El Pico de Orizaba, en el estado de Veracruz, se ubica en un entorno en donde la altitud, la roca volcánica y las pendientes pronunciadas convierten cualquier travesía en una verdadera expedición, fue el escenario elegido para poner a prueba a suv de alto desempeño de Ford pero que además fungió como el vehículo líder de la caravana.
Desde su concepción el Bronco Raptor ha sido uno de los proyectos más ambiciosos de Ford Motor Company dentro de su línea de vehículos de alto desempeño todoterreno. Bajo el cofre se encuentra un motor 3 litros EcoBoost V6 con doble turbocompresor que desarrolla 418 caballos de fuerza y 440 lb-pie de torque. Comparado con los motores que equipan otras variantes del Bronco —como los propulsores 2.3 litros o 2.7 litros— este bloque ofrece una reserva de potencia considerablemente mayor. La entrega de torque, muy por encima del promedio de la categoría, se convierte en una ventaja importante cuando el terreno exige mantener fuerza constante a bajas revoluciones.
Enlace imagenEl sistema de suspensión, los enormes neumáticos todoterreno y la altura del vehículo con relación al piso, le permitieron desenvolverse sin contratiempos en los inhóspitos terrenos del lugar.
Este mismo motor comparte arquitectura con el utilizado en otros vehículos de alto desempeño de la marca, lo que explica la contundencia con la que responde incluso en condiciones complejas. Y pocas pueden ser tan exigentes como las que se encuentran en las laderas del Pico de Orizaba, donde el ambiente y el terreno ponen a prueba tanto al vehículo como al conductor.
La montaña representa un desafío natural por varias razones. A mayor altitud disminuye la presión atmosférica, lo que provoca que la cantidad de oxígeno disponible sea menor. En los motores de combustión esto puede traducirse en una reducción de la eficiencia al momento de mezclar aire y combustible. Durante la caravana fue posible notar cómo algunos vehículos mostraban síntomas de esta situación: pequeños “burbujeos” provenientes del motor que evidencian que la combustión no se está realizando de forma óptima, llegando incluso a provocar apagones momentáneos.
Enlace imagenLa mecánica de la Bronco Raptor resultó ser inmune a los efectos negativos por la menor concentración de oxígeno. Su eficacia lo colocó como el auto líder ideal.
El conductor tampoco permanece ajeno a los efectos de la altura. La reducción de oxígeno en el ambiente puede generar el conocido “mal de altura”, caracterizado por fatiga, dolor de cabeza o dificultad para respirar. Aun así, el avance de la expedición continuó entre rocas volcánicas y caminos que desaparecen gradualmente conforme se asciende por la montaña.
En ese contexto, el Bronco Raptor demostró una capacidad notable. La ruta llevó a la caravana hasta aproximadamente 4,700 metros sobre el nivel del mar, una altitud donde muchos visitantes del volcán suelen continuar únicamente a pie. No existe un camino claramente trazado; el terreno está cubierto por enormes piedras volcánicas que forman un mosaico irregular difícil de atravesar con un vehículo convencional.
Enlace imagenLa calibración de la suspensión y sus elementos mecánicos exclusivos, juegan a favor del Bronco Raptor para mantener los neumáticos contra el piso y así ofrecer el máximo nivel de tracción.
Gran parte de esta capacidad proviene de la suspensión HOSS 4.0 (High-Performance Off-Road Stability Suspension), desarrollada específicamente para este modelo. El sistema utiliza amortiguadores FOX de 3.1” con válvulas activas y bypass interno que permiten gestionar la absorción de impactos de manera dinámica. El recorrido alcanza aproximadamente 14” en el eje delantero y 13” en el trasero, cifras que permiten que las ruedas mantengan contacto constante con el suelo incluso cuando la superficie cambia de forma abrupta.
El resultado era impresionante desde el exterior. Más que rodar suavemente, el Bronco Raptor avanzaba saltando entre las piedras, absorbiendo los impactos de forma constante mientras la carrocería mantenía una estabilidad notable. Desde el interior la sensación era completamente distinta a lo que se observaba desde fuera: la dirección se mantenía precisa y el habitáculo transmitía una estabilidad comparable a la de un camino pavimentado.
Durante el ascenso aparecieron zanjas de tierra abiertas por el agua, paredes de roca y pendientes cubiertas de grava suelta. En varias ocasiones fue necesario recurrir al bloqueo del diferencial delantero y trasero para mantener la tracción en ambos ejes. También entró en acción la desconexión de la barra estabilizadora, un sistema que permite liberar el movimiento independiente de las ruedas delanteras para mejorar la capacidad de adaptación al terreno.
Este tipo de configuración permite que las cuatro ruedas mantengan contacto con el suelo incluso cuando el terreno se inclina o presenta desniveles abruptos. En superficies irregulares como las del Pico de Orizaba, esa capacidad marca la diferencia entre avanzar con seguridad o perder tracción.
Enlace imagenEl paquete de asistencias incluye el conjunto de tecnologías Ford Co-Pilot360, cámara de visión 360° y control de crucero Trail. Estas herramientas facilitan la maniobra en espacios estrechos o en superficies donde la visibilidad se vuelve limitada por la inclinación del terreno.
Comparado con otras versiones del Bronco disponibles en el mercado —como las variantes Badlands, Everglades u Outer Banks— el Raptor también destaca por sus proporciones. La carrocería es aproximadamente 25 centímetros más ancha, alcanzando cerca de 2.18 metros de ancho total, mientras que la altura aumenta alrededor de 9 centímetros. Estas dimensiones no solo contribuyen a su presencia visual, sino que también ayudan a mejorar la estabilidad en terrenos complicados.
La anchura adicional permite ampliar la distancia entre ruedas, lo que genera una base más estable cuando el vehículo atraviesa pendientes laterales o superficies inestables. Esta característica se complementa con salpicaderas ensanchadas y componentes de suspensión diseñados para soportar mayores esfuerzos.
En el interior, el Bronco Raptor mantiene un enfoque tecnológico acorde con su naturaleza moderna. El sistema multimedia SYNC 4 se despliega en una pantalla de 12 pulgadas, acompañado por un clúster digital de 8 pulgadas que ofrece información del vehículo y del sistema de tracción. El sistema de audio desarrollado por Bang & Olufsen aporta una experiencia sonora que contrasta con la rudeza del exterior.
La transmisión automática de 10 velocidades con SelectShift trabaja en conjunto con el sistema de tracción integral y los modos de manejo G.O.A.T. (Go Over Any Terrain). Este sistema permite adaptar la respuesta del vehículo a diferentes condiciones de manejo, incluyendo configuraciones pensadas para arena, rocas o conducción de alto desempeño en superficies sueltas.
Ficha técnica
- Motor: V6, Biturbo, 3.0, EcoBoost
- Potencia: 418 hp
- Torque: 440 lb-pie
- Transmisión: Aut. 10 vel.
- Tracción: 4x4, diferenciales delantero y trasero bloqueables
- 7 modos G.O.A.T. (Normal, Eco, Lluvia/Resbaladizo, Lodo/Surcos, Arena, Rock-Crawl y Baja)