Ni una fracción del monto superior al millón de pesos que pagó la FIFA por usar el Castillo de Chapultepec para su cena de gala previa al arranque del Mundial llegó a las arcas del INAH, pero sí al Gobierno de la Ciudad de México, a pesar de que el recinto pertenece a la Federación.
Sin precisar montos, el INAH informó a REFORMA que el pago se distribuyó entre la Tesorería de la Federación y la CDMX, junto al Fideicomiso ProBosque.
Lo anterior, debido a que el recinto "se encuentra dentro de la Primera Sección del Bosque de Chapultepec".
Los recursos del Fideicomiso, un organismo mixto en colaboración con la Dirección Ejecutiva del Bosque de Chapultepec de la Secretaría de Medio Ambiente capitalina, habrán de destinarse, según estatutos, a proyectos de remodelación, rehabilitación y preservación.
Por otra parte, el INAH informó que quien dio la autorización para la cena de la FIFA fue su Coordinador Nacional de Asuntos Jurídicos, Enrique Álvarez Tostado, y que no sólo se "rentó" el Alcázar del Castillo, sino también su explanada y el Jardín de Pérgolas.
Investigadores del Instituto interpusieron una denuncia por el uso comercial del patrimonio, lo que contraviene, acusaron, ordenamientos federales.