Gadis vuelve a poner la palabra en el centro de su agenda cultural. La cadena gallega lanza la séptima edición de su concurso de microrrelatos, una cita que en sus seis ediciones anteriores ha demostrado que la cultura, cuando se cuida con constancia, también construye marca y comunidad.
El tema de este año es "Los cambios", una elección que tiene su propia lectura. Después de "el destino", "los inicios", "los sueños" o "los encuentros", Gadis apuesta ahora por una idea que atraviesa la experiencia humana sin distinción de edad ni origen. Quien escriba sobre un cambio puede hablar de una mudanza, de una ruptura, de una metamorfosis íntima o de una revolución social. La amplitud del enfoque es, precisamente, lo que hace interesante la propuesta.
Una fórmula que ya ha demostrado su recorrido
Los números respaldan la apuesta. La sexta edición del certamen, dedicada al destino, reunió 2.585 textos procedentes de 31 provincias españolas, superando en quinientos relatos la participación de la edición anterior. El crecimiento no es casualidad ni efecto de una campaña puntual de publicidad. Responde a una construcción paciente que Gadis ha mantenido edición tras edición desde el lanzamiento del concurso.
El concurso premia tres microrrelatos, con un cheque de 100 euros para el primer puesto y 50 euros para el segundo, además de un libro electrónico para cada ganador. La cuantía económica es modesta si se compara con otros certámenes literarios, y ahí radica parte de su valor simbólico. La motivación de quienes participan no es el dinero, sino la posibilidad de ver su nombre impreso junto al de miles de otras voces anónimas.
Las cien mejores historias se convertirán en un libro físico, con una tirada de 12.000 ejemplares que se repartirán de forma gratuita en los supermercados de Galicia y Castilla y León. Desde el lanzamiento de la primera edición, Gadis ya ha editado más de 72.000 libros de relatos, una cifra que convierte a la cadena en un editor cultural de facto, aunque su negocio principal sea vender alimentos.
La cultura como estrategia de cercanía territorial
Resulta llamativo que sea una empresa de distribución alimentaria, y no una editorial o una institución pública, quien sostenga con más constancia un concurso literario popular en Galicia. La explicación tiene que ver con un modelo de marca que ha entendido que la proximidad se construye con precios competitivos y, también, con gestos culturales que generan pertenencia.
El formato del microrrelato, además, encaja con los tiempos de lectura actuales. Pedir un texto de entre 3 y 100 palabras no es una limitación menor, sino una invitación a la síntesis, a elegir cada palabra con precisión. En una época saturada de contenido extenso y disperso, el microrrelato exige justo lo contrario, contención y exactitud.
La web del concurso plantea ejemplos que ilustran bien la temática elegida para esta edición, la primera hoja que cae en otoño, el nudo en el estómago del primer día de clase, el orgullo de ver a los tuyos alcanzar lo que querían. Son imágenes sencillas, casi domésticas, pero ahí reside su fuerza. Los cambios que de verdad importan rara vez son espectaculares.
Participación abierta hasta el 16 de agosto
Quienes deseen presentar su relato deben rellenar el formulario disponible en la web del concurso antes del 16 de agosto. Los requisitos son sencillos, textos originales e inéditos, de un máximo de cien palabras, firmados por personas mayores de 14 años, en castellano o en gallego.
El jurado valorará la originalidad, la sensibilidad, la creatividad y la capacidad de síntesis de los autores. El enfoque no tiene restricción temática más allá del eje central, desde la vivencia personal hasta la ficción especulativa, todo cabe siempre que se atenga al límite de palabras y al hilo conductor de "Los cambios".
Gadis ha construido, sin pretenderlo como gran relato corporativo, una de las bibliotecas populares más singulares del noroeste español. Cada edición suma voces nuevas a un archivo colectivo que ya supera los 10.000 relatos breves en seis años. La séptima entrega, con "Los cambios" como brújula, llega en un momento en que pocas certezas parecen sostenerse. Tal vez por eso el tema resulte tan oportuno. @mundiario