Ted Nichols, compositor, arreglista, educador y director musical, falleció a los 97 años, dejando detrás un legado de música para algunas de las series animadas más queridas de la historia estadounidense, como Los Picapiedra y Scooby-Doo.
La noticia de su fallecimiento la dio su hija, Karen Tollenshaug, quien explicó cómo su padre luchó contra el Alzheimer al final de su vida. Trasladado a cuidados paliativos en Auburn, Washington, el compositor falleció el 9 de enero, pero hasta ahora se reveló su deceso.
De acuerdo con el portal NME, entre los momentos más importantes de su carrera, Nichols consiguió un trabajo en Hanna-Barbera Productions a principios de la década de 1960.
Trabajó en la productora durante casi una década, tiempo durante el cual compuso la música de Los Picapiedra. Pero en septiembre de 1969, su vida cambió drásticamente con el estreno de la serie de Scooby-Doo en CBS. El programa se convertiría en un fenómeno cultural, y la música de Nichols se volvió inseparable de su misterio, humor y atractivo perdurable.
"La música incidental de Ted Nichols para Scooby-Doo es, en mi opinión, una banda sonora casi perfecta para una caricatura. Es ideal para la serie. No me digan que no contribuye a crear la atmósfera", reflexionó el animador Cade Utterback.
"Hay algunas pistas que duran varios minutos y tienen varias secciones. Los editores musicales sabían que esto era una ventaja, ya que mezclaban y combinaban partes de todas las pistas para crear una hermosa y compleja base musical en cada episodio".
Las composiciones de Nichols no solo definieron la serie original, sino que siguió presente en todas las versiones de Scooby-Doo hasta 1985. Su música ayudó a definir el tono característico del programa, combinando suspenso y humor de una manera única.