John Karl Urich-Sass, ciudadano estadounidense preso en México desde hace ocho meses en el Reclusorio Sur de la Ciudad de México, escaló su pleito judicial hasta la Casa Blanca, y envió una carta al Presidente Donald Trump en la que denuncia que fue encarcelado por un delito "fabricado".
El solicitante, hermano en una familia dueña de una empresa dedicada a la fabricación y comercialización de útiles escolares, acusó directamente a funcionarios de la Fiscalía de Investigación Estratégica de Asuntos Especiales (FIEAE) de la CDMX de las supuestas irregularidades en el proceso.
Con una carta fechada el 17 de marzo en la Ciudad de México, Urich-Sass sostiene que le fue impuesta la prisión preventiva justificada por el delito de fraude procesal, un delito que no implica estar preso, además de encontrarse sin juicio ni noticias sobre su caso.
En la misiva, el estadounidense pide la intervención política y diplomática de Trump al amparo de una orden ejecutiva que, según su dicho, el Mandatario estadounidense firmó en septiembre de 2025 para proteger a ciudadanos de ese país inmersos en procesos judiciales en el extranjero.
El empresario asegura que su caso encaja en ese supuesto porque, afirma, fue incriminado sin pruebas con la colusión de autoridades capitalinas.
Urich-Sass solicitó que el juez revise la petición de su defensa para modificar las medidas cautelares y enfrente su proceso en libertad.
La carta está dirigida a Trump, con copia al Embajador de Estados Unidos en México, Ronald D. Johnson; al jefe adjunto de misión, Mark Coolidge Johnson; al agregado jurídico Steve Flores, y al Canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente.
En las hojas del expediente aparecen además anotaciones manuscritas de recepción en la Embajada de Estados Unidos con fecha 23 de marzo de 2026.
Junto con esa carta, Urich-Sass remitió otra al Embajador Johnson para advertir que en la Carpeta judicial 001/1644/2025 y Carpeta de investigación CI-FIEAE/C/D/00352/10-2024 existen presuntas irregularidades procesales.
Detalló que la Fiscalía de Investigación Estratégica de Asuntos Especiales obtuvo una orden de aprehensión sin agotar mecanismos razonables de citación y localización, que se le impuso prisión preventiva justificada sin un análisis reforzado de proporcionalidad y que la acusación por fraude procesal derivó de una interpretación extensiva e indebida del tipo penal.
También acusa negativa del Ministerio Público para practicar actos de investigación solicitados por la defensa.
La documentación entregada por el propio ciudadano incluye un listado de 13 supuestas anomalías, entre las que se encuentran la criminalización del derecho de acceso a la justicia y del ejercicio de denuncia, falta de motivación suficiente en la valoración de pruebas, variación indebida del segmento fáctico en el auto de vinculación a proceso y uso de un informe policial desactualizado para negar diligencias.
En esa misma carta pide de manera expresa la intervención consular de la Embajada estadounidense para que, dice, la justicia mexicana se aplique conforme a derecho y no haya ciudadanos de Estados Unidos encarcelados fuera de su País, bajo el argumento de procesos locales.
Esta detención deriva de un pleito familiar, luego de que los hermanos John y Karin Urich-Sass acusaran a su hermano Edgar Herrmann, presidente del Consejo de Administración de la compañía, de cederse a sí mismo el nombre de esta empresa, e incluso, cobrar regalías por el uso mismo.
Asimismo, acusaron la creación de tres empresas bajo la misma razón social de la primera, y con el uso de sus maquinarias y recursos, con un reporte de utilidades prácticamente nulo.
La denuncia ante el Ministerio Público terminó con una respuesta por parte de Edgar que, a su vez, condujo a la detención de John y una orden de aprehensión activa en contra de Karin.