La violencia no entiende de jurisdicciones. Tampoco distingue entre patrullas municipales, estatales o federales. Mientras las corporaciones se reparten responsabilidades, los homicidios siguen acumulándose y Ciudad Juárez volvió a encabezar la lista de los municipios más golpeados por este delito durante junio. Las cifras reflejan una realidad que exige mayor coordinación entre los tres niveles de gobierno y una estrategia más efectiva de las fuerzas federales que patrullan la frontera.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, junio cerró con 112 homicidios dolosos en Chihuahua, un incremento de 10.8 por ciento respecto a mayo, cuando se registraron 101 casos. De ese total, 51 ocurrieron en Ciudad Juárez, la cifra más alta de la entidad, seguida por Chihuahua capital con 25 y Cuauhtémoc con 12.
Las investigaciones indican que en 90 de los asesinatos existe una posible relación con grupos o actividades delictivas. Además, 78 de las víctimas fueron atacadas con armas de fuego, lo que confirma que la violencia armada continúa siendo el principal desafío para las autoridades.
La presencia de elementos del Ejército, la Guardia Nacional y otras fuerzas federales forma parte del panorama cotidiano en Juárez. Sin embargo, las estadísticas obligan a preguntarse si esa presencia está traduciéndose en una reducción efectiva de los homicidios o si es momento de fortalecer la coordinación operativa, el intercambio de inteligencia y las acciones conjuntas con las autoridades estatales y municipales.
En lo que va de 2026, Chihuahua acumula 713 homicidios dolosos y permanece entre las entidades con mayor incidencia del país. Más allá de las cifras, cada asesinato representa una familia afectada y una comunidad que reclama resultados. La seguridad no puede depender únicamente del despliegue de patrullas; requiere coordinación permanente, estrategias compartidas y acciones capaces de recuperar la tranquilidad que miles de juarenses esperan desde hace años.