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Mundiario 26 Jun, 2026 04:33

La Guaira, la zona cero en Venezuela: edificios derrumbados y cientos de personas atrapadas

La segunda noche tras el devastador doble terremoto ha encontrado a miles de habitantes de La Guaira durmiendo a la intemperie. El miedo a nuevas réplicas, los edificios agrietados y el derrumbe completo de numerosos bloques residenciales han obligado a familias enteras a improvisar campamentos en parques, estadios, plazas e incluso en las medianas de las autopistas de Venezuela.

La antigua imagen turística del litoral central venezolano ha dado paso a un paisaje desolador. En sectores como Catia La Mar, Caribe, Caraballeda o Macuto, edificios de varios pisos han quedado reducidos a montañas de hormigón. Allí, vecinos y voluntarios siguen excavando prácticamente con sus propias manos, armados con palas, martillos, gatos hidráulicos o simples barras metálicas, ante la escasez de maquinaria especializada.

El balance oficial se ha elevado ya a 235 fallecidos y más de 4.300 heridos, aunque fuentes médicas y equipos de rescate sobre el terreno temen que la cifra real sea sensiblemente superior a medida que avanzan las labores de desescombro. Miles de personas continúan sin localizar y cientos podrían permanecer atrapadas bajo las estructuras derruidas.

La tragedia ha vuelto a golpear especialmente a una región marcada por la memoria del desastre de Vargas de 1999, cuando un gigantesco deslave arrasó buena parte del Litoral Central venezolano y dejó miles de muertos.

Una carrera contrarreloj entre los escombros

Cada hora resulta decisiva. Los especialistas recuerdan que las primeras 72 horas tras un terremoto son determinantes para encontrar supervivientes. En las calles de La Guaira todavía se escuchan voces procedentes del interior de edificios colapsados. Son esos gritos los que orientan a vecinos y rescatistas improvisados en una desesperada carrera contra el tiempo.

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, visitó este jueves la denominada “zona de desastre” y anunció la llegada de los primeros equipos internacionales procedentes de República Dominicana. España ha confirmado el envío de material de emergencia, financiación y un contingente de 57 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), especializados en búsqueda y rescate urbano. EE UU, por su parte, anunció una ayuda de 150 millones de dólares y asistencia logística inmediata.

 

? La Guaira, Venezuela. From the air.

The magnitude of the devastation along the coast is staggering. pic.twitter.com/xLGZMoCFNW

— Caracas Chronicles (@CaracasChron) June 25, 2026

Sin embargo, sobre el terreno la percepción ciudadana es muy distinta. Numerosos vecinos denuncian que la ayuda oficial llega “a cuentagotas” y que la respuesta estatal se está viendo lastrada por años de deterioro institucional, escasez de recursos y falta de equipos especializados. Bomberos, policías, algunos contingentes militares y efectivos de Protección Civil se han desplegado en las zonas afectadas, pero muchos carecen de la maquinaria necesaria para retirar grandes estructuras de hormigón.

La situación se complica además por los daños sufridos en infraestructuras esenciales. Ocho hospitales han tenido que ser evacuados o presentan graves desperfectos, mientras 68 edificios públicos y una veintena de centros comerciales han resultado afectados.

Miles de personas sin hogar

Con la llegada de la noche, la tragedia ha dejado paso también a episodios de inseguridad. En distintos puntos de Catia La Mar y Caraballeda se han registrado saqueos en establecimientos comerciales y viviendas dañadas. Aprovechando la ausencia de electricidad y el despliegue de los cuerpos de seguridad en las zonas de rescate, grupos organizados han vaciado tiendas y almacenes.

Vecinos y voluntarios denuncian que numerosos comercios han sido desvalijados mientras los equipos de emergencia permanecían concentrados en la búsqueda de supervivientes. La falta de suministro eléctrico en amplias zonas, la caída de las telecomunicaciones y las continuas réplicas mantienen además un clima permanente de incertidumbre.

El Gobierno venezolano reconoce ya que más de 3.000 familias han perdido sus viviendas. Las imágenes que llegan desde La Guaira muestran largas columnas de personas desplazándose con colchones, maletas y electrodomésticos rescatados entre las ruinas. Muchos desconocen cuándo podrán regresar a sus hogares o si estos siguen siquiera en pie.

Organizaciones humanitarias como Médicos Sin Fronteras (MSF) alertan además de que la emergencia sanitaria no ha hecho más que comenzar. A las heridas traumáticas y fracturas se suman ahora los riesgos derivados del llamado síndrome de aplastamiento, infecciones, deshidratación y la falta de refugios adecuados.

 

Venezuela ??: footage from one of the main boulevards of La Guaira after the earthquake.

Almost every building collapsed. pic.twitter.com/iOj18hlT1p

— Thomas van Linge (@ThomasVLinge) June 25, 2026

Mientras el Gobierno anuncia un fondo de 200 millones de dólares para la reconstrucción, en las calles de La Guaira la prioridad sigue siendo otra: rescatar con vida a quienes todavía permanecen sepultados bajo los escombros. Porque, entre el polvo y el silencio que deja el terremoto, todavía se escuchan voces pidiendo ayuda. @mundiario

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