HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
Expansion 20 Jun, 2026 16:48

Del auto al medicamento: la nueva apuesta industrial de Morelos

La histórica planta de Nissan en CIVAC ya apagó motores. Tras el cierre de la primera fábrica de la compañía fuera de Japón, Morelos comienza a escribir un nuevo capítulo industrial de la mano de la farmacéutica Camber-Amarox , una inversión que refleja cómo el estado busca reinventarse después de perder a una de sus empresas más emblemáticas.

La compañía, respaldada por el grupo indio Hetero Labs, inauguró la primera fase de una planta farmacéutica en la Ciudad Industrial del Valle de Cuernavaca (CIVAC) , en Jiutepec, con una inversión cercana a los 50 millones de dólares . El proyecto contempla la creación de entre 250 y 300 empleos directos y más de 1,000 indirectos, además de la fabricación de medicamentos para enfermedades como cáncer, diabetes, VIH y padecimientos cardiovasculares. Aunque la llegada de Camber-Amarox no sustituye la escala económica ni laboral que tuvo Nissan durante casi seis décadas, sí envía una señal relevante: el corredor industrial de Morelos sigue atrayendo inversión y comienza a diversificar su perfil productivo.

El vacío que dejó Nissan La decisión de Nissan de cerrar su planta en Morelos forma parte de una reestructuración global que concentrará la producción mexicana en Aguascalientes. Con ello concluye una historia iniciada en 1966, cuando CIVAC se convirtió en la primera instalación de manufactura de la empresa japonesa fuera de su país de origen. Durante décadas, la armadora fue uno de los principales motores económicos de la entidad. A su alrededor crecieron cadenas de suministro, proveedores especializados y miles de empleos vinculados a la industria automotriz. Por eso, el cierre encendió alertas sobre el futuro industrial de Morelos y sobre la capacidad de la entidad para atraer nuevas inversiones capaces de compensar la pérdida de una de sus empresas insignia. La llegada de Camber-Amarox no llena por completo ese vacío, pero sí representa uno de los primeros proyectos de gran tamaño que aterrizan en la zona después de la salida de Nissan. La apuesta por los medicamentos El arribo de la farmacéutica también refleja un cambio más profundo en las prioridades industriales del país. Mientras durante años la manufactura automotriz dominó la conversación sobre inversión extranjera, sectores como la industria farmacéutica , la biotecnología y la producción de dispositivos médicos comienzan a ganar espacio dentro de la política industrial mexicana. Detrás de Camber-Amarox se encuentra Hetero Labs , uno de los grupos farmacéuticos más importantes de India. La planta en Morelos busca abastecer al mercado nacional, pero también aprovechar la posición estratégica de México para atender otros mercados de la región. La inversión coincide además con la estrategia impulsada por México, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard , quien ha colocado a la industria farmacéutica entre los sectores prioritarios del Plan México , ha dicho que el objetivo es aumentar la producción nacional de medicamentos, reducir la dependencia de importaciones y fortalecer la capacidad productiva del país en un sector considerado estratégico. En los últimos meses, el gobierno federal anunció inversiones por más de 21,000 millones de pesos en proyectos relacionados con medicamentos, biofármacos, investigación clínica e insumos médicos. La meta es construir cadenas de suministro más resilientes y convertir a México en un polo regional de manufactura para el sector salud. La llegada de Camber-Amarox va más allá de una nueva fábrica, también representa una pieza dentro de una estrategia nacional que busca impulsar una industria con mayor contenido tecnológico y valor agregado.

La transformación Durante décadas, CIVAC fue sinónimo de automóviles, pero comienza a abrir espacio para laboratorios, investigación y producción farmacéutica. La transición no será inmediata ni compensará por sí sola la salida de Nissan, pues la armadora japonesa dejó una huella económica difícil de igualar en el corto plazo. Sin embargo, la llegada de nuevas inversiones permite vislumbrar una transformación gradual de la vocación industrial del estado. Gracias a la presencia de Nissan, Japón logró convertirse en el principal inversionista extranjero en Morelos, una excepción dentro de un país donde Estados Unidos domina ampliamente los flujos de inversión. El cierre de CIVAC también coincide con una etapa de transformación para la industria automotriz de México. Además de los cambios tecnológicos asociados a la electrificación, las armadoras enfrentan mayores presiones por las políticas comerciales de Estados Unidos y por la necesidad de reconfigurar sus cadenas de suministro en Norteamérica. Para Morelos, el desafío consiste en convertir la pérdida de una planta histórica en una oportunidad para diversificar su economía y atraer industrias con potencial de crecimiento global. Mientras Nissan se despide de una historia de casi 60 años en la entidad, Camber-Amarox marca el inicio de una nueva etapa. Una donde los medicamentos, y no los automóviles, comienzan a perfilarse como una de las apuestas industriales más importantes para el futuro del estado.

]]>
Contenido Patrocinado