La creciente flota de camiones pesados fabricados en China que circula en México se está convirtiendo en un nuevo obstáculo para los esfuerzos del país por obtener alivio frente a los aranceles impuestos por Estados Unidos, mientras Washington exige garantías de que su vecino del sur no se está transformando en una puerta de entrada para los fabricantes chinos hacia América del Norte.
El valor de las importaciones mexicanas de camiones chinos se multiplicó por más de siete en un periodo de seis años, lo que ha generado inquietud entre los fabricantes locales y las autoridades estadounidenses, según dos personas con conocimiento del tema.
Además, el número de empresas chinas de camiones que operan en México se ha disparado hasta aproximadamente 23, creando nuevas tensiones mientras los negociadores mexicanos buscan alivio frente a las barreras comerciales estadounidenses que han afectado a una de las industrias exportadoras más integradas del país.
La disputa toca uno de los puntos centrales de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC): si México puede convencer a Washington de que está alineado con Estados Unidos frente a China, al tiempo que protege a sus propios fabricantes de las importaciones baratas y mantiene el acceso a su principal mercado de exportación.
¿Qué proponen los fabricantes mexicanos de camiones?
Los fabricantes mexicanos de camiones proponen una solución en dos frentes: aumentar los aranceles nacionales a los vehículos chinos y lograr que Estados Unidos considere a los camiones fabricados en México como parte de la base industrial de América del Norte, y no como una amenaza para ella.
Se espera que este tema sea abordado durante una tercera ronda de conversaciones bilaterales entre México y Estados Unidos que comenzará el martes en la Ciudad de México. Washington ha señalado que el tratado comercial no será renovado en su forma actual, aunque sigue vigente mientras los tres países continúan negociando disputas relacionadas con automóviles, acero, cadenas de suministro y el papel de China en América del Norte.
La Secretaría de Economía de México, responsable de las negociaciones del T-MEC, declinó hacer comentarios.
Preocupación de Washington por ingreso de autopartes chinas a Méxicxo
Los negociadores estadounidenses están cada vez más preocupados porque vehículos y autopartes chinas estén ingresando a México y eventualmente puedan beneficiarse de las cadenas de suministro norteamericanas, según personas familiarizadas con las conversaciones, que pidieron no ser identificadas debido al carácter privado de las negociaciones.
Estas preocupaciones están complicando los esfuerzos de México para conseguir alivio de los aranceles estadounidenses sobre camiones medianos y pesados, así como sobre sus componentes.
La oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) informó el viernes que entre los temas que se discutirán en las conversaciones, a las que asistirá el representante comercial Jamieson Greer, estarán “el acero y el aluminio y sus productos derivados, los automóviles, la seguridad económica, el trabajo, la agricultura y los servicios de pagos electrónicos”.
Washington impuso en noviembre de 2025 aranceles de 25 por ciento a los camiones medianos y pesados, así como a sus componentes.
Sin embargo, los vehículos que cumplen con las reglas de origen del T-MEC pueden estar sujetos al impuesto únicamente sobre el valor del contenido no estadounidense, según el informe automotriz 2026 de la USTR.
Industria mexicana de vehículos pesados, bajo presión
La industria mexicana de vehículos pesados enfrenta un entorno complicado. La producción cayó 13 por ciento anual durante el primer semestre de 2026, mientras que las exportaciones disminuyeron 14.5 por ciento, de acuerdo con datos oficiales.
Estados Unidos absorbió el 92.3 por ciento de esas ventas al exterior, lo que pone de manifiesto la vulnerabilidad del sector ante cambios en la política comercial estadounidense.
Dentro del mercado mexicano, los fabricantes aseguran que sus competidores chinos están ganando terreno gracias a vehículos de bajo costo, mientras que la información sobre sus operaciones sigue siendo poco transparente.
Los fabricantes mexicanos de autobuses y camiones buscan que se impongan aranceles de hasta 50 por ciento a los vehículos pesados provenientes de países que no tienen tratados de libre comercio con México, principalmente China. Actualmente, los aranceles para camiones pesados oscilan entre 5 por ciento y 20 por ciento.
Las empresas del sector sostienen que algunas unidades chinas ingresan al país con valores declarados en aduanas muy por debajo de los precios de mercado, lo que distorsiona la competencia y reduce el atractivo de los camiones producidos localmente.
Entre los fabricantes y marcas chinas con actividad documentada en el mercado mexicano de camiones pesados y autobuses se encuentran Yutong Bus Co., BYD Co. y FAW.