La euforia por el Mundial 2026 ha encontrado un protagonista inesperado en las calles de la Ciudad de México: Merlín, un pato pekín de dos años que se ha convertido en el símbolo absoluto de la afición. Caracterizado por su plumaje blanco y sus patas color naranja, el ave alcanzó la fama tras viralizarse en redes sociales portando la camiseta de la Selección Nacional mientras acompañaba a sus dueños, Karla Gómez y su hijo Christian, a vender agua y refrescos bajo la lluvia en la capital.
Su impacto ha sido tal que la FIFA lo nombró embajador oficial de la Ciudad de México para la sede del torneo, una decisión que ha desatado una intensa controversia política. En esta, el expresidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, ha tomado protagonismo con crítica contra la Federación Internacional de Futbol, acusándola de lucrar con la imagen del carismático animal sin retribuir a sus propietarios.
A través de sus redes sociales, el exmandatario (2006-2012) cuestionó que la organización global y diversos medios internacionales estén generando beneficios económicos a costa de la figura del ave. “Deberían darle regalías o un buen apoyo económico, con todo el dinero que está haciendo la FIFA, muchos medios del mundo y otros con la imagen del Pato Merlín”, sentenció Calderón en una publicación que acumuló miles de visualizaciones.
Sí, muy bien. Llegó “como un regalo”, pero no hay que dejarlo así: deberían darle regalías o un buen apoyo económico, con todo el dinero que está haciendo la FIFA, muchos medios del mundo y otros con la imagen del #PatoMerlín. No puede ser que su dueño, ese chavito que lo ha… https://t.co/De4Qj4seh9
— Felipe Calderón ???? (@FelipeCalderon) June 20, 2026
Con un lenguaje directo, el panista exigió a la FIFA que otorgue algo a la familia, subrayando que no es justo que el pequeño Christian, quien ha educado al pato y lo considera parte de su familia, se quede sin opciones tras el evento deportivo. “No puede ser que su dueño, ese chavito que lo ha educado, se quede después del mundial sin otra opción. ¡Móchense!”, sentenció.
Mientras la polémica crece, el fenómeno de Merlín ha escalado hasta los niveles más altos del gobierno actual, pues la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo también lo invitó a una de sus conferencias matutinas en Palacio Nacional, calificándolo como un símbolo de la cultura mexicana durante el Mundial. Por su parte, Karla Gómez, madre soltera de Carlos y Cristian, ha expresado que no le parece justo que empresas externas lucren con “el amor” que representa su mascota.