El gremio periodístico de Chiapas se plantó frente al Congreso del Estado para exigir justicia y seguridad tras el atentado armado que sufrió la noche del martes su colega Marcos Ramos, director del portal Real Cintalapa. El comunicador fue baleado por la espalda cuando se retiraba de cubrir los festejos de la Selección Mexicana en el Mundial de Futbol, y permanece en estado delicado en el Hospital Gilberto Gómez Maza.
En un pronunciamiento que buscó romper el silencio, Gaspar Romero, representante del Foro de Periodistas Chiapanecos, fue contundente: "Queremos decir, como foro de periodistas chiapanecos, que se llegue hasta las últimas consecuencias de este hecho tan lamentable. En pleno siglo XXI no podemos estar sufriendo los trabajadores o los periodistas que ejercemos esta honorable profesión, atentados por delincuentes que andan sueltos y que de alguna manera están tratando de acabar con la libertad de expresión".
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"No es el primer ataque. Hoy fue Marcos, mañana puede ser cualquiera de nosotros", sentenció el gremio, que recordó que hace semanas el compañero Alberto Chamé también fue agredido sin que hasta la fecha haya justicia.
El representante del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP), Javier Opón, secundó el llamado: "Hoy convocamos a este pronunciamiento para decir un ya basta a los ataques a los periodistas, para decir un ya basta a la falta de libertad de expresión".
Desde el exterior del recinto legislativo, los comunicadores exigieron que las autoridades —desde el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar hasta el fiscal Jorge Luis Llaven Abarca— actúen con prontitud y que la indagatoria no quede "sólo en una carpeta más".
Cintalapa, Zona roja
Opón recordó que Cintalapa es "una de las zonas rojas donde hay alto índice de delincuencia organizada", y advirtió que el riesgo de que se generen "zonas de silencio" es latente: "No vamos a esperar que esto suceda, por eso estamos pidiendo a las autoridades que se dé con los responsables y que se presenten ante la justicia".
El ataque a Marcos Ramos ocurre en un contexto de violencia exacerbada. La región de Cintalapa, colindante con Oaxaca, es escenario de una pugna feroz entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que disputan rutas para drogas, armas y migrantes. El CJNG, a través del denominado Cártel Chiapas y Guatemala, mantiene un fuerte dominio en la zona, donde recientemente detuvieron al alcalde Ernesto Cruz Díaz y la síndica Sally Gallardo Núñez por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Crimen organizado inhibe la libertad de expresión
Los periodistas señalaron que la presencia del crimen organizado inhibe el ejercicio de la libertad de expresión, pero enfatizaron que no se puede atribuir directamente a los grupos criminales hasta que la Fiscalía determine la verdad. Lo que sí dejaron claro es que la autoridad debe garantizar el trabajo periodístico en los municipios de la región: Cintalapa, Jiquipilas, Ocozocoautla y otros cercanos.
Alfredo Pacheco, reportero y miembro del SNRP, leyó el pronunciamiento oficial ante los medios: "El Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa, delegación Chiapas, condena enérgicamente la agresión armada contra el periodista Marcos Ramos en Cintalapa. Este hecho representa una grave agresión no solamente contra un compañero del gremio periodístico, sino también atenta contra el ejercicio de la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a estar informada".
La declaración cerró con una frase que resonó con fuerza entre los asistentes: "No se mata la verdad matando periodistas. No se mata la verdad matando periodistas. No se mata la verdad matando periodistas".
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Pedirán apoyo
Los periodistas anunciaron que en breve lanzarán una carta abierta dirigida a organizaciones defensoras de la libertad de expresión, como Artículo 19 y Periodistas Desplazados en México, así como a la Federación Internacional de Periodistas (FIP) y la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC), para que se sumen a la exigencia de justicia.
"Hoy estamos en un momento crítico. No solo es Marcos quien está entre la vida y la muerte, es la libertad de expresión y todos aquellos que formamos el gremio periodístico", concluyó Opón.
La Fiscalía General del Estado, a través del fiscal Jorge Luis Llaven Abarca, instruyó a la Fiscalía de Investigaciones Estratégicas y a peritos para esclarecer el móvil del ataque, y aseguró que "no habrá impunidad". Sin embargo, el gremio recordó que otras agresiones han quedado impunes, por lo que mantendrán la presión en las calles y en los organismos internacionales.
Por ahora, la salud de Marcos Ramos sigue siendo incierta. Los periodistas chiapanecos exigen que se priorice su atención médica y que se le otorguen medidas de protección a él y su familia. La sociedad, advirtieron, pierde cuando se silencia a quienes informan: "Si desde la sociedad misma se destruye el ejercicio de informar, entonces no somos una sociedad completa, ni siquiera con principios democráticos".