En dos nuevos audios relacionados con su búsqueda de acuerdos con “agentes o intermediarios del gobierno de Estados Unidos” a fin de recuperar su visa, y recibir ayuda frente a supuestos cargos que podrían ser presentados en su contra, se oye a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, pactar una reunión en el extranjero, un “territorio neutral” al que, de acuerdo con la conversación, el Departamento de Seguridad Nacional y el FBI quieren llevarla, con la intención de que el encuentro no se filtre a la prensa y se mantenga en secreto.
En el primer fragmento que se oye decir a un supuesto agente que la reunión es para corroborar “lo que sea que estés diciendo con lo que ellos saben”, y recomiendan a la gobernadora “ser abierta y honesta con todo”. Le explican que a partir de entonces “ellos pueden seguir adelante, ayudarte con cualquier problema de visado, ayudarte, con ya sabes, otras cosas, no ser acusada y lo que sea que ellos puedan”.
En ese fragmento le preguntan a Ávila Olmeda, “por razones de logística” si le gustaría llevar a cabo el encuentro en Tijuana o en Miami. Ella responde que en Tijuana. Le advierten entonces que “la cosa va a ser directamente con el FBI” y le preguntan si quiere seguir adelante o prefiere que llamen a su abogado.
“Entonces, colgaremos, gobernadora, y luego me pondré en contacto con mi equipo del FBI y le diré lo que acaba de decir”, le dicen.
El segundo audio registra una conversación telefónica en la que el “intermediario” le informa que la primera reunión sería en Panamá, “a finales de agosto”.
“¡Ah, caray!”, se sorprende la gobernadora. El “intermediario” agrega que “Department of Homeland, junto con Department of State son los que otorgaron la reunión y que sea en Panamá”.
Ávila Olmeda se muestra de acuerdo:
“Ok, ok. Oye, bueno, pues cómo le damos seguimiento. Pueden ir mis abogados conmigo o cómo sería la dinámica”.
El “intermediario” contesta:
“Este voy a preguntar si pueden acompañarla sus abogados, pregunto con mis superiores arriba de DHS y al momento que me digan, pero lo único que le quería comentar es de que la primera reunión está autorizada y sería en Panamá. Porque, lo que pasa es de que no quieren que haya una situación de un… que vean un riesgo hacer la cita en Estados Unidos y ya sea en México. Quieren hacerla en un lugar, este, como le llaman…”.
“Neutral”, completa la gobernadora y agrega:
“Sí, porque yo le he estado dando el seguimiento institucional, eh, es que con tanta gente que se acerca y todos me dicen ‘no digas nada, no digas nada’, este… y he estado dándole seguimiento institucional, pero bueno, yo sigo aquí, a tus órdenes, si hubiese algún enlace que pudiera hablar con mi abogado y demás, pues para darle toda la formalidad a este tema, ¿no? No te creas… como es algo que no conozco, son reglas, leyes que no conozco, este, pues sí, sí me inquieta un poco”.
El “intermediario” responde que no hay nada de qué espantarse:
“No tiene que alarmarse nada, por lo tanto es de buena oportunidad, el primer comienzo, pues, para hablar con Homeland, ellos son los que están encargados mayormente de la visa”.
“Sí, claro, claro, bien —responde la gobernadora—. Pues yo aquí quedo pendiente. Tú me dices entonces cuál sería el seguimiento y con quién lo veo, lo vamos viendo”.
Marina del Pilar ha sostenido que “personas hicieron planteamientos sin sustento”, y que su sorpresa ante lo que le estaban diciendo fue la causa de que solicitara “que todo lo vieran a través de un abogado que por supuesto nunca fue contactado”.
En su defensa ha dicho que los audios fueron burdamente manipulados y sacados de contexto. Acusó al exgobernador Jaime Bonilla, su enemigo político, de estar detrás de estos. Dijo que confió en la buena fe de él cuando le recomendó reunirla “con personas de Estados Unidos para hablar sobre su visa”, y que le tendieron una trampa.
Omite mencionar que en esas grabaciones se le oye ofrecer a “agentes o intermediarios de las autoridades de Estados Unidos”, como los ha llamado ella misma, información extraída de las mesas de seguridad que encabeza como gobernadora:
“Yo estoy dispuesta a hablar de todo lo que yo pueda saber, cómo apoyar, cómo cooperar. Yo puedo decir lo que he escuchado en las mesas de seguridad…”.
Omite mencionar que en esas grabaciones admite que tiene dos cuentas bancarias en Estados Unidos, cosa que anteriormente había negado (“No existen cuentas en el extranjero”), y omite mencionar también que en esas conversaciones aseguró haberse sentado varias veces con el FBI y “con todas las agencias” de aquel país.
La gobernadora ha intentado tender una cortina de humo y enfocarse en la gente que la grabó. Pero el verdadero problema, es todo lo que dice y acepta en estos audios.
@hdemauleon