Los inversionistas foráneos compraron instrumentos de deuda del gobierno mexicano en junio, en un momento donde los mercados emergentes generaron un mayor apetito por el riesgo ante la reducción de tensiones en Medio Oriente.
El saldo de tenencias de inversionistas no residentes del país se ubicó al cierre de junio en 1.782 billones de pesos (101.7 mil millones de dólares), lo que representó un avance de 0.3% frente a los 1.776 billones de pesos registrados al cierre de mayo, de acuerdo con datos del Banco de México.
La participación de extranjeros en el mercado de deuda nacional alcanzó 11.4% del total de emisiones del país y aumentó por segunda ocasión en los últimos tres meses.
“Los datos al cierre de junio demuestran una recomposición de los flujos externos inversa a la de mayo, hacia activos de mayor duración”, escribió Monex Casa de Bolsa.
“Mientras que la confirmación de una postura restrictiva prolongada por Banxico devolvió el atractivo al tramo medio y largo de la curva, reflejado con el incremento mensual de 1.2% en la tenencia de Bonos M, la demanda por Cetes registró un ajuste a la baja de 3.2%”, señaló.
Conserva atractivo
La decisión de la Junta de Gobierno del Banxico de mantener la tasa de referencia en 6.50% y la posibilidad de que se mantenga ahí durante este año y el siguiente permitirá al país conservar un atractivo al pagar una tasa mayor que la de otras naciones comparables con un nivel bajo de riesgo.
"La región continúa beneficiándose de una combinación más favorable de carry trade, exposición a materias primas y familiaridad de los inversores con escenarios de altas tasas reales", escribió Jonathan Fortun, economista sénior con el Institute of International Finance.