Se les conoce coloquialmente como “Chapulines” y son aquellos funcionarios que toman cualquier responsabilidad que las circunstancias les ofrecen, pero pensando que lo hacen, “mientras encuentran algo mejor” y cuando llega esa oportunidad, dejan tirado el trabajo y buscan esa nueva aventura, aunque no logren su cometido. Muchos de ellos tienen la osadía de que al no lograr su nueva posición, regresan al trabajo anterior como plato de segunda mesa.
Esta costumbre la aplicó Acción Nacional durante los casi 30 años que fueron imbatibles en Baja California, hasta que la gente se cansó de esas mala prácticas que solo evidenciaban una desmedida ambición de esos políticos que siempre estaban buscando otro trampolín mas alto para continuar su carrera personal.
Hoy en día vemos con tristeza y coraje, que esta mala costumbre la aplican ahora de manera magistral los actuales políticos, al grado de que a casi 3 meses de que inicien el proceso electoral 2027, en Morena ya están definiendo sus precandidatos y precisamente este lunes se inscribieron 10 suspirantes a la gubernatura del Estado, algo insólito.
Es tal la desbandada de “Chapulines”, que en la convocatoria que emitió el Comité Ejecutivo Nacional tuvo que establecer un filtro indicando que si se registran más de seis personas para una misma posición, como en BC, se realizará un sondeo preliminar para identificar a los seis perfiles con mayor reconocimiento territorial. Hablan también de la aplicación de encuestas para medir la aceptación ciudadana y valorar sus atributos, aunque esas encuestas nunca las hemos conocido. En dicha convocatoria se establece que la persona con mejores resultados será nombrada coordinadora de “Defensa de la Transformación”, para evitar caer en actos anticipados de campaña.
Afortunadamente, la presidenta Sheinbaum puso como candados 2 muy importantes cambios, el primero prohíbe la reelección inmediata de legisladores y alcaldes y otra medida igualmente importante que evita el nepotismo, al prohibir que familiares directos de los funcionarios salientes asuman sus puestos en el siguiente periodo electoral, con el objetivo de evitar la “herencia” de cargos públicos y promover una mayor transparencia y equidad en el proceso electoral, lo único malo es que estas reformas entrarán en vigor hasta el proceso 2030, para favorecer a los candidatos consentidos en Guerrero y Zacatecas.
En 2027 se elegirán más de 3,000 cargos, que incluyen 17 gobernadores, 31 congresos locales, más de 2,000 presidencias municipales y la elección de jueces y magistrados del Poder Judicial que quedaron pendientes del 2025
Por lo pronto y a un año de distancia de las elecciones 2027 que se llevarán a cabo el 6 de junio, nos hemos encontrado con el hecho de que innumerables funcionarios, han emprendido el vuelo dejando inconclusas sus responsabilidades Esto me recuerda los jóvenes que terminan con su novia al conocer a otra chica más atractiva, sin embargo, al ser rechazados por esta nueva joven, deciden regresar con la anterior, a pesar de no estar convencidos de ello.
Así siento que es el amor de algunos funcionarios por nuestra querida Tijuana, la cual requiere funcionarios de tiempo completo, que apliquen todo su conocimiento y empeño, por transformarla y que no piensen en dejarnos cuando aparezca esa chica hermosa que les haga olvidar a nuestra Ciudad.
Esa es la gran diferencia entre un político y un estadista.