Aunque la protesta de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) quedó desactivada tras el retiro de su plantón en la Ciudad de México, las autoridades federales mantendrán los filtros, perímetros y protocolos de seguridad reforzados para el partido entre México y Chequia, programado para este miércoles en el Estadio Ciudad de México.
El encuentro, correspondiente a la última jornada de la fase de grupos para la Selección Mexicana, se desarrollará bajo el mismo esquema de protección que fue desplegado durante los primeros días de la Copa Mundial de Futbol 2026, cuando las autoridades elevaron los niveles de alerta por la posibilidad de protestas, bloqueos y otros incidentes que pudieran afectar el desarrollo del torneo, advirtieron fuentes militares.
La estrategia forma parte del Plan Kukulcán, que contempla la participación coordinada de la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Guardia Nacional, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Centro Nacional de Inteligencia, así como corporaciones locales.
De acuerdo con la planeación federal, en la Ciudad de México se mantienen disponibles hasta 61 mil 616 elementos para tareas de vigilancia, movilidad, inteligencia, reacción y protección de instalaciones estratégicas relacionadas con el Mundial.
El esquema abarca el inmueble de Santa Úrsula, el Fan Fest del Zócalo, hoteles sede, aeropuertos, centros de concentración de selecciones, estaciones de transporte masivo, corredores turísticos y rutas de traslado de delegaciones.
La protección del Estadio Ciudad de México opera mediante tres cinturones de seguridad.
El primero se ubica dentro del inmueble e incluye accesos, zonas de revisión, áreas operativas y puntos de concentración de aficionados.
El segundo comprende el perímetro inmediato de Santa Úrsula Coapa, donde se instalan filtros de control, dispositivos de vigilancia y puntos de observación para monitorear el flujo de asistentes.
El tercero cubre las rutas de llegada y salida, estaciones del Metro, Tren Ligero, CETRAM Tasqueña, terminales de autobuses y corredores de movilidad utilizados por aficionados nacionales y extranjeros.
Las medidas incluyen arcos detectores de metales, revisiones aleatorias, monitoreo mediante miles de cámaras, vigilancia aérea, seguimiento en tiempo real desde centros de mando y despliegues de reacción inmediata.
La estrategia también contempla capacidades antidrones, vigilancia aérea de las Fuerzas Armadas y monitoreo permanente de riesgos mediante áreas de inteligencia federal.
Aunque el retiro de la CNTE modificó de manera importante el panorama de seguridad previo al encuentro entre México y Chequia, las autoridades no prevén una reducción significativa del dispositivo.
Fuentes involucradas en la planeación explicaron que el Mundial continúa siendo considerado un evento de interés estratégico para el Estado mexicano, por lo que los protocolos de prevención permanecen vigentes independientemente de que hayan disminuido algunas amenazas específicas.
La vigilancia se mantendrá sobre los accesos de Calzada de Tlalpan, Periférico Sur, Avenida del Imán, Gran Sur y otras vialidades utilizadas por miles de aficionados para ingresar al inmueble.
También continuarán los controles sobre rutas de traslado de delegaciones, zonas hoteleras, terminales aeroportuarias y puntos de reunión de visitantes extranjeros.
El encuentro llega además en un contexto distinto al de los primeros días del torneo.
México ya aseguró su pase a la siguiente ronda tras sus resultados previos en el Grupo A, por lo que el duelo ante Chequia representa una oportunidad para definir posiciones y afinar aspectos deportivos rumbo a la fase de eliminación directa.
Sin embargo, para los responsables de la seguridad mundialista, la clasificación del equipo nacional y la desaparición de las protestas magisteriales no modifican el principio que ha guiado la operación desde el inicio del torneo.
La instrucción, de acuerdo con fuentes federales, sigue siendo la misma: no subestimar ninguna amenaza y mantener activos todos los mecanismos de prevención para garantizar que el Mundial continúe desarrollándose sin incidentes.
En los alrededores del Estadio Ciudad de México continuaron, sin embargo, los preparativos de última hora.
Personal de mantenimiento realizó trabajos de embellecimiento y reparación urbana sobre el circuito perimetral del inmueble. Entre las labores observadas destacó la rehabilitación de un tramo de carpeta asfáltica de aproximadamente 10 metros de longitud por dos de ancho, utilizado por vehículos operativos y de servicios vinculados al evento.
La Guardia Nacional también mantuvo actividad durante gran parte del día.
Por la mañana fueron efectuados recorridos de supervisión, ejercicios de revisión y prácticas operativas relacionadas con los accesos y filtros de seguridad. Más tarde, los elementos recibieron periodos de descanso y alimentación para presentarse en condiciones óptimas a partir de las primeras horas del miércoles, cuando comenzará el despliegue correspondiente al partido entre México y Chequia.
El estadio permaneció prácticamente cerrado al público durante toda la jornada.
El movimiento más constante correspondió al ingreso de personal encargado de la operación interna del inmueble y de proveedores responsables del abastecimiento de alimentos y bebidas.
Camiones y vehículos de servicio introdujeron pan, carne, refrescos, botanas, insumos para cocinas, productos refrigerados y mercancías destinadas a los distintos puntos de venta que operarán durante el encuentro.
Paralelamente, cuadrillas de trabajadores realizaron labores de acondicionamiento en áreas comerciales, cocinas, bodegas y módulos de atención al aficionado para garantizar que la infraestructura de servicios se encuentre lista antes de la apertura de puertas.
Las tareas forman parte de la preparación logística que acompaña cada partido mundialista y que se desarrolla bajo supervisión de personal de seguridad federal y operadores del inmueble.