El futbol internacional se encuentra de luto tras la muerte del árbitro neerlandés Rob Dieperink, quien falleció a los 38 años, apenas unas semanas después de protagonizar uno de los episodios más controvertidos previos al Mundial 2026.
La Real Asociación Neerlandesa de Futbol (KNVB) confirmó el fallecimiento del silbante mediante un comunicado en el que expresó sus condolencias a familiares, amigos y colegas. Hasta el momento, la federación no ha informado las causas de su muerte.
La noticia cierra un capítulo que dio la vuelta al mundo. Dieperink había sido seleccionado por la FIFA para integrar el grupo arbitral de la edición 2026 como oficial del sistema de videoarbitraje (VAR), reconocimiento que representaba el momento más importante de su carrera.
We zijn geschrokken en diepbedroefd door het overlijden van Rob Dieperink.
— KNVB (@KNVB) July 13, 2026
Met Rob verliezen we een zeer gewaardeerde scheidsrechter, maar bovenal een fijne en betrokken collega.
Onze gedachten gaan uit naar zijn familie, vrienden en iedereen die hem dierbaar was. We wensen hen… pic.twitter.com/OO0ReL0i7F
Pero todo cambió en abril pasado, cuando fue detenido en Londres tras una denuncia por un presunto abuso sexual presentada durante su estancia en Inglaterra con motivo de un compromiso de la UEFA Conference League.
La investigación fue llevada a cabo por Scotland Yard, que revisó grabaciones de videovigilancia, dispositivos electrónicos y otros elementos de prueba.
Tras varias semanas de indagatorias, las autoridades británicas determinaron que no existían pruebas suficientes para presentar cargos, por lo que el caso fue archivado y el árbitro recuperó su libertad.
Pese al cierre de la investigación, la FIFA decidió mantener su exclusión del Mundial 2026, una resolución que Dieperink lamentó públicamente al considerar que nunca tuvo la oportunidad de limpiar completamente su imagen antes del torneo.
El neerlandés siempre negó las acusaciones y aseguró que esperaba volver cuanto antes a los terrenos de juego.
Antes de la polémica, Dieperink era considerado uno de los árbitros con mayor proyección de Europa. Debutó en la Eredivisie en 2017 y acumuló 284 partidos oficiales entre competiciones nacionales e internacionales.
Además, participó como árbitro VAR en la Eurocopa 2024 y había logrado consolidarse dentro del grupo de oficiales de la UEFA.
Su muerte provocó numerosas reacciones en el futbol europeo. Organismos, compañeros y excolegiados expresaron su pesar por la pérdida de un árbitro que, más allá de la controversia que rodeó los últimos meses de su carrera, era reconocido por su preparación y crecimiento dentro del arbitraje internacional.