De nuevo se pretende poner en duda la limpieza de las elecciones en España, cuando es uno de los países que ofrece las mayores garantías del mundo, en unos procesos de elección impecablemente democráticos.
Se lanzan infundios, desde partidos que participan en el sistema electoral. Lo más preocupante es el caso del PP, porque es inconcebible que un partido que llegó a gobernar España en varias ocasiones, sea un generador de falsas afirmaciones que son perjudiciales para la democracia española.
Se cuestiona la solidez normativa de las elecciones y de sus procedimientos, que son de aplicación desde hace más de cuarenta años.
Injustificable acusación de manipulación electoral
El líder de Vox, en el Parlamento español, hizo unas acusaciones muy graves, acusando al presidente del Gobierno de actuar para robar las elecciones. Esta acusación es seguida por quien actúa como escudero de Abascal, que no es otro que el señor Feijóo que introduce el término ingeniería electoral, para reforzar el mensaje de su guía con ese subterfugio verbal que utiliza, con motivo del reconocimiento de la nacionalidad española a los nietos de los españoles, que tuvieron que exiliarse durante el franquismo. Acusa además a Pedro Sánchez, de fabricar votantes para que le salgan las cuentas electorales.
El personaje Feijóo, cambia de ropaje como un camaleón, sus opiniones son una contradición permanente. En el 2023 estuvo en la Argentina, y asumió el compromiso de aprobar una ley que reconociese la nacionalidad española a los descendientes de los españoles. Ahora no apoya que se les otorgue la nacionalidad y el derecho al voto.
Un plus de diputados
Sus pretensiones de pactar con Vox -si los números les dan en las próximas elecciones generales-, no se pueden ocultar diciendo que el partido que gana las elecciones debe tener un "plus" de diputados, para disponer de mayoría absoluta, como dice que ocurre en los modelos electorales griego e italiano.
¿Sería esta propuesta la que les expuso al PNV y a Junts? ¿Esta es la oferta que le ofrece a Puigdemont? ¿De verdad es fiable, este político que dice que no gobierna España porque no quiere?
¿Qué tienen que decir los de Junts, de esa nueva boutade del PP? Ahora que hay una aproximación parlamentaria entre los dos partidos, que además coinciden en votaciones tanto entre ellos, como también con Vox. Incluso para pedirle al presidente del Gobierno, que dimita y que otra persona se someta a la elección en el Congreso (la llamada vía Stamer del Parlamento Británico), aunque en este caso podría ser la persona elegida del partido o independiente según Junts.
Ante esa petición, el reto de Pedro Sánchez a Junts y al inquilino de Waterloo fue contundente: Déjense de amagos y presenten una moción de censura con el PP y con Vox.
Es sorprendente que los culpables del choque político, de la división en Cataluña y entre Cataluña y España, ya comiencen a cogerse de la mano. Muchos catalanes y muchos españoles, estarán estupefactos de estas maniobras sin escrúpulos, después de la gravedad de lo acontecido antes, durante y después de 2017.
Sin duda lo del "plus" es una provocación y una ofensa para los votantes de muchos partidos políticos, ya sean de izquierdas, de extrema izquierda, de derechas, de extrema derecha o nacionalistas. El mismo Feijóo, con la boca pequeña, lamentó que esa reforma electoral no se hubiese hecho cuando el PP tuvo mayoría absoluta, con Mariano Rajoy de presidente. Pero también es inaudito, que después del rechazo y las movilizaciones contra la Ley de Amnistía que promovieron la derecha extrema y la extrema derecha, ahora pueda ser superada por interés mútuo, por parte de los favorecidos y por los que la combatieron.
Desde luego no dejan de ser bravuconadas, porque la modificación de la legislación sería negativa si no fuese consensuada, porque podría incrementar el número de independentistas en determinadas comunidades autónomas. Si esa postura interesada fuese sincera y el cambio legislativo obligara a reformar la Constitución española, conviene recordar que es necesario disponer de los 3/5 de los votos en el Congreso y también en el Senado.
Hay que desconfiar de las intenciones, de aquellos que no les vale el sistema electoral cuándo ellos no gobiernan, y lo debilitan introduciendo la sospecha de posibles pucherazos. ¿Por qué será que eso nos recuerda el asalto al Capitolio? Huelen a trumpismo y eso inquieta a los demócratas, porque se sabe el origen del partido en el que militaron juntos Feijóo y Abascal. Está visto que la tentación de volver a cierto pasado es preocupante y repudiable.
Conviene no jugar con la democracia y no situarla al pie de los caballos. Debe respetarse y precisa de protección, tanto desde el Gobierno como desde la oposición siempre, se ocupe una u otra función. Es evidente, que algunos acunados en un pasado en el que no había libertades, les sigue pesando demasiado el aprendizaje heredado.
La Constitución española y las legislación que sale de las Cortes, están para ser cumplidas y no sólo hacerlo cuando favorecen los intereses de un partido.
Algunos consideraron que la Ley de Memoria Democrática que contempla una disposición adicional, que recoge la posibilidad de conseguir la nacionalidad de los nietos de los exiliados, es inconstitucional y la recurrieron. Lo han hecho, pues que esperen a la sentencia del Tribunal Constitucional, y mientras tanto, se abstengan de mentirse a sí mismos y de mentir también a los españoles. @mundiario