Chihuahua, Chih.- A pregunta expresa sobre una posible autonomía de la Fiscalía General del Estado (FGE), la gobernadora María Eugenia Campos Galván afirmó que su administración no contempla por ahora modificar la naturaleza jurídica de la dependencia, aunque aseguró que está abierta a recibir propuestas, y adelantó que próximamente dará a conocer el perfil para elegir al nuevo fiscal.
“Pues no, no lo tenemos pensado, pero si hay alguna sugerencia, bienvenida”, respondió la mandataria estatal al ser cuestionada sobre la posibilidad de separar a la institución del Poder Ejecutivo, como ocurre actualmente en la mayoría de las entidades federativas del país.
Campos Galván también aseguró que ya cuenta con la propuesta para sustituir a César
Jáuregui Moreno, quien renunció al cargo el pasado 27 de abril, aunque evitó revelar el nombre o establecer una fecha para iniciar el procedimiento ante el Poder Legislativo.
“Ya, lo vamos a presentar en su momento”, respondió la gobernadora cuando se le preguntó si tenía definido al próximo responsable de la procuración de justicia en Chihuahua.
Mientras realizan la designación definitiva, Francisco Sáenz Soto permanece como encargado del despacho de la FGE, responsabilidad que asumió desde el 27 de abril para garantizar la continuidad de las investigaciones, operativos y labores administrativas de la dependencia.
Días antes de la declaración de la gobernadora, el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda, afirmó que la autonomía de la Fiscalía deberá ser valorada por los diputados locales, al tratarse de una modificación que requeriría reformar la Constitución Política del Estado y la legislación orgánica de la institución.
De la Peña recordó que durante 2022 presentaron propuestas relacionadas con la autonomía de la Fiscalía, dentro de los trabajos para la reforma integral de la Constitución estatal; sin embargo, el proceso no concluyó y el modelo vigente mantuvo a la institución dentro de la estructura del Gobierno del Estado.
Actualmente, la Ley Orgánica de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua define a la FGE como una dependencia del Poder Ejecutivo, por lo que no cuenta con personalidad jurídica, patrimonio propio ni autonomía presupuestal y de gestión, características propias de los órganos constitucionales autónomos.
El modelo de Chihuahua representa una excepción frente a la mayoría del país, debido a que 26 fiscalías estatales funcionan como órganos constitucionalmente autónomos, mientras que Baja California Sur e Hidalgo conservan el esquema de Procuraduría.
Campeche, Chihuahua, Durango y Jalisco adoptaron la denominación de Fiscalía, pero mantienen a la institución bajo la dependencia del Poder Ejecutivo, por lo que las decisiones administrativas y presupuestales continúan vinculadas al Gobierno estatal.
En Chihuahua existe además una diferencia entre la Fiscalía General y la Fiscalía Anticorrupción del Estado, debido a que esta última sí tiene el carácter de órgano constitucional autónomo, con personalidad jurídica, patrimonio propio y autonomía técnica, presupuestal, normativa y de gestión.
La autonomía de la Fiscalía Anticorrupción quedó establecida en la Constitución local, mientras que el fiscal general continúa bajo un esquema en el cual la gobernadora realiza el nombramiento y el Congreso del Estado debe aprobarlo mediante mayoría calificada.