El segmento de los SUV subcompactos, los llamados SUV-B, es uno de los más disputados del mercado. El GWM ORA 5, segundo modelo de la submarca ORA y hermano mayor del ORA 03, entra con un argumento poco común en este tamaño: dejar que el cliente elija entre gasolina, híbrido o eléctrico bajo la misma carrocería. Manejamos la versión totalmente eléctrica, la tope de gama, aunque conviene tener las tres en mente. Por dimensiones ronda a un Mazda CX-30; por concepto compite con propuestas chinas como el MG4.

Diseño retro futurista con premios internacionales
El diseño es su carta fuerte. Nace de la filosofía Natural Aesthetic (Estética Natural), premiada en los London Design Awards 2025, con superficies orgánicas que recuerdan a piedras talladas por un río, pero que nos evoca indudablemente a Porsche Cayenne de primera generaciones, a Mini o al mítico vocho, con un lenguaje retro futurista muy definido para la marca. Al frente, los faros LED con diseño water drop (gota de agua) integran luces diurnas verticales; atrás, la firma luminosa se esconde tras el cristal para mantener una imagen limpia.
Nuestra unidad lucía pintura mate espectacular —de cuidado delicado—, rines aerodinámicos de 18 pulgadas y, exclusivo de la versión eléctrica, un techo panorámico de cristal. Un detalle que no nos convence es el puerto de carga: usa un CCS Combo 2, el estándar europeo, cuando en México escasean los cargadores rápidos de ese tipo. Nos encantaría que GWM optara por un conector más extendido en el país.
Interior: refugio urbano y tecnología al límite
Por dentro, la marca habla de un refugio urbano bajo la premisa de menos es más. Los materiales sorprenden: plásticos suaves con texturas interesantes, acentos en tono cobre y ensambles sólidos que no dejaron escapar un solo ruido durante la prueba. La tecnología gira en torno a una pantalla central de 14.6 pulgadas y un cuadro digital de 10.25, con cámara de 360 grados, conectividad inalámbrica y la app My GWM para operar el auto a distancia. El asistente de voz responde a la orden “Hello ORA” y controla buena parte de las funciones sin tocar la pantalla, un acierto en un habitáculo tan digital.

No todo convence: el cuadro de instrumentos mantiene el esquema recargado de muchos autos chinos, los modos de manejo solo se eligen desde la pantalla, y el módulo cromado del clima recuerda demasiado a un Mini, casi como una copia descarada.
Espacio y comodidad

En espacio, la primera fila concentra lo mejor, aunque atrás se viaja bien. Hay buena distancia para las rodillas y el techo panorámico llega a la segunda fila, que suma bolsas de aire laterales y de cortina, además de una central adelante. El único pero es que, por la batería bajo el piso, las piernas quedan algo elevadas y la postura pierde comodidad en trayectos largos. La cajuela, de 422 litros, es eléctrica y cumple para el día a día.

Tres motores bajo una sola carrocería
La oferta mecánica es el verdadero diferenciador. La versión de gasolina usa un 1.5 litros turbo de 141 hp y 155 lb-pie de par motor con transmisión 7DCT, que acelera de 0 a 100 km/h en 10.3 segundos. La híbrida combina ese bloque con un motor eléctrico para entregar 220 hp y 351 lb-pie mediante una caja dedicada 2DHT. Y la que manejamos, la eléctrica, monta un motor síncrono de imanes permanentes con 201 hp y 192 lb-pie, alimentado por una batería de litio-ferrofosfato de 58.33 kWh que rinde hasta 435 kilómetros bajo el ciclo WLTC. Su carga rápida en corriente directa lleva la batería del 10 al 80% en 30 minutos, y suma función V2L para alimentar dispositivos externos. Todas las versiones envían su fuerza al eje delantero.
Al volante del ORA 5 eléctrico
La eléctrica entrega lo que se espera: empuje instantáneo gracias al par del motor, que la hace sentir ágil sin pretender ser deportiva. La batería montada bajo el piso baja el centro de gravedad y le da aplomo en curva. Nos gustó que la dirección permita elegir entre tres niveles de dureza —de suave a deportivo— y que la regeneración al levantar el acelerador sea configurable para estirar la autonomía. Incluso a velocidad de autopista se mantiene silenciosa y eficiente. La suspensión está calibrada hacia el confort, pero sin caer en la blandura excesiva de otros chinos: resulta cómoda en la ciudad y capaz en una carretera de montaña. El pero, otra vez, es que esos ajustes viven en la pantalla.

Veredicto
El balance es muy positivo, y su mayor virtud es la libertad de elegir: pocos SUV-B ofrecen gasolina, híbrido y eléctrico bajo la misma carrocería. La versión eléctrica nos convenció por su dinámica y su capacidad de personalización, con un diseño que justifica los premios que presume. Quedan reservas, como el conector de carga poco práctico en México, el cuadro de instrumentos mejorable y la ausencia —por ahora— de una variante híbrida enchufable, aunque eso raya en pedir demasiado. Con precios que van de $449,900 MXN en la gasolina a $644,900 MXN en la eléctrica, el ORA 5 se planta como una de las propuestas más completas, interesantes y flexibles de su segmento.

Ficha técnica
(Versión probada: GWM ORA 5 eléctrico tope de gama)
| Motor eléctrico | Delantero, síncrono de imanes permanentes, 201 hp, CA |
|---|---|
| Par máximo | 192 lb-pie |
| Baterías | Litio-ferrofosfato (LFP), 58.33 kWh |
| Transmisión | Reductor de una sola velocidad, tracción delantera (FWD) |
| Velocidad máxima | 170 km/h |
| 0–100 km/h | 7.5 segundos |
| Rendimiento | 6.5 km/kWh |
| Autonomía (WLTC) | 435 km |
| Neumáticos | 225/60 R18 |
| Seguridad | 7 bolsas de aire, ABS, EBD, ESC, ASR, ACC, AEB, LKA, BSM |
| Gama de precios | $449,900 (gasolina) – $644,900 MXN (eléctrico) |
| Unidad probada | EV: $644,900 MXN |