El Mundial de este año cuenta con una cifra sin precedentes de 104 partidos, después de que la FIFA ampliara la competición a 48 equipos. Al finalizar el torneo, Gianni Infantino asistirá a casi la mitad de ellos.
Para lograrlo, el presidente de la FIFA voló alrededor de 57 mil 700 kilómetros entre los tres países anfitriones —Canadá, México y Estados Unidos— en un lujoso Gulfstream G650ER operado por Qatar Airways, cuyo uso paga la FIFA, según un cálculo de Bloomberg con base en la distancia más corta entre aeropuertos y datos de JetSpy, un proveedor de información de aviación.
Esa distancia equivale a realizar 23 vuelos entre Los Ángeles y Nueva York o a dar dos vueltas al ecuador terrestre.
Vestido con traje y rodeado de directivos del futbol, Infantino se convirtió en una presencia constante durante el torneo. Incluso, un chiste que aseguraba que asistió a dos partidos al mismo tiempo se volvió viral en redes sociales.
Aunque no desafió las leyes del espacio y el tiempo, sí acudió a dos encuentros disputados el mismo día en ciudades distintas —e incluso en países diferentes— en 13 ocasiones.
Su presencia resulta especialmente llamativa debido a la magnitud del torneo. En 2022 asistió a los 64 partidos disputados en Qatar, un país más pequeño que Connecticut. La edición de este año no solo suma 40 encuentros más, sino que también representa la primera en los cien años de historia de la FIFA con sedes en tres países.
La FIFA analizará ampliar todavía más el próximo Mundial para incluir a 64 selecciones, según declaró Infantino a la cadena suiza Blue Sport. La Copa del Mundo de 2030 tendrá como sedes a Marruecos, Portugal y España.
El día con el recorrido más largo de Infantino ocurrió el 26 de junio, cuando su avión recorrió más de 8 mil 850 kilómetros. Después de presenciar la victoria de Costa de Marfil sobre Curazao en Filadelfia la noche anterior y pasar la noche en Miami, voló a Dallas, donde visitó brevemente a la selección de Jordania. Una hora y media después partió rumbo a Seattle para presenciar el partido entre Egipto e Irán. Al terminar el encuentro, regresó a Miami, donde al día siguiente asistió al duelo entre Colombia y Portugal.
El presidente de la FIFA, de 56 años, asistirá a seis partidos en Miami, más que en cualquier otra ciudad, después del encuentro por el tercer lugar entre Francia e Inglaterra. Se mudó a esa ciudad del sur de Florida dos años antes del torneo.
Un portavoz de la FIFA declinó hacer comentarios sobre el itinerario de Infantino durante el Mundial.
Infantino recibe algunos abucheos partidos
Según Barry Shevlin, director ejecutivo de la empresa de aviación privada FlyUSA, la Copa del Mundo provocó un incremento repentino en la demanda de vuelos chárter en jets privados este verano, ya que aficionados con alto poder adquisitivo planificaron recorridos entre distintas sedes. Sin embargo, añadió que a un cliente promedio de este tipo de aeronaves le tomaría al menos un año recorrer una distancia cercana a los 57 mil 700 kilómetros.
De acuerdo con Shevlin, el itinerario de Infantino durante el Mundial podría superar los 350 mil dólares solo en combustible para aeronaves y generar más de 700 toneladas de emisiones de CO?. Esa cantidad equivale aproximadamente a la huella anual de carbono de 40 estadounidenses promedio.
Cuando Infantino asiste a un partido del Mundial, las transmisiones suelen enfocarlo en varias ocasiones. En algunos encuentros, esas imágenes provocaron abucheos por parte de los aficionados, quienes reaccionaron a las polémicas que rodearon su gestión durante el torneo.
Entre ellas destaca la decisión de la FIFA de revocar la suspensión de un partido impuesta al futbolista estadounidense Folarin Balogun, después de que el presidente Donald Trump llamó por teléfono a Infantino para solicitar la anulación de la sanción.
Los estrechos vínculos de Infantino con la administración Trump también quedaron en evidencia durante el partido inaugural de Estados Unidos frente a Paraguay, al que asistió junto con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el presidente paraguayo, Santiago Peña.
Con mayor frecuencia que con jefes de Estado, Infantino acudió a partidos acompañado por presidentes de federaciones de futbol de distintos países que participan en el Congreso de la FIFA.
Un Mundial ampliado representa una oportunidad para fortalecer la relación con sus electores mientras busca un cuarto mandato al frente del organismo, explicó Declan Abernethy, profesor del Instituto Tecnológico de Georgia y especialista en la historia de este deporte.
“Este sistema funciona a través de las relaciones”, dijo Abernethy. “Él reconoce que esas relaciones son fundamentales. Estar presente le otorga autoridad, pero también demuestra a quién debe rendir cuentas”.
Se prevé que Infantino consiga la reelección en el Congreso de la FIFA, integrado por representantes de 211 países, que celebrará elecciones el próximo mes de marzo.