La decisión de la Junta de Coordinación de Educación Superior de Texas (THECB) de no pagar al Colegio Comunitario de El Paso (EPCC) —y a sus pares en todo el estado— todo el dinero que las instituciones ganaron a través de los resultados de rendimiento estudiantil podría afectar a los empleados de EPCC y a los propietarios de viviendas de El Paso.
La situación se analizó en una reunión especial de la Mesa Directiva el 25 de junio en el Centro de Servicios Administrativos del colegio.
Fernando Flores, vicepresidente de finanzas y administración de EPCC, calificó el anuncio de la THECB del 10 de junio como "una sorpresa en el financiamiento de asignaciones".
Bajo la fórmula de financiamiento aprobada en 2023, se suponía que la junta de coordinación otorgaría a EPCC alrededor de 43.9 millones de dólares en 2025, pero solo aprobó 40.9 millones de dólares.
Este año, se suponía que la THECB enviaría al colegio 40.9 millones de dólares para el año fiscal 2027, pero en su lugar enviará una cantidad prorrateada de 35.9 millones de dólares. En total, eso representa una pérdida de 8 millones de dólares.
"Ese es un golpe muy duro que viene de la nada", dijo Flores a los miembros de la mesa directiva durante una presentación preliminar del presupuesto 2026-27.
La junta de coordinación dijo que esas instituciones habían superado las proyecciones y ganado más de los 1.2 mil millones de dólares que el estado había asignado para este año fiscal.
En una declaración para El Paso Matters, la junta de coordinación dijo que dependerá de la Legislatura estatal durante su sesión de 2027 considerar una asignación suplementaria. Además, la THECB enfatizó que los colegios, a nivel estatal, están recibiendo más fondos que bajo el sistema anterior.
Flores dijo a los miembros de la mesa directiva que el colegio tiene pocas fuentes de ingresos para compensar la pérdida. La gran mayoría de sus ingresos —el 94%— proviene de los impuestos sobre la propiedad, las asignaciones estatales, y la matrícula y las cuotas. Con la asignación determinada y la directiva del estado de congelar la matrícula y las cuotas para el año académico 2026-27, la única opción para recaudar fondos adicionales es la tasa del impuesto sobre la propiedad.
Después de la reunión especial, el presidente de EPCC, William Serrata, explicó la posibilidad de un aumento de impuestos, y agregó que el colegio es la entidad que menos impuestos cobra en la factura fiscal de un propietario de vivienda.
Un aumento del 5% elevaría los impuestos sobre la propiedad del propietario promedio en 11.73 dólares anuales, mientras que un aumento del 6% significaría alrededor de 14 dólares más por año. Esos aumentos generarían 3.9 millones y 4.7 millones de dólares, respectivamente. El colegio basó sus cifras en una vivienda con un valor promedio de 240,564 dólares.
Mientras que algunos representantes de los empleados de las asociaciones de personal clasificado y profesional y de la asociación de profesores han solicitado un aumento de hasta el 6%, Serrata dijo que un aumento del 2% podría ser más realista en este momento.
Albert Burnham, líder de la Asociación de Profesores de EPCC, dijo que le entristecía el pesimista informe presupuestario preliminar de Flores, y que entendía que el colegio tenía opciones limitadas. Calificó el posible aumento de la tasa del impuesto sobre la propiedad como una solución "radical", pero agregó que el colegio no tiene muchas opciones.
"Como propietario de una vivienda, creo que es curioso que tenga que pagar más (en impuestos sobre la propiedad) para obtener un aumento salarial", dijo. "Estoy decepcionado". Cuando se le preguntó sobre una posible asignación suplementaria, Serrata estimó que tendría que ser de unos 400 millones de dólares para los 50 distritos de colegios del estado.
Cuando se le recordó que el estado tiene un "fondo para días lluviosos" de más de 70 mil millones de dólares, Serrata bromeó diciendo que tendría que llover mucho para que los colegios recibieran el dinero que se les debe.
"Tendría que estar lloviendo a cántaros", dijo Serrata. "Tendrían que ser condiciones similares a las de un huracán".
A pesar de todo, dijo que los colegios comunitarios abogarán por ello.
González, vicepresidenta del Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes, y el representante Vince Pérez, miembro del Comité de Educación Superior de la Cámara de Representantes, dijeron que la Legislatura deberá considerar una asignación suplementaria para cerrar la brecha de lo que se les debe a los colegios comunitarios.
"Estoy profundamente preocupada (por) la pérdida de financiamiento para el Colegio Comunitario de El Paso y el impacto que esto tendrá en los estudiantes y las familias de toda nuestra región", dijo González en una declaración para El Paso Matters. "Nuestros colegios comunitarios no deberían ser castigados por superar las expectativas, sobresalir y producir oportunidades educativas de calidad".
La legisladora continuó diciendo que la oficina del gobernador, la Legislatura y la junta de coordinación deberían tomar medidas para minimizar el efecto de estos prorrateos y comprometerse a financiar totalmente a los colegios comunitarios a los niveles que se ganaron. Comprometió a su oficina a luchar por financiamiento adicional para los colegios comunitarios durante la próxima sesión y a buscar formas de restaurar cualquier dinero que hayan perdido.
Pérez agregó que el modelo de financiamiento funcionó mejor de lo proyectado, y creía que solo necesitaba ser ajustado para abordar los resultados positivos de los colegios.
"Esta es una estructura exitosa, y nuestro trabajo ahora es hacerla sostenible", dijo Pérez en un mensaje de texto para El Paso Matters. El nuevo modelo revolucionó el financiamiento de los colegios comunitarios. El método anterior se interesaba en el número de estudiantes inscritos, el número de cursos que tomaban y la cantidad de tiempo que pasaban en clase. El nuevo modelo se centró en los resultados, tales como la obtención de títulos y credenciales de valor, las transferencias a universidades de cuatro años y la obtención de empleos en campos de alta demanda. Si los colegios superaban sus expectativas, el entendimiento era que obtendrían fondos estatales adicionales.
Brian Haggerty, presidente de la Mesa Directiva de EPCC, culpó a la junta de coordinación por la confusión, y pensó que estaba mal que los líderes estatales estuvieran diciendo a sus distritos de colegios comunitarios que "se aguantaran", o, en otras palabras, que continuaran sin quejarse.
"Aceptamos (el plan de la junta de coordinación) y no funcionó", dijo. "No es nuestra culpa".
En cuanto a la situación presupuestaria actual de EPCC, Haggerty dijo que los líderes del colegio han actuado con cautela y deberían ser capaces de sacar a la institución del déficit rápidamente, pero seguía molesto con la junta de coordinación.
"Hicimos lo que dijimos que íbamos a hacer", dijo Haggerty en términos de cumplir con las métricas acordadas. "Dennos nuestro dinero".