Cuando la FIFA confirmó que la justa mundialista 2026 sería la primera en la historia con 48 selecciones, el debate fue inmediato; mientras algunos celebraban la oportunidad para que más países participaran en el torneo, otros cuestionaban si el aumento de equipos afectaría la calidad del espectáculo y diluiría el interés de los aficionados.
Apenas terminó la fase de grupos y las cifras parecen haber dado una respuesta contundente: la apuesta funcionó.
Foto: Catherine Ivill/Getty ImagesSe rompe el récord de asistencia a estadios
Después de los primeros 72 partidos, disputados a lo largo de 17 días en las 16 ciudades sede de México, Estados Unidos y Canadá, el campeonato 2026 ya puede presumir de haber establecido nuevos récords de asistencia y participación, consolidándose como la edición más grande que ha tenido el futbol.
El dato más contundente está en las tribunas. Durante la primera fase del torneo, cuatro millones 644 mil 549 aficionados asistieron a los estadios para presenciar los encuentros, una cifra histórica que confirma el enorme interés generado por un campeonato que, por primera vez, abrió sus puertas a 48 selecciones nacionales.
La expansión también permitió escribir una nueva página en la historia del torneo. Nunca antes habían participado tantos futbolistas en una Copa del Mundo. Para esta edición fueron inscritos mil 248 jugadores, representantes de 48 países, y 999 de ellos tuvieron actividad durante la fase de grupos, reflejando el alcance global que alcanzó el campeonato.
El impacto no se limitó a las canchas.
La experiencia para los aficionados también alcanzó dimensiones inéditas gracias a la expansión del FIFA Fan Festival, que reunió hasta el cierre de la primera ronda a 5.5 millones de visitantes en las ciudades anfitrionas.
Las zonas para aficionados se consolidaron como uno de los grandes atractivos del torneo al ofrecer transmisiones en pantallas gigantes, conciertos, actividades culturales, gastronomía y experiencias interactivas para quienes no pudieron conseguir boletos para los partidos.
Este fenómeno confirma que el Mundial dejó de ser un evento que únicamente se vive dentro de los estadios. La edición de 2026 convirtió a las ciudades sede en escenarios de celebración permanente, donde millones de personas forman parte del ambiente mundialista sin importar si cuentan o no con una entrada.
Los números también dejan espacio para las curiosidades. Durante la fase de grupos se consumieron 300 mil hot dogs en los estadios. De acuerdo con la FIFA, si todos se colocaran uno detrás de otro formarían una fila de aproximadamente 45 kilómetros, una distancia similar a la que separa el Estadio Nueva York–Nueva Jersey del Aeropuerto Internacional John F. Kennedy.
Un estadio amarillo y repleto apoyó a la Tricolor en su debut mundialista 2026 frente a los africanos.Más allá de las cifras, el éxito del nuevo formato también se refleja en la diversidad de historias que ha ofrecido el torneo. La presencia de más selecciones permitió que nuevas aficiones se sumaran a la Copa del Mundo y que países con pocas participaciones mundialistas vivieran el sueño de competir en el escenario más importante del futbol.
Ahora, con la fase de grupos concluida, comienza el camino de eliminación directa rumbo al título. Sin embargo, antes de conocer al nuevo campeón, el Mundial 2026 ya consiguió una victoria propia: demostrar que la expansión a 48 selecciones no disminuyó el interés por el torneo, sino que lo convirtió en el evento futbolístico con mayor alcance, asistencia y participación que se haya visto en casi un siglo de historia.
Con millones de aficionados en los estadios, otros millones reunidos en los FIFA Fan Festival y una audiencia global que continúa creciendo, la Copa del Mundo organizada por México, Estados Unidos y Canadá ya dejó claro que el experimento de ampliar el torneo fue, al menos en su primera gran prueba, un éxito rotundo.