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AM 30 Jun, 2026 22:59

‘¿Y si sí?’ Pese a lluvia, aficionados guanajuatenses disfrutan pase de la Selección Mexicana a octavos de final

AficionadosdeSelecciónMexicanaenGuanajuato

Guanajuato.- En diversas ciudades de Guanajuato, aficionados de la Selección Mexicana festejaron la victoria del ‘Tri’ ante el cuadro de Ecuador, que dio el pase a octavos de final en el Mundial 2026.

Aún con la lluvia que comenzó a las 7:00 de la noche, no así el partido México contra Ecuador, la esperanza de los irapuatenses no aminoró, para apoyar al cuadro tricolor en los dieciseisavos de final del mundial 2026.

Mientras en la cancha los guerreros aztecas buscaron la gloria del quinto partido, la afición, sudaba, se frotaba las manos, y claro, sufría por este juego, y lo que representa para el país.

La pregunta que ha tomado fuerza en México este Mundial, también tuvo cabida en Irapuato, ¿Y si sí?, fue la llama de la ilusión que desde Irapuato se transmitió.

Bares y restaurantes lucieron abarrotados, y en algunos lugares hasta los aficionados se quedaron de pie, pero eso poco importó porque sentir que se podía tener la victoria fue lo que mantuvo a la gente pendiente de este juego.

Durante los 90 minutos, el ambiente estuvo marcado por la tensión, cada recuperación del balón, cada disparo al arco y cada aproximación mexicana provocó gritos, aplausos y rostros de preocupación. 

La afición vivió el partido como si estuviera en la tribuna del estadio, alentando en todo momento al conjunto nacional.

Y qué decir con los goles del seleccionado nacional. Los cuales también querían ser escuchados en el estadio Ciudad de México, donde se desarrollaba el partido.

Los abrazos entre desconocidos, los gritos de “¡México, México!” y el ondear de banderas fueron la constante al confirmarse la clasificación del representativo nacional a los octavos de final. 

Algunos aficionados incluso salieron a las calles para continuar el festejo, mientras los automovilistas hicieron sonar el claxon en señal de celebración.

Para muchos asistentes, el triunfo representa mucho más que un resultado deportivo. Significa mantener viva la ilusión de que esta generación pueda romper las barreras históricas que han acompañado al futbol mexicano y seguir soñando con una actuación histórica en casa.

Con la victoria consumada, la esperanza sigue intacta y la afición de Irapuato ya espera el siguiente compromiso de la Selección Mexicana con la convicción de que el sueño mundialista aún está lejos de terminar.

(José Luis Ortega)

Aficionados celayenses disfrutan con algarabía triunfo tricolor

Más de dos mil aficionados disfrutaron de la victoria de la Selección Mexicana en el Parque Morelos donde ni la lluvia, ni el retraso del partido, ni los problemas técnicos impidieron que los celayenses pudieran disfrutar de la calificación a octavos de final. 

Durante el día, en las calles de Celaya cientos de personas portaron con orgullo la playera verde y en las tiendas deportivas y puestos callejeros hubo una gran demanda de la casaca tricolor. 

Nunca habíamos vendido tantas playeras de México”, reconoció el dueño de una de las tiendas de la zona centro, quien admitió que sus proveedores no se dan abasto ante la fiebre mundialista. 

Desde las 6:30 de la tarde, una de las canchas del Parque Morelos donde se colocó una carpa y 700 sillas lucieron a su máxima capacidad. 

La espera por la demora del partido fue contrarrestada con música, bailes y dinámicas realizadas por la empresa cervecera que organizó la transmisión.

A las par, las calles de la ciudad lucieron vacías y los restaurantes y bares comenzaron a llenarse mientras una intensa lluvia se presentó en la zona centro. 

Los problemas técnicos provocaron que los aficionados no pudieran entonar el himno nacional lo que provocó el abucheo generalizado.

