La Guaira. Desesperados, venezolanos escarban entre los escombros de edificios que colapsaron para intentar rescatar a sus seres queridos, tras dos potentes terremotos que dejaron al menos 235 muertos.
Edificios se derrumbaron como polvo y la gente corrió en pánico tras los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que golpearon el norte del país el miércoles, con menos de un minuto de diferencia.
La zona más castigada fue La Guaira, población costera vecina a Caracas y donde está el aeropuerto más importante del país, inhabilitado por el sismo.
“Fue terrible, fue terrible. Todo, todo se desplomó”, dijo Yilsmaris Blanco, frente a un edificio fracturado. En esa zona cayeron más de 100 edificios.
Los rescates avanzan lentamente, y hay cuerpos aún visibles bajo los escombros 24 horas tras los terremotos.
Los residentes escucharon por horas a tres personas bajo los escombros. “Están con vida, le decimos que no fuercen la voz, que respiren corto”, explicó Antonio Bermúdez, de 45 años.
Las familias trataban de sacarlos, pero era imposible mover las placas de concreto con las herramientas caseras que tenían.
En otra zona los residentes contaron que escucharon a una niña atrapada llorar por horas. Murió poco después.
Un doctor del hospital Domingo Luciani en Caracas dijo que los niños rescatados llegan en ambulancia solos. Algunos dan su nombre y otros llegan con el nombre escrito en marcador en una cinta atada a la muñeca, dijo.
La presidenta Delcy Rodríguez visitó ayer La Guaira donde existieron saqueos, y la declaró "zona de desastre".
Su hermano, el jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, informó el nuevo balance de muertos y reportó que 1,520 personas están heridas.
Ayuda internacional
La presidenta dijo que habló con el coordinador de la ONU en el país y que ya hay “rescatistas especializados” en camino para apoyar en la búsqueda de supervivientes.
El presidente Donald Trump prometió ayudar a sus “nuevos y grandes amigos”. Estados Unidos ofreció 150 millones de dólares de los cuales, 100 estarán destinados a apoyar un fondo humanitario de la ONU para el país y el resto para oenegés que ya trabajan en Venezuela.
México envío un primer contingente de 261 efectivos y más de siete toneladas de equipo y medicinas.
Chile, España, Alemania, Italia, Suiza, China, India y la Unión Europea también ofrecieron ayuda.