En plena época de euforia por el Mundial 2026, el Departamento de Salud de Nueva York investiga un brote de enfermedad del legionario, mejor conocido como legionella, en el Upper East Side de Manhattan, con casos ubicados en Carnegie Hill y Yorkville.
Hasta el 7 de julio, las autoridades reportaban 28 contagios y 21 hospitalizaciones, aunque de momento no hay ninguna muerte asociada al brote; sin embargo, la situación genera preocupación la alta concentración de visitantes con motivo de la Copa del Mundo.
La enfermedad es causada por la bacteria legionella, que puede provocar una neumonía grave cuando una persona inhala vapor o pequeñas gotas de agua contaminada, aunque no se trata de una infección que se transmita normalmente de una persona a otra, como ocurre con virus respiratorios comunes.
Esto mientras la zona de Nueva York/Nueva Jersey mantiene actividad del Mundial 2026, por lo que muchos visitantes se hospedan, comen, compran o hacen turismo en Manhattan durante su estancia.
Cabe aclarar que el riesgo para los turistas no está en asistir a un partido por sí mismo, sino que el riesgo sanitario está en una posible exposición a sistemas de agua contaminados en edificios, hoteles, jacuzzis, fuentes decorativas, torres de enfriamiento u otros equipos que generen vapor o rocío.
¿Qué es la legionella?
La legionella es una bacteria que puede multiplicarse en agua tibia cuando los sistemas no tienen mantenimiento adecuado, puede encontrarse en torres de enfriamiento, sistemas de agua caliente, fuentes, jacuzzis, tuberías complejas o instalaciones de grandes edificios.
Cuando esa agua contaminada se dispersa en gotas muy pequeñas, una persona puede inhalarlas, y si la bacteria llega a los pulmones, puede causar legionelosis.
Su forma más grave es la enfermedad del legionario, un tipo de neumonía que puede requerir hospitalización y también existe una forma más leve, llamada fiebre de Pontiac, que suele parecerse a una gripe y no provoca neumonía.
¿Cómo se contagia la legionella?
La vía principal de contagio es respirar vapor o neblina con bacterias legionella, pero no suele adquirirse por beber agua, cocinar, usar aire acondicionado doméstico o estar junto a una persona enferma.
Respecto al brote de Nueva York, las autoridades sanitarias señalaron que los residentes de los códigos postales bajo investigación pueden seguir bebiendo agua de la llave, bañándose, cocinando y usando aire acondicionado en casa.
El Departamento de Salud también enfatizó que el brote no corresponde a un problema general del sistema de plomería de los edificios.
Síntomas de la enfermedad del legionario
Los síntomas pueden aparecer entre dos y 14 días después de la exposición, mientras que en algunos casos tardan un poco más.
Las señales más frecuentes son:
- Fiebre
- Tos
- Escalofríos
- Dolor muscular
- Dolor de cabeza
- Dificultad para respirar
- Cansancio intenso
- Dolor en el pecho
- También pueden presentarse diarrea, náusea, confusión o pérdida de apetito.
La similitud con otras infecciones respiratorias puede retrasar la sospecha, por eso es importante mencionar al médico si se estuvo en una zona con brote o en edificios con sistemas de agua compartidos.
¿Puede ser grave?
La enfermedad del legionario sí puede ser grave, el CDC la define como una neumonía seria que requiere antibióticos específicos y puede derivar en complicaciones como falla pulmonar o muerte.
La misma agencia estima que alrededor de una de cada 10 personas que enferman puede morir por complicaciones, y el riesgo es mayor cuando la infección se adquiere en centros de atención médica.
Eso no significa que toda persona expuesta vaya a enfermar, el propio CDC señala que la mayoría de personas sanas expuestas a legionella no desarrolla la enfermedad, solo que el riesgo aumenta cuando hay exposición alta o repetida, y cuando la persona pertenece a grupos vulnerables.
Los grupos con mayor riesgo son:
- Personas mayores de 50 años
- Fumadores o exfumadores
- Personas con enfermedad pulmonar crónica
- Pacientes con defensas debilitadas
- Personas con cáncer, diabetes, enfermedad renal u otras condiciones crónicas
- Personas que toman medicamentos inmunosupresores
Para estos grupos, síntomas como fiebre, tos o falta de aire después de visitar una zona con casos debe tomarse como motivo para buscar atención médica.
Riesgos para turistas del Mundial
Esto ocurre en el contexto del Mundial 2026, el cual aumenta el movimiento de visitantes en la zona Nueva York/Nueva Jersey, donde el New York New Jersey Stadium recibirá la final el 19 de julio, lo que implica más demanda de hoteles, transporte, restaurantes, centros comerciales y espacios turísticos.
En esos casos, la vigilancia debe ser mayor en adultos mayores, personas fumadoras, viajeros con enfermedad pulmonar, pacientes inmunosuprimidos o personas con enfermedades crónicas.
Para ellos, conviene revisar que el hotel tenga condiciones visibles de higiene, evitar jacuzzis o spas con mantenimiento dudoso y acudir a un médico si aparecen síntomas respiratorios en los días posteriores al viaje, pero eso no significa que haya indicios de que los turistas deban cancelar visitas a Nueva York o Nueva Jersey por este brote.
Tratamiento de la legionella
La enfermedad del legionario puede tratarse con antibióticos, pero necesita diagnóstico médico, el CDC señala que las pruebas pueden incluir radiografía de tórax para confirmar neumonía y análisis de orina o muestras respiratorias para identificar la bacteria.
No se recomienda automedicarse ni esperar a que los síntomas respiratorios fuertes desaparezcan por sí solos, sobre todo porque la atención temprana mejora el pronóstico, especialmente en personas con factores de riesgo.