Los hospitales de la Franja de Gaza enfrentan nuevas dificultades para realizar cirugías de urgencia, atender a pacientes en cuidados intensivos y mantener activos sus equipos médicos debido a los apagones y al desgaste de los generadores eléctricos.
De acuerdo con un reporte de Al Jazeera, cerca de 90% de las líneas eléctricas de Gaza han sido destruidas desde el inicio de la ofensiva israelí, el 7 de octubre de 2023. La falta de una red estable obliga a los hospitales a depender casi por completo de plantas de emergencia.
Los generadores, diseñados originalmente para funcionar durante periodos limitados, han operado de forma continua durante meses. Ahora presentan averías frecuentes y requieren combustible, lubricantes y refacciones que no están disponibles en cantidades suficientes.
La crisis energética ocurre mientras continúan los ataques israelíes. El Ministerio de Salud de Gaza informó que seis palestinos murieron y 28 resultaron heridos durante un periodo de 48 horas. La dependencia atribuye 1,098 muertes y 3,535 personas heridas a los ataques registrados desde la tregua pactada en octubre, cifras que provienen de las autoridades gazatíes.
¿Cómo afectan los apagones a los hospitales de Gaza?
Los cortes de electricidad pueden detener equipos indispensables para la atención médica. Entre los servicios más expuestos se encuentran:
- Quirófanos y máquinas de anestesia.
- Unidades de cuidados intensivos.
- Respiradores y monitores de signos vitales.
- Incubadoras para recién nacidos.
- Máquinas de diálisis.
- Laboratorios y equipos de diagnóstico.
- Sistemas de refrigeración para medicamentos y sangre.
Cuando un generador se apaga o presenta una falla, los médicos pueden verse obligados a retrasar una operación, reducir el uso de determinados equipos o trasladar a los pacientes hacia otras áreas.
Los apagones también afectan el acceso a expedientes clínicos, los sistemas de comunicación y la coordinación entre ambulancias, hospitales y centros de atención primaria.
Palestinos se congregan en el lugar donde un dron militar israelí atacó una herrería en el barrio de Sabra, en la ciudad de Gaza, causando la muerte de al menos cuatro palestinos y dejando a otro herido, según informaron funcionarios del hospital Shifa, donde fueron trasladados los heridos el domingo 12 de julio de 2026. (Foto AP/Jehad Alshrafi)¿Por qué los generadores ya no son suficientes?
Las plantas eléctricas fueron instaladas como sistemas de respaldo, no como la fuente principal de energía de un hospital.
El funcionamiento continuo provoca desgaste en motores, cables, filtros y conexiones. Las reparaciones son cada vez más difíciles porque escasean los repuestos y, en algunos casos, los técnicos deben retirar piezas de generadores dañados para mantener activos otros equipos.
A este problema se suma la falta de combustible. Incluso cuando existe diésel disponible, los hospitales necesitan aceites y lubricantes para evitar que las plantas sufran daños por sobrecalentamiento o fricción.
Algunos centros médicos recurren a paneles solares y generadores secundarios, pero estas alternativas no producen suficiente energía para mantener todos los servicios activos durante las 24 horas.
¿Cuántos hospitales de Gaza siguen funcionando?
Las cifras cambian según el criterio utilizado por cada organización.
Al Jazeera informó que 38 hospitales y 96 centros de atención primaria fueron destruidos o quedaron inoperables durante la ofensiva israelí.
La Organización Mundial de la Salud, sin embargo, utiliza un registro de 36 hospitales en Gaza. En su actualización de enero de 2026, señaló que todos habían sufrido algún tipo de daño y que aproximadamente la mitad continuaba funcionando de manera parcial.
La diferencia entre ambas cifras puede deberse a que algunas fuentes incluyen hospitales de campaña, unidades provisionales u otras instalaciones médicas. No existe hasta ahora una explicación pública que permita conciliar ambos registros.
Que un hospital aparezca como parcialmente operativo tampoco significa que cuente con todos sus servicios. Algunos funcionan únicamente en ciertas áreas, con menos camas, personal reducido y equipos dañados.
¿Qué tratamientos están en riesgo por la falta de electricidad?
Las cirugías de emergencia son uno de los servicios más vulnerables, ya que requieren iluminación, anestesia, monitores y sistemas de ventilación funcionando al mismo tiempo.
Los pacientes que necesitan diálisis también enfrentan riesgos. Estas máquinas dependen de un suministro estable de energía y agua, por lo que una interrupción prolongada puede obligar a reducir las sesiones o atender a menos personas.
La falta de electricidad afecta además la conservación de medicamentos, vacunas, bolsas de sangre y productos que deben permanecer a temperaturas controladas.
Los hospitales también enfrentan escasez de insumos médicos, materiales quirúrgicos, medicamentos esenciales y productos para esterilizar los equipos. La combinación de estas carencias limita todavía más la capacidad de atención.
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¿Qué está pasando con las ambulancias de Gaza?
El Ministerio de Salud de Gaza informó que el 70% de su flota de transporte y ambulancias está completamente fuera de servicio.
70 por ciento de la flota de vehículos ha quedado completamente fuera de servicio como consecuencia de los ataques directos, la acumulación de fallas técnicas y la grave escasez de repuestos”, afirmó la dependencia.
Los vehículos que todavía funcionan deben cubrir más recorridos y transportar a pacientes en zonas donde las calles y la infraestructura también han sufrido daños.
La autoridad sanitaria pidió a la comunidad internacional facilitar la entrada de neumáticos, piezas mecánicas y otros materiales necesarios para reparar las unidades de emergencia.
La reducción de ambulancias aumenta los tiempos de traslado y dificulta que los equipos médicos lleguen a las personas heridas después de un ataque.
¿Continúan los ataques pese a la tregua?
La tregua alcanzada en octubre redujo la intensidad de las operaciones militares a gran escala, pero no puso fin a los ataques ni a las muertes.
El Ministerio de Salud de Gaza sostiene que 1,098 palestinos murieron y 3,535 resultaron heridos desde el inicio de ese acuerdo. Estas cifras no han sido verificadas de manera independiente en su totalidad.
Israel afirma que sus operaciones están dirigidas contra integrantes e infraestructura de Hamás y otros grupos armados. Las autoridades gazatíes, por su parte, acusan al Ejército israelí de mantener ataques que afectan a civiles y servicios esenciales.
La continuidad de las operaciones también dificulta la reparación de hospitales, redes eléctricas, caminos y sistemas de abastecimiento.
¿Cómo agrava la crisis económica la emergencia sanitaria?
La destrucción de comercios, centros de trabajo e infraestructura ha provocado el colapso de gran parte del mercado laboral de Gaza.
La Organización Internacional del Trabajo situó la tasa de desempleo en Gaza en 85.1% durante 2026, una cifra superior al 80% citado por la oficina de prensa del gobierno gazatí.
La falta de ingresos limita la posibilidad de que las familias paguen medicamentos, transporte o atención fuera de los hospitales públicos.
El economista Mohammed Abu Jeiab explicó que “este deterioro conlleva graves consecuencias económicas y sociales, entre ellas, la erosión del capital humano y una mayor dependencia de la ayuda humanitaria en lugar del trabajo productivo”.
La emergencia hospitalaria depende ahora de la entrada regular de combustible, medicamentos, piezas de repuesto y equipos médicos. Mientras estos suministros sigan siendo insuficientes, los centros de salud continuarán operando con servicios reducidos y bajo riesgo de nuevas interrupciones.
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