El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, endureció este miércoles el discurso de seguridad de la administración de Donald Trump al presentar a la izquierda radical como una de las principales amenazas terroristas que enfrenta el país y asegurar que durante años la comunidad internacional ha ignorado ese fenómeno.
Durante un acto organizado por el Departamento de Estado, Rubio sostuvo que la doctrina antiterrorista estadounidense ha mantenido “un punto ciego” frente a lo que calificó como “violencia extremista de la izquierda política”, y afirmó que esa amenaza ha sido minimizada en el debate público.
“Durante demasiado tiempo nuestra doctrina antiterrorista ha tenido un punto ciego cuando se trata de la violencia extremista proveniente de la izquierda política”, declaró.
El funcionario aseguró además que “incluso hoy, la sola idea de que el terrorismo de extrema izquierda pueda representar una amenaza seria es tratada como una fantasía de la derecha”, al tiempo que acusó a centros de pensamiento, organizaciones, publicaciones y sectores académicos de reconocer únicamente un tipo de violencia política como un riesgo para el sistema estadounidense.
Rubio afirmó que Estados Unidos enfrenta “una nueva ola de este viejo mal” y aseguró, sin presentar evidencia durante su intervención, que los ataques y complots atribuidos a organizaciones de izquierda han alcanzado niveles no vistos en décadas.
El jefe de la diplomacia estadounidense describió a la izquierda radical como “un mal distintivo y único”, que, según dijo, “siempre ha estado impulsado por un odio, por encima de todo, hacia la propia civilización”.
En uno de los pasajes más ideológicos de su intervención, sostuvo que el radicalismo de izquierda representa “la rebelión de lo peor contra lo mejor; de los débiles y cobardes contra los fuertes y los buenos”, y afirmó que quienes abrazan esa corriente buscan destruir aquello que no son capaces de construir.
Asimismo, señaló que esta ideología adopta distintas expresiones —“anticapitalista, antiimperialista, comunista, anarquista o marxista”—, pero aseguró que todas comparten la misma esencia: “un resentimiento venenoso disfrazado con el lenguaje de la igualdad, la justicia y la liberación”.
Rubio acusó además a estos movimientos de intentar destruir “lo que hombres más grandes han construido” y de recurrir a la violencia para atacar “los símbolos físicos del poder, la invención y el progreso”, entre ellos oleoductos, vías férreas, laboratorios y redes eléctricas.
El secretario de Estado también rechazó que esas corrientes estén motivadas por ideales utópicos. “Nada de esto está impulsado por el idealismo”, afirmó, al tiempo que calificó al comunismo como una visión de un mundo “pequeño, plano y gris”, desprovisto de creatividad, ambición, héroes, mitos y de Dios.
Asimismo, sostuvo que “muchas personas en posiciones de poder han desestimado repetidamente actos de violencia y terrorismo como formas legítimas de expresión política, siempre que sirvieran a una causa de izquierda”.
Rubio defendió el endurecimiento de la política de seguridad al señalar que “la responsabilidad más esencial del Estado y la primera obligación de cualquier gobierno es proteger a su pueblo”.
SECRETARY RUBIO: "Today, we face a new wave of this old evil. Here in the United States, the share of left-wing terrorist attacks and plots has risen to levels not seen in decades." pic.twitter.com/mEKX0w7gb5
— Department of State (@StateDept) July 16, 2026
Horas antes del evento, el Departamento de Estado había adelantado que el secretario daría “otro paso” para enfrentar lo que describió como la amenaza del “terrorismo de extrema izquierda”, al considerar que este fenómeno ha sido un “punto ciego” para la comunidad internacional.
Las declaraciones se producen en el marco de la estrategia de seguridad impulsada por la administración Trump, que en los últimos meses ha ampliado el uso del discurso antiterrorista para abordar distintos conflictos políticos internos y justificar nuevas medidas en materia de seguridad nacional. Hasta el momento, el Departamento de Estado no ha detallado públicamente cuáles serán las acciones específicas derivadas del anuncio realizado por Rubio.