Para Andrea, Martha y Maru,
con amor
Caminante no hay camino
se hace camino al andar
al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ha de ver la senda
que nunca se ha de volver a pisar.
Antonio Machado
Al caminar por cualquier camino de ciudades y campos una experiencia se repite: todos los lugares son aquí y ahora. La gente, los espacios, los caminos y los tiempos. Sobre todo, cuando se abandona la velocidad de las máquinas y uno se entrega al ritmo de sus piernas. Hay algo que, no obstante, con poder ser lejano en términos geográficos, siempre se nos revela como aquí y ahora, algo conocido y algo nuevo, debido a que todo viaje no sólo es un desplazamiento geográfico, sino subjetivo, capaz de transformar la percepción, los afectos, las memorias…producir verdaderos encuentros.
Caminar es un movimiento que siempre nos coloca en el presente, en la realidad de nuestro propio cuerpo. Quizás por ello Nietzsche recomendaba jamás confiar en un pensamiento que hubiera surgido al estar sentados, sino de aquellos que emergen del movimiento durante el caminar, cosechados en el espacio abierto por donde sopla un aire siempre fresco.
El movimiento del caminar o correr, como decíamos, nos regresa a la realidad tangible de nuestros cuerpos presentes, a sus sensaciones y posibilidades, pero también a la articulación con el pensamiento y afectos, a una memoria en movimiento que conforme avanza escribe sus líneas con el cuerpo. Es una sincronía que bien podría ser una buena metáfora de nuestras vidas: alternar entre las contingencias del cuerpo y los afectos junto a los caminos andados que, como decía el poeta, no preexisten, sino se hacen al andar. En ese sentido, la vida de una persona o nación se podría ver a través de los caminos andados, por las personas y lugares transitados, aquellos que nos han dejado una marca indeleble, sea porque nos interpretaban, es decir, nos daban alguna clave o respuesta de algo que estábamos buscando o porque nos amplifican los horizontes de vida, mostrándonos lo aún no vivido y realizado, es decir, que expanden nuestras vidas hacia otros lugares por explorar.
*El autor es psicoanalista, traductor y profesor universitario. Instagram: @camilo_e_ramirez