Se suponía que este acuerdo catapultaría a Mirae Asset Securities a las grandes ligas mundiales. Sin embargo, la Oferta Pública Inicial de SpaceX, que batió récords, obligó a la mayor firma de administración de activos de Corea del Sur a disculparse con sus clientes.
Este episodio, que dejó a Mirae como la única de los 23 suscriptores que no recibió ninguna asignación de acciones en la salida a bolsa de SpaceX, subraya cómo incluso los fallos de comunicación más triviales pueden tener grandes consecuencias para los financieros que trabajan en acuerdos multimillonarios.
Según personas familiarizadas con la situación, quienes pidieron no ser identificadas al hablar de detalles no divulgados previamente sobre un asunto privado, el problema radicaba en un malentendido sobre cómo debían presentarse los pedidos de la oferta de SpaceX.
Según las fuentes, la firma de corretaje interpretó erróneamente una solicitud temprana para manifestar interés de los inversores como el momento en que ya había presentado órdenes vinculantes. Como resultado, más de mil 100 millones de dólares en demanda coreana nunca se incluyeron en el libro de órdenes de la OPV.
¿Qué pasó con Mirae tras salida a bolsa de Space X?
El aparente malentendido —el más trascendental de lo que se describió como una serie de fallos de comunicación entre Mirae y los gestores principales— se produjo durante una fase de la salida a bolsa conocida internamente como “Proyecto Apex”.
A mediados de mayo, semanas antes de que comenzara el proceso de colocación, los coordinadores de la operación enviaron un correo electrónico a los suscriptores solicitando que indicaran la demanda de los inversores, que se recopiló en una sala de datos virtual, de acuerdo con la práctica habitual para grandes operaciones.
Según algunas personas familiarizadas con la forma de pensar de la empresa, Mirae respondió a esa solicitud creyendo haber realizado pedidos de sus clientes.
Sin embargo, desde la perspectiva de los bancos de Wall Street que gestionaban la operación, esas respuestas solo fueron muestras de interés, no ofertas. Los pedidos se registraron en junio tras un correo electrónico aparte de los coordinadores de la operación, como es habitual en este tipo de OPV.
Mirae no tiene acciones minoristas
En otras palabras, según las fuentes, los bancos con sede en Nueva York consideraron que Mirae no había presentado ningún pedido minorista y, en última instancia, no le asignaron ninguna acción minorista.
El malentendido se ha convertido en uno de los pocos puntos débiles de una operación que, por lo demás, ha sido un éxito.
La oferta de 86 mil millones de dólares, la mayor de la historia, ha recibido elogios de los inversores por haberse desarrollado sin contratiempos a pesar de su complejidad y el ajustado plazo.
Los principales organizadores de la OPV —Goldman Sachs Group, Morgan Stanley y Citigroup—, así como Mirae, declinaron hacer comentarios.
Un portavoz del gobierno surcoreano y el Servicio de Supervisión Financiera también declinaron hacer comentarios. SpaceX no respondió a la solicitud de comentarios enviada fuera del horario laboral en Texas.