
La ocasión está puesta.
Los presidentes Claudia Sheinbaum y Luiz Inácio Lula da Silva han hablado de una alianza estratégica en materia petrolera.
El propósito es impulsar acuerdos en muchos sentidos entre Petróleos Mexicanos y Petróleo Brasileiro, dos empresas con diferente dirección e imagen.
Mientras Pemex tiene severos problemas para emerger y alcanzar la autosuficiencia económica y garantizar el suministro al país, Petrobras es ejemplo en muchos sentidos.
Ayer la Presidenta destacó la posible colaboración en la exploración y la explotación de yacimientos en aguas profundas -sobre todo en el Golfo de México-, en las cuales Petrobras tiene mucha experiencia.
Pero ese sería un paso para más adelante porque implicaría retomar los proyectos a los cuales incitó la reforma energética impulsada por Enrique Peña Nieto pero cancelados por los gobiernos de la 4T.
Primero deben darse los diálogos, las reuniones de trabajo binacionales, las proyecciones comunes, la firma de acuerdos y luego la aplicación de políticas.
Eso debe llevar algo así como tres o cuatro meses, lo determinarán los altos funcionarios de energía y lo formalizarán representantes gubernamentales y los directores de esas paraestatales, Víctor Rodríguez Padilla y Magda Chambriard.
NUEVA ADMINISTRACIÓN
Se necesitan, además, acciones diversas.
Si quiere un arreglo entre partes, México no puede presentar a un Pemex deficitario financieramente y con problemas severos en producción, comercialización y abasto.
Es un monstruo empresarial de muchas cabezas: Pemex Exploración y Producción (PEP), Pemex Transformación Industrial (PTRI), Pemex Perforación y Servicios, Pemex Fertilizantes, Pemex Internacional (PMI)…
Por ello en el gobierno avanza la idea de una reestructuración para concentrar el mando -con Víctor Rodríguez o su sucedáneo- y dejar lo indispensable, acaso PMI y Pemex Fertilizantes.
Es un regreso de sexenios en materia administrativa.
Porque al igual que la Comisión Federal de Electricidad, Pemex fue tasajeado en tiempos de Enrique Peña y así ha transitado dos sexenios más… hasta ahora.
En el caso de la CFE, el director general de entonces, Francisco Rojas Gutiérrez, estuvo en desacuerdo y con dignidad renunció para no apoyar desatinos.
Por el contrario, Pemex se sumió en la corrupción y en el escándalo desde tiempos de Emilio Lozoya y no ha podido salir a pesar de discursos, promesas e inyecciones de recursos sin fin.
Ahora, con el proyecto a punto de terminarse, cobra relevancia el nombramiento de Cuauhtémoc Cárdenas al frente de la Comisión Consultiva del Petróleo y no se sorprenda usted si en las próximas semanas hay cambio en la Dirección General.
¿Lázaro Cárdenas Batel?
Es un rumor.
DESPEDIDAS ADELANTADAS
Los malos espectáculos de Guadalupe Taddei no terminan en el Instituto Nacional Electoral.
Ayer desacreditaron siete consejeros -Arturo Castillo, Carla Humphrey, Martín Faz, Rita Bell López, Jaime Rivera, Dania Ravel y Claudia Zavala- las observaciones enviadas por ella al Senado sobre la reforma en curso.
A ese escándalo se agrega una afrenta:
Acaso para no perder sus vacaciones de las semanas Santa y de Pascua, Taddei adelantó la despedida de tres consejeros: Claudia Zavala, Dania Ravel y Jaime Rivera.
Oficialmente cesan sus funciones el 4 de abril, pero ella prepara su despedida para el viernes próximo porque ya no los quiere ver más en el INE.
¿En qué le estorban?
@urenajose1