DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — La capital de Irán sufrió ataques aéreos el martes, mientras Tel Aviv y lugares en todo Oriente Medio fueron blanco de misiles y drones iraníes y el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que Estados Unidos está en conversaciones con la República Islámica para poner fin a la guerra.
Con miles de marines adicionales de Estados Unidos de camino al Golfo Pérsico, ambas partes disparando andanadas e Irán negando que hubiera negociación alguna, el ritmo de la guerra continuaba con intensidad al día siguiente de que Trump retrasó el plazo que dio para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz. El control de Teherán sobre esa crucial vía fluvial ha trastocado el transporte marítimo internacional, disparado los precios del combustible y amenazado la economía mundial.
Pakistán se ofreció a albergar conversaciones diplomáticas, pero Irán se mantuvo desafiante, prometiendo luchar “hasta la victoria completa”.
Cualquier conversación entre Estados Unidos e Irán enfrentaría enormes desafíos. Muchos de los objetivos cambiantes de Washington — en particular sobre los programas de misiles balísticos y nuclear de Irán— siguen siendo difíciles de lograr. Mientras tanto, no está claro quién en el gobierno de Irán tendría la autoridad para negociar o estaría dispuesto a hacerlo, particularmente mientras Israel ha jurado seguir eliminando a líderes después de matar a varios.
Irán también sigue siendo muy receloso de Estados Unidos, que durante el gobierno de Trump ha atacado en dos ocasiones durante conversaciones diplomáticas de alto nivel, incluida la ofensiva del 28 de febrero que inició la guerra actual.
Pakistán ofrece facilitar conversaciones
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, escribió en X que su país está listo para “facilitar conversaciones significativas y concluyentes” para poner fin a la guerra de Irán.
Estados Unidos aceptó “en principio” sumarse a conversaciones en Pakistán, según tres funcionarios paquistaníes, un funcionario egipcio y un diplomático del Golfo, mientras los mediadores aún trabajaban para convencer a Irán. Los funcionarios paquistaníes dijeron que la “diplomacia silenciosa” se ha vuelto más complicada desde que se filtraron las noticias.
Todos los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a proporcionar los detalles a los medios.
La oficina del ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, dijo que ha hablado sobre la guerra esta semana con sus homólogos en varios países. Pero el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, aseguró que eran la idea de las negociaciones eran “noticias falsas” —y el portavoz del máximo mando militar de Irán emitió una nueva declaración desafiante.
“Las poderosas fuerzas armadas de Irán están orgullosas, victoriosas y firmes en la defensa de la integridad de Irán, y este camino continuará hasta la victoria completa”, dijo Aliabadi, según la televisora estatal iraní, que citó al mayor general Ali Abdollahi Aliabadi el martes.
Aliabadi no dijo cómo sería una victoria, pero el ejército de Irán podría estar tratando de advertir contra el ofrecimiento de concesiones en cualquier posible negociación.
El funcionario egipcio dijo que los esfuerzos se centran en la “construcción de confianza” entre Estados Unidos e Irán, con el objetivo de lograr una pausa en los combates. Israel no participa.
El funcionario, que está involucrado en los esfuerzos, dijo que la prioridad es evitar ataques contra la infraestructura energética tanto de Irán como de los países árabes del Golfo y que estaban trabajando en un “mecanismo” para que Irán reabra el estrecho de Ormuz.
Las conversaciones sobre negociaciones hicieron bajar brevemente los precios del petróleo e impulsaron las acciones. Pero ese respiro duró poco y el precio del crudo Brent, el referente internacional, volvió a superar los 100 dólares por barril el martes, un alza de casi el 40% desde que comenzó la guerra.
Irán golpea a Israel y a vecinos del Golfo, mientras Israel ataca Beirut
Israel dijo que llevó a cabo una extensa serie de ataques contra “sitios de producción” iraníes, sin proporcionar más información. En Teherán se oyó una enorme explosión en barrios del norte y otra en el centro de la ciudad.
Irán también lanzó varias oleadas de misiles contra Israel.
En Tel Aviv, un misil con una ojiva de 100 kilogramos (220 libras) se estrelló contra una calle en el centro de la ciudad, donde hizo volar las ventanas de un edificio de apartamentos y provocó una humareda. Cuatro personas sufrieron heridas leves, dijo el trabajador del servicio de rescate Yoel Moshe.
“Te sientes como una diana esperando a que los misiles te golpeen a ti, o a alguien a tu lado”, dijo Amir Hasid, al salir de un refugio.
En Kuwait, metralla provocada por las defensas antiaéreas golpeó líneas eléctricas, lo que provocó cortes parciales de electricidad durante varias horas. Bahrein dijo que fue atacado con misiles y drones, el Ministerio de Defensa emiratí dijo que los sistemas de defensa antiaérea respondieron a ataques similares, y el Ministerio saudí de Defensa indicó que había destruido drones iraníes que tenían como objetivo su Provincia Oriental, rica en petróleo.
Israel había bombardeado los suburbios del sur de Beirut diciendo que estaba atacando infraestructura utilizada por el grupo militante Hezbollah, vinculado a Irán.
Un ataque contra un apartamento residencial al sureste de la capital libanesa mató al menos a tres personas, incluida una niña de 3 años, según el Ministerio de Salud libanés. Otras cinco personas murieron en el sur.
Mientras tanto, Líbano declaró al embajador de Irán persona non grata y ordenó que se marchara antes del domingo.
La dramática medida ofrece la evidencia más reciente del deterioro de las relaciones entre Líbano e Irán. Se ha prohibido que vuelos iraníes aterricen en Líbano, por temor a que transporten armas o financiación para Hezbollah, y algunos altos funcionarios del gobierno libanés han sido críticos con el papel de Teherán en el país, acusándolo de arrastrar a Líbano a otra guerra con Israel.
Las autoridades dicen que los ataques israelíes han matado a más de 1.000 personas en Líbano y han desplazado a más de 1 millón.
El número de muertos en Irán ha superado los 1.500, según el Ministerio de Salud. En Israel, 15 personas han muerto. Al menos 13 militares de Estados Unidos han muerto, junto con más de una docena de civiles en la Cisjordania ocupada y en estados árabes del Golfo.
Marines camino del Golfo Pérsico
El anuncio de Trump se produjo mientras miles de marines se dirigían hacia la región, lo que alimenta la especulación de que Estados Unidos podría intentar apoderarse de la isla de Kharg, vital para la red petrolera de Irán. Estados Unidos bombardeó la isla en el golfo Pérsico hace más de una semana, golpeando sus defensas, pero afirmó que había dejado intacta la infraestructura petrolera.
Irán ha amenazado con minar el golfo si Estados Unidos parece estar a punto de desembarcar tropas.
Trump dijo que se abstendría de una amenaza de bombardear las centrales eléctricas de Irán mientras se desarrollan las conversaciones —un aplazamiento que podría estar calculado para dar tiempo a llegar a los marines—, escribió el centro de análisis Soufan Center, con sede en Nueva York, en un análisis.
Sin embargo, el centro también señaló que “Trump podría estar buscando activamente una salida”.
Trump ha dicho que no tiene planes de enviar fuerzas terrestres a Irán, pero no lo ha descartado. Israel ha sugerido que sus fuerzas terrestres podrían participar en la guerra.