HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
El Economista 13 Jul, 2026 19:31

Matar y sembrar terror

La muerte a tiros, en plena calle, de Lorenzo Salgado Araujo en Houston, Texas, ha vuelto a estremecer a las comunidades mexicanas y latinas, que desde 2025 padecen continuas redadas y oleadas de violencia desmedida desatadas por la política anti-inmigrante racista del gobierno federal de Estados Unidos. Con terrible contundencia, este crimen ha puesto en primer plano el horror que viven las comunidades migrantes acosadas hasta la deshumanización  por instituciones que, bajo el falaz argumento de hacer cumplir las leyes de migración,  violan los derechos humanos de miles de personas y siembran terror.

Lorenzo Salgado, como muchas personas mexicanas y de origen latino en Estados Unidos, era un trabajador dedicado y responsable que, una mañana cualquiera, tuvo la desgracia de ser interceptado por agentes que conducían un vehículo sin insignias e intentaron detenerlo sin mayor explicación.  Según su hijo Ronaldo, Lorenzo probablemente pensó que los agresores querían robarle su camioneta y/o sus herramientas (que ya le habían robado antes) y no se detuvo. El o los agentes dispararon entonces directamente contra  él y lo hirieron de muerte. Como se ha vuelto costumbre, los agentes de ICE acusaron a la víctima de lanzar su camioneta contra ellos, por lo que habrían actuado “en defensa propia”.

Aunque muchos detalles del caso no se han aclarado, la versión de ICE ha sido descalificada por los tres acompañantes de Lorenzo que sobrevivieron al ataque, a través de sus abogados. La obsesión de ICE por evadir sus responsabilidades y justificarse, borrando pistas y difundiendo falsedades, incluye ahora presionar a los testigos para que se “autodeporten” y, según el abogado Juan Proaño, presidente de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos (LULAC), amenazar a los comercios de la zona del crimen para que no entreguen los videos de éste a las organizaciones defensoras que están reuniendo pruebas y exigiendo una investigación independiente (entrevista con N+Univisión).

El   asesinato de Lorenzo Salgado es uno de los diez crímenes letales cometidos este año por ICE contra inmigrantes y contra ciudadanos/as  que se han resistido en alguno de sus “operativos”. Se suma a los veinte o cuarenta más (el conteo varía) perpetrados a la luz del día por esta agencia desde enero de 2025. Se suma también a las muertes por abuso de la fuerza, negligencia médica  y maltratos que azotan a la población detenida en instalaciones migratorias públicas y privadas donde reinan la crueldad, el afán de lucro y la cosificación del otro para mejor explotarlo o dañarlo.

Como si fuera excusa, agentes de ICE declararon que  “confundieron” a Lorenzo Salgado con un guatemalteco,  lo cual agrava un proceder arbitrario por sí mismo cuestionable: ¿por qué matar a una persona que se resiste a detenerse por agentes no identificados?  Existen otras formas de obligar a un conductor a detenerse sin matarlo. Pero a ICE no le importa. Peor aún: según Juan Proaño, ni al gobernador ni al fiscal de Texas les importa tampoco el asesinato de migrantes.   

La normalización del horror por agentes de un gobierno autocrático obliga precisamente a destacar la profundidad de esta muerte específica:  la familia de Lorenzo Salgado pierde a un ser querido que trabajó por décadas para construir una vida mejor;  su comunidad pierde a un integrante respetado y apreciado, que contribuía a su bienestar .  Lorenzo Salgado no tenía antecedentes criminales, seguía el proceso legal para regularizar su situación migratoria, contribuía a su país adoptivo, creía en él.

Indignadas y dolidas, la familia, la comunidad,  las organizaciones locales y las redes de defensa de libertades civiles exigen  una investigación independiente, justicia para Lorenzo y  castigo a los culpables. Les espera un largo camino.

Ojalá la iniciativa (tardía) del gobierno mexicano de defender a  los connacionales acribillados por ICE incluya alguna coordinación con las comunidades y, sobre todo, derive en  un  fortalecimiento del aparato consular en E.U., con recursos suficientes y personal profesional, que respete a éstas y las apoye.

Contenido Patrocinado