la idea de que Israel pueda establecer zonas permanentes bajo control militar dentro del Líbano. “Nada de zonas amarillas, ni zonas rojas, ni zonas verdes. Israel tiene que marcharse, y se marchará”.

Durante los últimos días, Hezbolá ha continuado lanzando ataques contra posiciones israelíes en el sur del país mediante drones explosivos y otras acciones militares. Paralelamente, Israel ha mantenido bombardeos selectivos y operaciones de vigilancia sobre territorio libanés.

Aunque la intensidad de la violencia ha disminuido respecto a los momentos más duros del conflicto, el escenario sigue siendo extremadamente frágil. El nuevo mapa israelí no sólo afecta a territorio terrestre, sino también a áreas marítimas cuya delimitación había quedado fijada en el acuerdo marítimo firmado entre Israel y Líbano en 2022 bajo mediación estadounidense.

La inclusión de espacios cercanos al proyecto gasístico de Qana ha despertado preocupación porque podría reabrir disputas que parecían resueltas y afectar a futuros proyectos energéticos libaneses. Desde Beirut se interpreta que la permanencia israelí supone una vulneración directa de los compromisos internacionales asumidos en los últimos años.

Netanyahu considera que la experiencia de los últimos años demuestra que las garantías diplomáticas no son suficientes para impedir el rearme de Hezbolá. Por ello, entiende que mantener una presencia militar permanente constituye la única fórmula efectiva para proteger las localidades israelíes cercanas a la frontera.

En este sentido, el líder israelí ha dejado claro que continuará siendo "fiel al objetivo supremo" que guía su estrategia regional: impedir que Irán y sus aliados consoliden una capacidad militar que amenace directamente a Israel. @mundiario

Contenido Patrocinado