La selección anfitriona sigue firme en su camino hacia la gloria, aunque el peaje pagado en las rondas de eliminación directa amenaza con debilitar su arsenal ofensivo. En un ambiente electrizante que tiñó de gala las gradas del Levi's Stadium de California, Estados Unidos certificó su pasaporte hacia los octavos de final de la Copa del Mundo de 2026 tras derrotar por dos goles a cero a un aguerrido combinado de Bosnia y Herzegovina.
El bloque dirigido por el estratega argentino Mauricio Pochettino demostró madurez para gestionar los momentos de máxima tensión, sobreviviendo a una accidentada segunda mitad.
El gran protagonista de la velada en la Costa Oeste, tanto para las crónicas idílicas como para los episodios de lamento, fue el delantero Folarin Balogun. El ariete del AS Mónaco ratificó su excelso estado de gracia en este certamen al firmar su cuarta diana mundialista en el tramo definitivo del primer acto.
Los chicos de Pochettino, que habían saltado al césped con más pies de plomo de lo habitual en comparación con el vértigo mostrado en la fase de grupos, dominaron el esférico de forma nítida, pero sufrieron un mundo para resquebrajar el orden del guardameta Nikola Vasilj.
Tras un aviso previo en fuera de juego, la recompensa estadounidense llegó en el minuto 44. Balogun combinó potencia y precisión para mandar el balón al fondo de las mallas tras aprovechar una notable asistencia de Malik Tillman. La renta pudo ser mayor antes del descanso, pero la madera evitó el doblete del atacante tras una brillante dejada de Sergiño Dest.
La irrupción del VAR, el drama de la expulsión y la obra de arte de Tillman
La película del encuentro cambió por completo su narrativa en la reanudación. En el minuto 60, un desajuste en la disputa de un balón derivó en una durísima entrada de Balogun sobre el tobillo del defensor bosnio Tarik Muharemovic. A pesar de que el delantero intentó frenar su trayectoria, la violencia del impacto obligó al colegiado a revisar la jugada en el monitor del VAR. Tras contemplar la escalofriante secuencia en la pantalla, el árbitro no titubeó y le mostró la tarjeta roja directa.
La inferioridad numérica insufló una dosis de oxígeno puro a Bosnia, que dio un paso al frente para merodear los dominios de Matt Freese. Con el cuadro balcánico volcado al ataque, Estados Unidos se resguardó con un sólido ejercicio defensivo y buscó castigar al contragolpe.
Christian Pulisic llegó a celebrar un golazo en velocidad que terminó siendo invalidado por posición antirreglamentaria, estirando la agonía de Las Barras y las Estrellas en su propio feudo.
La tranquilidad definitiva llegó en el minuto 81 gracias a la prodigiosa bota de Malik Tillman. El talentoso futbolista del Bayer Leverkusen asumió la responsabilidad en un tiro libre lejano y se inventó un disparo magistral que superó la barrera bosnia para firmar el definitivo 2-0.
Con este triunfo en este vibrante arranque de julio de 2026, Estados Unidos ya avista en el horizonte el cruce de octavos de final del próximo martes ante la Selección de Bélgica.
Una cita histórica donde Mauricio Pochettino tendrá el monumental rompecabezas de diseñar una estructura ofensiva sin su máximo artillero del campeonato, obligado a cumplir sanción por su expulsión en suelo californiano. @mundiario