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El Diario 10 Jul, 2026 21:47

Exhibe agresividad de ICE muerte de mexicano

El tiroteo mortal cometido esta semana contra un hombre por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Houston ha puesto bajo la lupa un agresivo repunte de arrestos migratorios en todo el país, ocurrido en gran medida fuera del ojo público.

De grandes ciudades como Chicago y Las Vegas a pequeños suburbios en las afueras de Milwaukee y San Antonio, inmigrantes han sido detenidos en juzgados, citas de verificación con el ICE y retenes de tránsito, con arrestos diarios que se duplicaron en la última semana de junio y que siguen en aumento.

"Las operaciones se han hecho deliberadamente detrás de bambalinas", dijo Getsy Hernández, organizadora comunitaria de Escucha Mi Voz Iowa, un grupo de defensa liderado por inmigrantes en Iowa City.

Luego, el martes, agentes federales de inmigración mataron a Lorenzo Salgado Araujo, un obrero de la construcción mexicano y padre de tres hijos que había vivido en el país durante más de 30 años sin estatus legal. Sin embargo, Salgado Araujo no era el objetivo inicial de los agentes.

En los días transcurridos desde entonces, el homicidio ha movilizado a miles de manifestantes, ha generado llamados de líderes locales y de organizaciones latinas de derechos civiles para que se realicen investigaciones independientes, y ha provocado promesas de acción legal por parte de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.

Salgado Araujo murió durante un retén de tránsito realizado por agentes de inmigración que buscaban a otra persona, de acuerdo con un vocero del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Cuando los agentes intentaron detener el vehículo, el encuentro escaló rápidamente, y un agente disparó contra Salgado Araujo en el abdomen. Murió en un hospital horas después.

Funcionarios de Seguridad Nacional dijeron que Salgado Araujo había intentado usar su vehículo como arma, aunque tres hombres que presenciaron el homicidio rechazaron esa versión y dijeron que la víctima nunca intentó atropellar a un agente federal. No ha surgido ningún video del tiroteo. Los agentes no portaban cámaras corporales, ha dicho el vocero.

El tiroteo en Houston ha regresado al ICE y las tácticas utilizadas por los agentes de inmigración al centro de la atención nacional. Funcionarios federales defienden sus acciones como parte de operaciones altamente focalizadas, pero líderes de la comunidad latina y abogados de inmigración sostienen que el incidente forma parte de una serie de enfrentamientos violentos que han acompañado el repunte de arrestos. Estos choques, afirman, muestran que los agentes federales continúan recurriendo a sus tácticas más agresivas.

Agentes federales de inmigración han disparado contra más de 20 personas desde septiembre, casi todas ellas dentro de sus automóviles. Algunos de esos tiroteos han sido mortales.

La administración Trump continúa impulsando más deportaciones. Un paquete legislativo liderado por los republicanos y firmado por el presidente Donald Trump el mes pasado destinó $31,000 millones de dólares a las actividades del ICE, como el respaldo a autoridades locales y estatales que han firmado convenios de cooperación con la agencia, conocidos como acuerdos 287(g). Para las jurisdicciones que se niegan a cooperar, el paquete de financiamiento reservó otros $350 millones de dólares para ampliar las operaciones de aplicación de la ley.

En un periodo de cinco días a finales de junio, oficiales del ICE arrestaron a más de 10,000 personas, de acuerdo con documentos obtenidos por The New York Times. Tras una breve pausa durante el fin de semana largo del 4 de julio, los arrestos se reanudaron hacia el martes, día en que Salgado Araujo recibió los disparos. Del martes al jueves, oficiales del ICE en todo Estados Unidos arrestaron a más de 6,000 personas, muestran registros internos, un ritmo de alrededor de 2,000 arrestos al día.

El efecto de este impulso se percibe en todo el país.

En Chicago, grupos defensores de los derechos de los inmigrantes y organizadores de la comunidad hispana, en una conferencia de prensa el jueves, habían contabilizado al menos a 70 personas detenidas en tres días, muchas de ellas cerca de juzgados. Muchos de los inmigrantes detenidos habían sido acusados de infracciones menores de tránsito o intentaban presentarse ante jueces de inmigración. Las llamadas a un solo centro de asistencia legal se habían más que duplicado, hasta llegar a 1,700 en ese periodo, dijeron los organizadores.

"Pese a las afirmaciones de que la Operación Midway Blitz ha terminado, no ha terminado", dijo Berto Aguayo, abogado, refiriéndose a la redada migratoria del verano pasado en Chicago. "Estamos en solidaridad con Texas, exigiendo justicia".

Funcionarios de Seguridad Nacional no respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios.

Los oficiales federales tienden a preferir detener a las personas en sus automóviles, en lugar de intentar entrar a sus domicilios, dijeron exfuncionarios del ICE, porque es menos probable que se atrincheren o que porten armas. Pero el incidente de Houston está renovando los llamados a establecer lineamientos sobre el uso de la fuerza en ese tipo de situaciones, así como un mayor escrutinio sobre la participación de la policía local y estatal en la aplicación civil de las leyes migratorias.

El incidente de Houston comenzó cuando oficiales del ICE llegaron a un lugar en busca de otras dos personas. Fue solo después de que los oficiales del ICE verificaran la placa de una camioneta en el sitio que vigilaban cuando se dieron cuenta de que Araujo era el propietario, de acuerdo con dos personas con conocimiento del incidente.

Después realizaron otra verificación y se dieron cuenta de que se encontraba en el país de manera ilegal, dijeron las fuentes. En otros incidentes ocurridos en Estados Unidos, el ICE ha utilizado tácticas similares para determinar rápidamente si los inmigrantes que buscan se encuentran en el país de manera ilegal.

En su conferencia de prensa del miércoles, Sheinbaum dijo que su gobierno estaba preparando medidas legales para exigir que se rindan cuentas por la muerte de Salgado Araujo y por las muertes de más de una decena de mexicanos bajo custodia del ICE.

El gobierno de México informó el jueves que al menos 17 ciudadanos mexicanos han muerto, ya sea bajo custodia del ICE o durante operativos en los que fueron el objetivo, desde el año pasado. El país ha empleado una estrategia legal y diplomática de varios niveles en respuesta a estas muertes. Ha enviado cerca de una decena de solicitudes exigiendo una investigación completa y transparente sobre cada muerte, ha planteado el tema ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y ha exhortado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a revisar los casos.

"No podemos permitir que se maltrate a nuestros hermanos y hermanas en Estados Unidos", dijo Sheinbaum. "Lamentablemente, se ha registrado otra muerte de un compatriota en Estados Unidos mientras estaba detenido, cuando su única falta era carecer de documentos migratorios". (Jazmine Ulloa/Hamed Aleaziz/Emiliano Rodríguez Mega/The New York Times)

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