Francia cerró la fase de grupos con una contundente victoria por 4-1 sobre Noruega, un resultado que le asegura el liderato y refuerza su condición de una de las grandes favoritas al Mundial. La gran figura del encuentro fue Ousmane Dembélé, que firmó un espectacular triplete y recordó por qué es el vigente Balón de Oro. Ni Mbappé, que repartió dos asistencias, ni la esperada presencia de Haaland —que ni siquiera disputó el partido— lograron acaparar el protagonismo de una noche que terminó siendo completamente del extremo francés.
Su actuación fue mucho más que un triplete. Fue una demostración de velocidad, desequilibrio, definición y liderazgo en el momento en el que Francia necesitaba confirmar su candidatura al título.
El vigente Balón de Oro respondió sobre el césped a quienes todavía dudaban de su rendimiento con la selección francesa.
Francia no dio opción desde el primer minuto
El conjunto francés salió decidido a cerrar cuanto antes el partido. Apenas habían transcurrido unos segundos cuando Mbappé ya había protagonizado la primera gran ocasión del encuentro con un disparo que terminó estrellándose contra el larguero.
La presión alta, la superioridad física y la enorme calidad de sus atacantes comenzaron a desbordar a Noruega prácticamente desde el saque inicial.
El primer gol llegó gracias a una brillante combinación entre Mbappé y Dembélé. El delantero del PSG recibió dentro del área, dejó atrás a varios defensores con una maniobra llena de calidad y batió al guardameta con un potente disparo.
Era solo el comienzo. El extremo francés continuó castigando una y otra vez a la defensa noruega.
El segundo tanto llegó tras otra asistencia de Mbappé, culminada con un potente disparo cruzado con la pierna izquierda que volvió a demostrar la enorme facilidad de Dembélé para finalizar con ambas piernas.
Noruega consiguió recortar distancias durante unos minutos gracias a un tanto de Aasgaard, aprovechando un error defensivo francés, pero la reacción apenas alteró el desarrollo del encuentro.
TRIPLÉ, MVP ??? pic.twitter.com/9AE40ZcJFM
— Equipe de France ?? (@equipedefrance) June 26, 2026
Antes del descanso apareció nuevamente Dembélé para completar un triplete espectacular con un disparo colocado imposible para el portero rival.
Tres goles diferentes, tres definiciones magistrales y una actuación que pasa a formar parte de las mejores exhibiciones individuales del campeonato.
Mbappé brilló... pero el protagonista fue otro
Aunque Kylian Mbappé volvió a demostrar su capacidad para generar peligro constante y participó directamente en dos de los goles, la noche perteneció por completo a su compañero de ataque.
El capitán francés ejerció de asistente y generador de juego, mientras Dembélé se encargaba de convertir cada oportunidad en un golpe definitivo para Noruega.
La conexión entre ambos volvió a demostrar que Francia dispone probablemente del ataque más temible del torneo.
La gran sorpresa llegó incluso antes del pitido inicial.
??? GOLAZO DE DEMBÉLÉ Y FRANCIA 1-0. pic.twitter.com/a9mtWValYH https://t.co/PpuxogYxb0
— Sudanalytics (@sudanalytics_) June 26, 2026
El seleccionador Ståle Solbakken decidió reservar a Erling Haaland y a buena parte de sus titulares pensando en los cruces eliminatorios, una decisión que condicionó completamente el encuentro.
Sin su gran estrella sobre el terreno de juego, Noruega perdió capacidad ofensiva y apenas pudo resistir el vendaval francés durante los primeros minutos.
La apuesta buscaba administrar esfuerzos, pero terminó dejando una sensación de resignación frente a uno de los grandes favoritos al título. @mundiario