Decenas de propietarios de autos eléctricos e híbridos de BYD se organizaron para transportar agua, alimentos y suministros hasta comunidades aisladas por las inundaciones en Guangxi, China. Los vehículos avanzaron por caminos cubiertos de agua y lodo mientras las autoridades mantenían operaciones de evacuación y rescate.
La movilización fue realizada por voluntarios mediante redes de propietarios y no como un operativo organizado por la empresa, según información de medios chinos retomada por Xataka y CarNewsChina. Al mismo tiempo, He Zhiqi, vicepresidente sénior de BYD, pidió prudencia y recordó que estos vehículos “no son lanchas”.
El contraste llamó la atención en redes sociales: los convoyes mostraron la capacidad de algunos modelos para moverse sobre terrenos con agua y barro, pero también expusieron a sus ocupantes a riesgos que ningún sistema de tracción o sellado puede eliminar.
¿Por qué hubo inundaciones en Guangxi?
Las lluvias fueron provocadas por el tifón Maysak, que tocó tierra en la isla china de Hainan el 3 de julio de 2026 y después avanzó hacia Vietnam y el sur de China.
Las precipitaciones desbordaron ríos y afectaron carreteras, viviendas y embalses. Hasta el 7 de julio, los reportes oficiales citados por medios chinos contabilizaban alrededor de 375 mil personas afectadas y 130 mil evacuadas en Guangxi.
En ciudades como Nanning y Guigang, el agua convirtió avenidas en corrientes capaces de cubrir automóviles y arrastrar vehículos pequeños. Las condiciones también dificultaron el acceso terrestre a varias comunidades.
¿Cómo ayudaron los propietarios de autos BYD?
Los voluntarios utilizaron modelos de Denza y Fang Cheng Bao, dos marcas pertenecientes al grupo BYD, para transportar suministros básicos.
Entre los vehículos observados se encuentran el Denza N9, el Fang Cheng Bao Bao 8 y unidades B5 y B8. Algunos cuentan con tracción integral, suspensión ajustable y mayor altura respecto del suelo, características que pueden ayudar sobre barro o caminos irregulares.
Los recorridos permitieron acercar ayuda a zonas donde el acceso era limitado. Sin embargo, las imágenes no significan que cualquier conductor deba intentar atravesar una calle inundada.
¿Por qué BYD advirtió que sus autos no son lanchas?
He Zhiqi señaló que las baterías de los vehículos cuentan con niveles de protección contra el ingreso de agua, pero explicó que conducir por zonas profundas continúa siendo peligroso.
La certificación IP67 o IP68 se refiere al sellado de componentes bajo condiciones controladas. No garantiza que todo el vehículo pueda operar como una embarcación ni considera factores como la corriente, el lodo, los objetos ocultos o la pérdida de contacto de las llantas con el suelo.
Los manuales de BYD también indican que antes de cruzar agua debe revisarse la profundidad y que, en modelos sin capacidad especial de vadeo, esta no debe superar la parte inferior del vehículo.
En términos simples: que una batería esté sellada no convierte al automóvil en un vehículo diseñado para inundaciones.
¿Qué riesgos existen al conducir por una calle inundada?
El agua puede ocultar baches, alcantarillas abiertas, objetos y desniveles. Una corriente también puede desplazar un automóvil, incluso cuando parece tener poca profundidad.
Además, el conductor puede quedar atrapado si el nivel sube, si el vehículo pierde tracción o si algún componente deja de funcionar. En una emergencia, lo recomendable es seguir las rutas indicadas por las autoridades y no ingresar a zonas cerradas.
Los modelos todoterreno pueden tener una profundidad de vadeo especificada por el fabricante. Esa capacidad solo aplica bajo condiciones concretas y no representa autorización para cruzar corrientes rápidas o caminos cuyo fondo no puede verse.
¿Qué apoyo económico anunció BYD?
La Fundación Benéfica de BYD anunció una donación de 10 millones de yuanes, alrededor de 1.5 millones de dólares, para operaciones de emergencia, apoyo a familias, equipo de rescate y reconstrucción en Guangxi.
La ayuda económica se suma a los convoyes civiles organizados por propietarios. El episodio mostró cómo una comunidad de conductores puede responder ante un desastre, pero también dejó una advertencia útil: en una inundación, ayudar no debe implicar ignorar los límites del vehículo ni poner más vidas en riesgo.