La declaración de José Luis Rodríguez Zapatero ante la Audiencia Nacional deja como conclusión que el expresidente ha optado por una estrategia de desvinculación absoluta de todos los hechos que investiga el juez José Luis Calama. Durante más de tres horas de interrogatorio, el exmandatario negó haber influido en el millonario rescate de Plus Ultra, rechazó cualquier participación en estructuras societarias supuestamente utilizadas para canalizar fondos y defendió que sus ingresos recibidos a través de consultoras responden exclusivamente a trabajos profesionales legítimos.
La comparecencia, cuyos audios filtrados a la prensa permiten reconstruir con detalle el intercambio entre magistrado e investigado, revela una defensa construida sobre admitir determinados contactos o relaciones personales, pero negar que tuvieran relevancia penal o conexión con la concesión del desembolso de 53 millones de euros del FASEE (Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas) de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales). La línea de investigación más importante de la declaración gira en torno a la aerolínea venezolana, pero no se circunscribe únicamente
Zapatero reconoció haber realizado una gestión ante el Banco Santander para facilitar que los ejecutivos de la aerolínea fueran escuchados por la entidad financiera. Sin embargo, rechazó que aquella actuación constituyera una mediación para obtener créditos ICO.
Según explicó, se limitó a contactar con el vicepresidente del banco, José Manuel Cendoya, para que atendiera a los representantes de la compañía. La admisión resulta significativa porque confirma la existencia de una intervención personal, aunque el expresidente insiste en que se trató de una llamada habitual para pedirle que recibiera a los ejecutivos y sin trascendencia decisoria.
Más contundente fue al referirse al rescate público de 53 millones de euros concedido a la aerolínea. A preguntas del juez, negó haber hablado con ministros, altos cargos, funcionarios o empleados públicos para favorecer la operación. Su respuesta fue una de las más firmes de toda la comparecencia: “no hablé absolutamente con nadie del rescate de Plus Ultra”. La defensa de Zapatero intenta así separar dos planos: su actividad profesional como consultor y cualquier posible influencia sobre decisiones del Gobierno de Pedro Sánchez.
El entramado societario del caso
El problema para el expresidente es que la causa no se sostiene únicamente sobre la existencia de una hipotética llamada o una gestión concreta. La investigación trata de determinar si la agenda de relaciones personales y empresariales del exlíder del PSOE sirvieron para articular una estructura de intermediación remunerada que, además, se había insertado en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales y corrupción de Venezuela. Por eso el juez dedicó buena parte del interrogatorio a examinar los pagos percibidos a través de Análisis Relevante, la consultora vinculada a Julio Martínez Martínez, amigo personal de Zapatero desde hace años.
?? El audio en el que José Luis Rodríguez Zapatero niega la mayor: «No hablé con políticos para el rescate a Plus Ultra». pic.twitter.com/vtfGvsH7IS
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El expresidente defendió que ejerció como consultor principal de la compañía y que su experiencia internacional justificaba las cantidades percibidas. No obstante, surgió uno de los puntos más delicados de la declaración: la inexistencia de contratos escritos. Zapatero explicó que la relación profesional funcionaba mediante acuerdos verbales y liquidaciones posteriores. La respuesta provocó el escepticismo del magistrado, que subrayó la dificultad de acreditar documentalmente servicios profesionales de elevada cuantía cuando no existe soporte contractual formal.
“¿Dice usted que no se firma ningún contrato con Análisis Relevante?”, preguntó Calama extrañado por el proceder del expresidente del Gobierno. “No le descubro nada al decirle que una de las fuentes de fraude es un contrato vacío de contenido que luego es una pantalla... no es normal. En mi opinión y normalmente en la de Hacienda. La relación se inicia de manera verbal. Por tanto, partimos de la inexistencia de bade contractual y escrita”, aclaró el magistrado.
“Eso son los informes. Pero es que los informes escritos, genéricos, para clientes y promoción, son una parte, una parte relativamente pequeña de la tarea de asesoría y consultoría”, respondió Zapatero en un intento de aportar más detalles sobre cómo funcionan sus negocios. "Eso lo he entendido. Pero, al final, a la Agencia Tributaria y al juzgado también hay que acreditarle un poco el informe... el informe ya no es un informe ad hoc, es un informe general”, rebatió el magistrado.
La empresa instrumental de Dubái
Otro de los episodios más llamativos se produjo al abordar la supuesta creación de una sociedad en Dubái. Los investigadores consideran que aquella estructura pudo formar parte de un mecanismo para canalizar el 1 % de los fondos relacionados con la operación Plus Ultra. Zapatero negó tajantemente cualquier implicación. En particular, el juez sitúa en una comida en el restaurante Portonovo el nacimiento de esa empresa para supuestamente recibir parte del dinero de la SEPI.
“Jamás en mi vida he oído hablar de una sociedad offshore”, llegó a decir el expresidente, tras asegurar que tampoco ha dado instrucciones a nadie para constituir una mercantil de ese tipo. El propio Zapatero también remitió al juez una suerte de autorización de alcance universal para que rastreara todas sus cuentas, participaciones o productos financieros, pero insistió en que no tiene ninguna empresa dentro o fuera de España, por lo que le sorprendió al leer el auto de imputación que la Audiencia Nacional le achaque la titularidad indirecta de esta entidad.
“Todo arranca en Portonovo”, recuerda el magistrado, que apuntó en que la reserva para dos personas la intentó hacer su secretaria, Gertrudis Alcázar, y que estaba nombre de Julio Martínez Martínez, pero que finalmente tuvo que realizarla uno de los escoltas del expresidente. El expresidente aseguró no recordar los detalles del encuentro ni quién pudo acudir junto al dueño de Análisis Relevante, aunque tampoco descarta que haya existido, pero sí se queja de que la hipótesis que concluyera el magistrado de una cita de ese tipo haya sido la constitución de una estructura mercantil.
? Los audios de José Luis Rodríguez Zapatero ante el juez: «Jamás he oído hablar de una sociedad 'offshore'». pic.twitter.com/aCik8UbkBB
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“Es un tema muy comprometido en la medida en que una cosa es que, por iniciativa propia, hubieran comido solamente Julio Martínez y Tomás Guerrero sin que interviniera su entorno. Pero es que aquí interviene su entorno, Gertrudis (Alcázar) para avisar a Julio Martínez y luego mandan ustedes un escolta para hacer la reserva. Y al día siguiente, Tomás Guerrero está informando de toda la documentación que se necesita para constituir una sociedad. Es llamativo”, argumenta el juez Calama.
La declaración también abordó el papel de sus hijas en las actividades empresariales investigadas. Zapatero reconoció haber facilitado que la consultora de ambas realizara trabajos de maquetación e imagen para proyectos vinculados a Análisis Relevante. No negó haber recomendado su contratación. Al contrario, defendió abiertamente la calidad profesional de sus hijas y explicó que se trataba de una colaboración normal dentro del ámbito privado. El reconocimiento tiene relevancia porque la investigación analiza precisamente los flujos económicos entre distintas sociedades vinculadas al entorno familiar del expresidente. @mundiario