Ciudad de México — Hubo un tiempo en que los tenis eran sólo para correr. Después llegaron a las calles, las celebridades, las pasarelas y, finalmente, a los grandes nombres de la moda. Hoy ya nadie se sorprende al verlos debajo de un traje, un vestido de noche o incluso una pieza de alta costura. Pero este otoño hay una novedad: los tenis se vuelven más delgados, más elegantes y mucho más coquetos.
La temporada otoño-invierno 2026-27 poco a poco deja atrás aquellas enormes suelas que dominaron durante años. Ahora triunfan las siluetas bajas y aerodinámicas con cierto sabor a los años setenta, ochenta y noventa. Son tenis que parecen haber salido de una fotografía vintage, pero que regresan con materiales y acabados de primera.
Lo que presentan las firmas
Miu Miu es una de las grandes responsables de esta nueva fiebre, sus tenis mezclan nostalgia deportiva con coquetería, aparecen versiones con lentejuelas, cuentas y detalles que convierten al calzado deportivo en una especie de joya para los pies. La firma incluso ha explorado la personalización mediante charms, flores y pequeños adornos.
Prada, por su parte, continúa demostrando que lo deportivo puede ser intelectual, sus modelos de perfil bajo se llevan con la misma naturalidad con la que antes se llevaba un mocasín, con pantalones sastre, faldas y abrigos.
En Fendi y Loewe, el color se convierte en protagonista. Amarillos intensos, tonos inesperados y combinaciones que rompen con la sobriedad otoñal hacen que el tenis sea ese pequeño golpe de audacia que transforma un atuendo.