Con las primeras llegadas del equipo tricolor, los celayenses también se emocionaron y entonaron los primeros si se puede pero el sufrimiento se hizo también presente con la primera llegada de los ecuatorianos 

Los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez se celebraron por todo lo alto en medio de gritos, algarabía y la espuma que fue lanzada. 

Con las pausas de hidratación, los aficionados aprovecharon para cantar el Cielito Lindo. 

A pesar de los problemas técnicos que provocaron que la señal se congelara o tuviera una mala calidad, los aficionados siguieron atentos cada jugada del partido. 

La música de Maná amenizó el medio tiempo en donde la asistentes siguieron cantando y bailando después de disfrutar del primer tiempo. 

Los últimos minutos se vivieron con sufrimiento 

Los niños y los jóvenes fueron los que más disfrutaron de la noche al ver por primera vez a su selección ganar un partido de eliminación directa en un mundial de futbol.

(Francisco Mancera)

Nerviosismo, pasión y alegría se sintieron en Moroleón

El jersey verde, blanca o negra representativa de la Selección Mexicana de Futbol fue el outfit oficial de este martes en Moroleón, pues en las calles fue más gente la que portó la camiseta que la que no, esperando el partido de México en el que se consiguió llegar al tan anhelado quinto partido.

Minutos antes de las siete de la tarde, con los jerseys bien puestos, cientos de aficionados se congregaron en los patios de Presidencia Municipal de Moroleón, donde la emoción se vivió en familia, juntos todos con el “¿Y si sí?” en la mente, con la fe puesta en que México pudiera llegar a octavos de final y volver a emocionarse.

No obstante una tormenta se presentó en el municipio y los aficionados vieron en la pantalla gigante que lo mismo sucedía en el estadio Ciudad de México, por lo que el partido se retrasó hasta las ocho de la noche, aunque eso no bajó los ánimos ni la emoción de los asistentes.

Desde los más pequeños que viven la intensidad de su primer mundial, que agradecen se proyecte en pantalla gigante, hasta los adultos que a pesar de los resultados de la selección en otros mundiales, todos se reunieron para no dejar de gritar el característico “Sí se puede”.

Las botanas se acabaron rápido en esta ocasión, pues entre la gente se notaba el nerviosismo al inicio del encuentro, las bebidas igual, pero eso no detuvo el gran ambiente que se vivió entre gritos de aliento, gritos entre jugadas importantes y porras para México. El palacio municipal se convirtió en una auténtica fiesta.

La emoción se desbordó cuando México logró el primer tanto que puso en ventaja al tricolor, pues los asistentes separaron de sus lugares aplaudieron gritaron con júbilo dando su aprobación a Quiñones de ser un mexicano más. 

Hasta la calle se escuchaba el gran ambiente mundialista en la Presidencia, por lo que en solo unos minutos de partido el lugar se llenó, entre funcionarios y ciudadanos que se unieron para apoyar a los representantes de nuestro país ante Ecuador.

Unos minutos más tarde los aficionados volvieron a saltar de alegría con el segundo gol por parte de Raúl Jiménez, pues la celebración y el júbilo no pararon, todo era una gran fiesta en un ambiente totalmente familiar.

Tras finalizar el encuentro, los cientos de asistentes se fueron con una gran sonrisa a casa y la gran mayoría ya pone a México al menos en semifinales en este mundial, pues tras estos 16vos de final la esperanza creció mucho entre la afición.

Disfrutan triunfo en Glorieta de la Amistad

Ni la lluvia pudo detener a los aficionados de Moroleón y Uriangato para celebrar el triunfo de México y su pase a octavos de final, pues en tan solo unos minutos la glorieta de la Amistad en los límites entre las dos ciudades se cubrió de verde y blanco. 

A los pocos minutos de haber terminado el encuentro, cientos de personas se dieron lugar en este monumento que siempre ha unido a los habitantes para celebrar campeonatos de la Liga MX, pero en esta ocasión, para festejar el histórico pase de México al quinto partido. 

