La designación de Slavko Vincic como árbitro de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España ha generado conversación no solo por su trayectoria en el futbol internacional, sino también por un episodio que marcó su vida fuera de las canchas.
El silbante esloveno estuvo involucrado en una redada policial realizada en Bosnia y Herzegovina en 2020, un hecho que terminó con su detención, aunque horas después recuperó la libertad al no encontrarse pruebas que lo relacionaran con una organización criminal.
El nombre de Vincic volvió a cobrar relevancia luego de que la FIFA lo eligiera para dirigir el partido más importante del torneo, despertando el interés por uno de los capítulos más polémicos de su carrera.
La redada que sorprendió al árbitro esloveno
Los hechos ocurrieron en mayo de 2020, cuando autoridades de Bosnia y Herzegovina realizaron un operativo en una cabaña ubicada en la ciudad de Bijeljina. La intervención formaba parte de una investigación contra una presunta red internacional vinculada con prostitución, tráfico de drogas y venta ilegal de armas.
Durante el operativo fueron detenidas varias personas, entre ellas Slavko Vincic, quien se encontraba en el lugar junto con otros hombres y mujeres, en plena etapa de restricciones por la pandemia de COVID-19.
De acuerdo con los reportes del caso, las autoridades aseguraron armas de fuego, una importante cantidad de cocaína y cerca de 10 mil euros en efectivo durante la redada.
¿Por qué fue detenido Slavko Vincic?
Según la información difundida en aquel momento, el árbitro fue arrestado debido a un supuesto vínculo cercano con Tijana Ajfon, una de las mujeres que sí era investigada por las autoridades dentro del operativo.
Los reportes también señalaron que Vincic fue detenido cuando intentó abandonar el sitio en una embarcación junto con otras tres personas. Sin embargo, tras las primeras investigaciones, las autoridades no encontraron elementos que demostraran que formara parte de la organización criminal bajo investigación.
Por ese motivo, el árbitro esloveno fue liberado pocas horas después sin que se presentaran cargos en su contra.
El propio árbitro aseguró que fue una confusión
Tras recuperar su libertad, Slavko Vincic explicó públicamente que había acudido al lugar por invitación de un conocido para una reunión de trabajo y que desconocía por completo las actividades ilícitas que, presuntamente, se desarrollaban en ese sitio.
El silbante afirmó que se sintió sorprendido por la situación y lamentó que su nombre quedara relacionado con un caso de esa magnitud, pese a que las investigaciones no acreditaron una participación directa en los delitos que se investigaban.
Con el paso del tiempo, el episodio no impidió que continuara dirigiendo partidos de alto nivel en competiciones de la UEFA y la FIFA, consolidándose como uno de los árbitros más importantes del futbol europeo.