La actriz irlandesa Brenda Fricker, ganadora del Premio de la Academia por su interpretación de Bridget Fagan Brown en la película My Left Foot (1989), murió a los 81 años.
Fricker falleció la noche del jueves en Dublín, tras un periodo de mala salud, informó su representante, Phil Belfield, mediante un comunicado.
La actriz hizo historia en 1990 al convertirse en la primera mujer irlandesa en ganar el Óscar a la Mejor Actriz de Reparto por su papel como la decidida madre de Christy Brown, personaje interpretado por Daniel Day-Lewis, quien también obtuvo el premio al Mejor Actor por esa cinta.
"Nunca volveremos a ver a alguien como ella y el mundo es menos por su ausencia", expresó Belfield. "Fue un honor conocerla, quererla y trabajar con ella, y siempre tendrá un lugar en mi corazón y en el corazón de tantos aficionados al cine y la televisión en todo el mundo".
A lo largo de su trayectoria, Fricker participó en más de 90 películas y producciones de televisión entre 1964 y 2024.
Uno de sus personajes más recordados fue el de la "señora de las palomas" en Mi Pobre Angelito 2 (1992), donde interpretó a una mujer sin hogar que entabla amistad con el personaje de Macaulay Culkin en el Central Park de Nueva York.
También integró el elenco original del drama médico de la BBC Casualty y compartió pantalla con Cate Blanchett en Veronica Guerin, película basada en la historia de la periodista de investigación irlandesa asesinada en 1996.
Nacida en Dublín en 1945, Fricker recibió a principios de este año la Libertad de la Ciudad, el máximo reconocimiento otorgado por la capital irlandesa.
En su autobiografía "She Died Young: A Life in Fragments", publicada en septiembre de 2025, la actriz relató tanto los momentos felices de su infancia junto a su hermana Grania como las dificultades que enfrentó tras sufrir violencia sexual y problemas de salud mental que derivaron en varias hospitalizaciones. El libro ingresó a la lista de los más vendidos del Irish Sunday Times.
El viceprimer ministro de Irlanda, Simon Harris, lamentó su fallecimiento y aseguró que el país perdió a uno de sus mayores referentes culturales.
"Fue realmente una de las mayores exportaciones que este país ha producido jamás y una embajadora del talento irlandés en el escenario mundial", afirmó. "Sencillamente, nunca volveremos a ver a alguien como ella".