La llegada de la Guardia Nacional (GN) a Ciudad Juárez hace siete años no representó el inicio de la presencia militar en la ciudad, sino la transición de las funciones que ya desempeñaba el Ejército Mexicano hacia una corporación con un nuevo marco legal, consideró el coordinador de la Mesa de Seguridad y Justicia, Guillermo Asiain.
La GN inició operaciones a nivel nacional el 30 de junio de 2019, y comenzó su despliegue en Ciudad Juárez durante los primeros días de julio. Desde entonces, el Gobierno federal impulsó la construcción de tres cuarteles en esta ciudad y amplió su infraestructura con nuevas instalaciones y el envío de más elementos.
“No es como que no estaba presente el Ejército, sino migra a esta institución”, explicó Asiain, quien señaló que la presencia militar en Juárez se remonta a los años de mayor violencia registrados en la ciudad y que la Guardia Nacional pasó por un proceso de adaptación al asumir funciones bajo un nuevo marco legal.
Su asentamiento aquí
Como parte del despliegue federal fueron construidos tres cuarteles permanentes: uno en Aerojuárez, cercano al Aeropuerto Internacional Abraham González; otro en Anapra, sobre la prolongación 16 de Septiembre y Camino Real, y un tercero en el sector de Sierra Vista, al suroriente de la ciudad. Los dos últimos se ubican en zonas periféricas que históricamente han concentrado rezagos urbanos y problemas de inseguridad.
Además, en la zona Pronaf opera un complejo militar sobre la avenida Lincoln, donde tienen presencia el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional. En julio de 2025 también fue inaugurado el complejo de la Coordinación del 31 Batallón y la 377 Compañía sobre Santos Dumont y eje vial Juan Gabriel. A esa infraestructura se suma un cuartel regional en Villa Ahumada, que fortalece la vigilancia del corredor carretero entre ese municipio y Ciudad Juárez.
En abril de este año arribaron 250 elementos de la GN para reforzar la seguridad en Juárez. Con ese despliegue, autoridades militares informaron que operaban más de mil 200 elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional.
Al hacer un balance de estos siete años, Asiain consideró que la principal aportación de la corporación ha estado en las tareas preventivas y de patrullaje.
“Más allá de la Guardia Nacional, incide un poco más la autoridad local”, afirmó al señalar que los indicadores de seguridad de la ciudad han mostrado una evolución favorable en los últimos años.
No obstante, resaltó que tanto la Guardia Nacional como el Ejército han permitido cubrir sectores donde las corporaciones locales tienen una capacidad limitada por el número de policías, la extensión territorial y la población.
El coordinador de la Mesa de Seguridad añadió que otro de los retos ha sido mantener la coordinación con las distintas corporaciones, debido a la rotación de mandos.
Aunque reconoció que los mandos actuales muestran disposición para trabajar con las autoridades municipales y estatales.
Sobre la persistencia de los homicidios, Asiain sostuvo que la Guardia Nacional puede contribuir mediante acciones preventivas; sin embargo, recordó que la investigación y persecución de esos delitos corresponde principalmente a la Fiscalía General del Estado, mientras que la prevención recae en buena medida en las corporaciones locales.
Asiain agregó que la GN también enfrenta el reto de fortalecer su relación con la ciudadanía. Señaló que tanto la Guardia como el Ejército aún cargan con una reputación poco favorable entre la población, por lo que aseguró que deben ganarse la confianza de los fronterizos mediante su trabajo cotidiano.
El Diario buscó la postura de la vocería de la Coordinación Estatal de la Guardia Nacional para conocer el balance de sus siete años de presencia en Ciudad Juárez, así como información sobre su estado de fuerza, principales actividades, operativos y resultados en la inhibición de delitos en esta frontera; sin embargo, hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.