Policía Municipal y Movilidad cerraron la circulación vehicular en un costado de la glorieta, esto para evitar accidentes y permitir que los asistentes vivieran una fiesta de celebración en paz. 

Las porras y cánticos apoyando a México, así como las matracas sonando y las banderas sondeando fueron la postal perfecta para celebrar el triunfo de la selección, esto pese a la lluvia que no paraba de arreciar. 

En esta ocasión no solo asistieron jóvenes, sino familias enteras a disfrutar de esta gran fiesta cortesía de la selección mexicana que logró un pase histórico obteniendo el triunfo en una eliminatoria mundialista.

(Javier Vargas)

Triunfo de Selección Mexicana une a Salmantinos

La incertidumbre que trajo la lluvia sobre Salamanca esta tarde no impidió que el partido de la Selección Mexicana en la Copa Mundial de la FIFA 2026 se convirtiera en un punto de encuentro para la ciudad. Lo que comenzó como una espera prolongada por el retraso del juego, terminó transformando a diversos establecimientos locales en los refugios elegidos por los salmantinos para seguir el marcador.

Diversos restaurantes, bares y negocios locales aprovecharon para ofrecer promociones especiales, convirtiendo sus instalaciones en puntos de reunión improvisados. Para muchos, estos espacios sirvieron tanto para seguir el marcador como de refugio ante la lluvia que cayó sobre el municipio durante la tarde.

La capacidad de adaptación comercial permitió que la jornada deportiva se integrara a la cotidianidad salmantina. Incluso en establecimientos pequeños que no suelen recibir gran cantidad de personas, se habilitaron pantallas y se ajustaron horarios para que tanto empleados como clientes pudieran seguir el ritmo del partido.

Al silbatazo final, y pese a la persistente lluvia, el ambiente se mantuvo festivo tras concretarse el triunfo de 2-0 frente a Ecuador en este encuentro de la Copa Mundial de la FIFA 2026. 

Mientras la ciudad recupera su ritmo habitual, la jornada de hoy deja en claro que el futbol ha logrado redefinir la forma en la que la gente de Salamanca se reúne, ocupando el espacio público y aprovechando la oferta comercial local para celebrar en conjunto.

(Sofía Ruiz)

La Subterránea en Guanajuato Capital vibra y sufre con el México vs. Ecuador 

El orgullo nacional y el patriotismo mexicano se sintieron a flor de piel en las entrañas de la capital. 

La emblemática calle Miguel Hidalgo, mundialmente conocida como “Subterránea”, se transformó en un estadio bajo tierra, donde decenas de ciudadanos y turistas se dieron cita frente a las pantallas gigantes para atestiguar el decisivo encuentro entre las selecciones de México y Ecuador.

Desde el silbatazo inicial, la atmósfera se inundó de una densa mezcla de ansiedad y angustia. México se jugaba el todo o nada, y el sentimiento de emoción y angustia era una constante dibujada en el rostro de los aficionados al observar a la escuadra mexicana arrancar con una propuesta ofensiva que encendió las esperanzas de la tribuna improvisada entre los muros de cantera, contagiando la fe de que el pase a la siguiente ronda era posible.

Cada avance tricolor, cada contraataque volcado hacia la cabaña ecuatoriana, tenía el poder de paralizar momentáneamente el corazón de la Subterránea; por segundos, la multitud contenía la respiración al unísono. 

Los intentos de gol propiciaban gritos ensordecedores que resonaban con un eco místico en las bóvedas subterráneas, seguidos inmediatamente por gestos de dolor y lamento colectivo cuando el balón salía reventado por encima de la portería rival.

