El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, honró hoy las vidas de cuatro militares estadounidenses que murieron en Medio Oriente y fueron devueltos a sus familias en una base aérea en Delaware.
El Mandatario saludó mientras cuatro féretros eran escoltados fuera de un avión durante el traslado digno en la Base Aérea de Dover.
El ritual es una de las tareas más solemnes de un comandante en jefe. Será el tercero al que Trump asiste desde que inició la guerra en Irán en febrero.
Trump tenía previsto reunirse en privado con las familias en duelo. Al hablar con periodistas mientras se dirigía a Dover, Trump lo calificó como "una de las cosas más difíciles de hacer como Presidente".
Su mensaje a las familias, indicó, será simplemente: "los amamos, amamos a su hijo".
"No hay juegos, no hay nada: ese es su hijo", manifestó Trump. "Y lo único que puedes hacer es entregar tu corazón".
Trump estuvo acompañado por funcionarios del Gobierno, entre ellos el Secretario de Defensa Pete Hegseth y el General Dan Caine, Presidente del Estado Mayor Conjunto.
También estuvieron presentes el senador Thom Tillis, republicano por Carolina del Norte, y el senador Chris Coons, demócrata por Delaware.
Durante el ritual, los féretros, cubiertos con la bandera estadounidense, son llevados desde el avión militar que los transportó hasta vehículos que los trasladarán a la instalación mortuoria en la base.
Allí, los militares son preparados para su lugar de descanso final.
Los militares caídos eran de Hawai, Texas, Nueva York y Carolina del Norte.
También fueron devueltos los restos de un tercer miembro del servicio, al parecer el soldado desaparecido tras los ataques en Jordania, así como los restos de un soldado muerto en Irak durante la detonación de un dron iraní.
El Departamento de Defensa identificó a los soldados muertos en Jordania como Tyler James Feehan, de 25 años, de Ewa Beach, Hawai, e Isabella Gonzales, de 19, de Carrollton, Texas.
El soldado que desapareció tras los ataques en Jordania es Angel S. Rampersad, de 28 años, de Ozone Park, Nueva York, informó el Departamento de Defensa.
El soldado muerto en Irak fue identificado como Michael Emmanuel Swinton, de 30 años, quien vivía en Spring Lake, Carolina del Norte.
La Casa Blanca informó que la familia de Feehan se uniría más tarde el miércoles en el Air Force One mientras Trump viaja a Georgia para un evento para promover la iniciativa de su Gobierno de ofrecer cuentas de inversión para niños.
Trump había dicho previamente que los soldados murieron mientras protegían a Estados Unidos y a otras naciones.
"Lo sentimos muchísimo, pero ya saben, esas grandes personas, esos grandes patriotas estaban allí luchando para que Irán no pueda tener un arma nuclear", declaró Trump a los periodistas el domingo.
Añadió que Estados Unidos estaba atacando a Irán "en honor" de los militares caídos.
Estados Unidos ha lanzado múltiples ataques de represalia contra Irán mientras se desmorona un acuerdo provisional para poner fin a la guerra.
Trump afirmó el lunes que cada vez que Irán mata a un soldado estadounidense, "¡pagarán por esa muerte muchas veces!".
Trump indicó el martes que, aunque casi todo el fuego entrante en Jordania fue detenido, algo logró pasar.
"Sí lograron colar algo en Jordania", expresó. "Si hubiéramos tenido otros operadores, ya saben, no habría ocurrido, lamentablemente".
Añadió: "Hemos detenido casi todo, pero cuando dejas que otras personas hagan tu trabajo con Estados Unidos - dejamos que otras personas hagan el trabajo - y a veces no sale tan bien".
Trump no explicó a qué se refería ni a quién señalaba como responsable de proteger a las fuerzas estadounidenses en Jordania.
Trump ha asistido a otras dos ceremonias para recibir restos de soldados caídos desde el inicio de la guerra, la más reciente en marzo.