MÉXICO-. Un video difundido en redes sociales se volvió viral luego de que un creador de contenido afirmara que en México podría existir una especie de “Batman” mexicano, generando conversación y debate entre internautas.
La grabación hace referencia a supuestos avistamientos inusuales en Jalisco, específicamente en el municipio de Lagos de Moreno, donde se reporta la aparición de personas inmovilizadas en postes de la ciudad, en una escena que muchos han comparado con un cómic urbano.
El “justiciero nocturno” y los mensajes en la ciudad
En el video, el creador comenta que estos hechos podrían estar relacionados con un supuesto justiciero nocturno, quien habría estado amarrando a personas con cinta canela, colocándoles cartulinas con la palabra “rata” e incluso dibujando bigotes sobre sus rostros.
De acuerdo con su narración, en algunos casos también se han colocado motocicletas frente a los individuos, lo que ha generado especulación sobre si los vehículos estarían relacionados con posibles robos.
El fenómeno ha llevado a usuarios en redes a apodarlo como el “Batman mexicano”, comparándolo con una figura de vigilancia nocturna fuera de la ley.
Reportes y zonas señaladas
Los incidentes habrían comenzado a registrarse alrededor del 12 de junio de 2026, principalmente en zonas como la colonia El Calvario.
Hasta el momento, se mencionan al menos 5 casos con un patrón similar.
Según lo relatado en el video viral, los hechos seguirían una dinámica repetida:
- Sometimiento nocturno de personas
- Exhibición pública en postes
- Mensajes escritos en cartulinas
- Posible vinculación con motocicletas presuntamente robadas
Reacciones en redes sociales
La publicación generó múltiples reacciones entre usuarios, quienes debatieron entre la preocupación y el asombro ante la narrativa del supuesto vigilante.
- “Esto ya parece película, pero en la vida real”
- “Si es verdad, es muy peligroso aunque suene tipo Batman”
- “México siempre sorprende, parece historia de cómic urbano”
El video continúa circulando en plataformas digitales, alimentando la conversación sobre la delgada línea entre la justicia callejera, la narrativa viral y los hechos aún no verificados en redes sociales.