INECC, el soporte técnico de la política ambiental mexicana
Por Omar Bazán
SUMARIO:
A diferencia de otras instituciones, el INECC no inspecciona empresas, no aplica multas y no otorga permisos. Su trabajo consiste en investigar, medir y evaluar. Entre otras tareas, realiza estudios sobre calidad del aire, emisiones contaminantes, biodiversidad y riesgos asociados al cambio climático.
Chihuahua, Chihuahua.- La discusión de una nueva Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente puso en la mira temas como la calidad del aire, la biodiversidad, los polinizadores y los mecanismos para prevenir daños ambientales.
Detrás de cada uno de estos temas existe una necesidad común: contar con información confiable para tomar decisiones.
Es ahí donde aparece el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC).
Aunque su nombre es poco conocido en la opinión pública, el Instituto tiene una función coyuntural, generar estudios, datos y análisis que sirvan de apoyo para las políticas públicas relacionadas con el medio ambiente y el cambio climático.
A diferencia de otras instituciones, el INECC no inspecciona empresas, no aplica multas y no otorga permisos. Su trabajo consiste en investigar, medir y evaluar. Entre otras tareas, realiza estudios sobre calidad del aire, emisiones contaminantes, biodiversidad y riesgos asociados al cambio climático.
La información que produce permite conocer con mayor precisión cuáles son los principales problemas ambientales del país y qué alternativas existen para enfrentarlos. También ayuda a evaluar si las políticas implementadas están dando resultados o requieren ajustes.
La propuesta de una nueva legislación ambiental incorpora instrumentos que requerirán seguimiento permanente y evaluación técnica. La Estrategia Nacional de Calidad del Aire, las acciones para la protección de polinizadores o la futura Estrategia Nacional sobre Biodiversidad son algunos ejemplos donde la generación de información será indispensable para medir avances y corregir deficiencias.
Por eso, el papel del INECC cobra relevancia porque aporta elementos para que las decisiones públicas se sustenten en datos y no únicamente en percepciones o criterios administrativos.
La discusión legislativa seguramente continuará enfocada en nuevas facultades, obligaciones y mecanismos de control. Sin embargo, también resulta importante reconocer el papel de las instituciones encargadas de generar conocimiento. Contar con mejores leyes es importante; contar con información que permita aplicarlas y evaluarlas también lo es.
El reto ambiental de México exige un marco legal actualizado y organismos capaces de proporcionar la información necesaria para respaldar las decisiones que habrán de tomarse en los próximos años.