Lo que inició como una tarde de algarabía y esperanza para cientos de aficionados congregados en el Parque Central, se convirtió en un profundo silencio tras la contundente actuación del conjunto inglés frente a la Selección Mexicana.
El ambiente, que minutos antes vibraba con gritos de apoyo y júbilo, se transformó radicalmente cuando la escuadra de Inglaterra anotó dos goles de forma casi inmediata.
El primer tanto cayó como un balde de agua fría sobre los asistentes; las imágenes de los aficionados con las manos en la cabeza, incrédulos ante lo que presenciaban, marcaron el inicio del lamento colectivo.
Apenas los seguidores intentaban asimilar el primer golpe, el conjunto inglés selló el segundo tanto, terminando por enmudecer por completo el recinto.
El Parque Central, que se encontraba a su máxima capacidad con juarenses que buscaban disfrutar del encuentro, pasó de los cánticos al desánimo total.
La algarabía que caracterizaba la reunión de esta tarde se apagó totalmente, dejando un rastro de tristeza entre la afición local que vio cómo sus esperanzas se desvanecían en cuestión de minutos ante la efectividad del rival.