Tras varios intentos el invitado especial llegó al minuto 22 de la primera mitad, cuando Julian Quiñones desafió a la zaga rival con un potente disparo que terminó por penetrar la guarida ecuatoriana y la afición se desbordó de alegría al grito de “México, México…”

Cuando cayó el segundo tanto del representativo tricolor, ejecutado por Raúl Jimenez al minuto 31, el estruendo en la Subterránea fue ensordecedor; los abrazos, los saltos y las porras hicieron retumbar los cimientos de la antigua vialidad, borrando por completo el habitual ruido de los motores, y malos olores, para dar paso al rugido de una afición entregada.

Cada atajada por el arquero mexicano, evitando que el balón causara daño, fue festejada con aplausos y gritos que hicieron retumbar la zona de encuentro en Guanajuato capital.

El encuentro mantuvo la tensión pura hasta el último segundo, los guanajuatenses y visitantes demostraron que, cuando juega la Selección, el fervor se vive con la misma intensidad, incluso debajo de la tierra.

Entre porras, baile y silbidos, bajo la lluvia festejaron en Guanajuato capital la victoria del 2-0 y el pase de México a octavos de final.

(María Espino)

Triunfo desata fiesta en San Francisco del Rincón

Con emoción, esperanza y la ilusión de ver a la Selección Mexicana avanzar a la siguiente ronda del Mundial, decenas de aficionados se dieron cita en el Jardín Principal de San Francisco del Rincón para seguir la transmisión del partido frente a Ecuador.

Al final, el triunfo de 2-0 desató una fiesta entre los asistentes, quienes celebraron cada gol, resistieron la lluvia y no dejaron de alentar al Tricolor.

Desde varios minutos antes del silbatazo inicial, familias completas, grupos de amigos y parejas comenzaron a ocupar los espacios frente a la pantalla instalada en la explanada. Vestidos con playeras de la Selección Mexicana, portando banderas y otros artículos alusivos al equipo nacional, los asistentes esperaban con expectativa el arranque del encuentro.

Durante los primeros minutos del partido, los aficionados siguieron atentos cada jugada. Los aplausos aparecían cada vez que México recuperaba el balón y el silencio predominaba cuando Ecuador intentaba acercarse al área mexicana.

La primera gran celebración llegó al minuto 22, cuando Julián Quiñones abrió el marcador. El gol desató la euforia entre los asistentes, quienes se levantaron de sus lugares para festejar con abrazos, sonrisas, saltos y gritos de alegría. Varios aficionados aprovecharon el momento para grabar con sus teléfonos celulares el ambiente que se vivía en la explanada.

La emoción volvió a repetirse nueve minutos después. Al minuto 31, Raúl Jiménez marcó el 2-0, provocando un nuevo estallido de felicidad. Los aplausos, las porras y el tradicional “¡México, México!” se escucharon con fuerza en distintos puntos del jardín, mientras los asistentes celebraban la ventaja conseguida antes del descanso.

Antes del inicio del segundo tiempo comenzó a registrarse una lluvia sobre la zona centro de la ciudad. Sin embargo, las condiciones del clima no provocaron que los aficionados abandonaran el lugar.

La mayoría buscó resguardarse bajo la carpa instalada para la transmisión, mientras otros se refugiaron debajo de los árboles y en los módulos donde habitualmente se ubican los boleros, desde donde continuaron siguiendo el encuentro.

Con el paso de los minutos, la afición mantuvo el apoyo constante a la Selección Mexicana. Cada llegada al área rival generaba expectativa de un tercer gol y los gritos de aliento no dejaron de escucharse durante el complemento. En varias ocasiones el “¡México, México!” retumbó en el Jardín Principal mientras los asistentes impulsaban al equipo hasta el último minuto.

Aunque el tercer gol no llegó, el silbatazo final confirmó la victoria de México por 2-0 sobre Ecuador y el pase a la siguiente ronda del Mundial.

Al concluir el encuentro, una intensa lluvia cayó sobre el centro de San Francisco del Rincón. A pesar del aguacero, los aficionados permanecieron celebrando la clasificación y aseguraron que la fiesta continuaría por el nuevo paso del Tricolor en la justa mundialista.

(Martín Saldaña)

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