El mundo del deportivismo parece que sigue sorprendido con el mercado de fichajes que está haciendo su equipo. Recordemos que esta dirección deportiva nos había dado una de cal y una de arena en estas dos últimas temporadas. En el ascenso a Segunda División se trajo muy poco y el equipo supo sobrevivir en su vuelta al fútbol profesional, mientras que en la segunda temporada el trabajo de Fernando Soriano y Massimo Benassi se vio más justificado con las llegadas de Luismi, Loureiro, Quagliata, Ferllo o Alti, entre otros.
Viendo cómo se había tratado el mercado de traspasos tras el ascenso a Segunda, el deportivismo esperaba incorporaciones para reforzar la plantilla en puntos estratégicos, pero nadie podía imaginar que a finales de julio el club tuviese ya en dinámica de equipo a tantos jugadores recién llegados en esta ventana de fichajes.
Sin duda, el que más ha sorprendido ha sido la llegada de Pierre-Emerick Aubameyang. Sus 14 goles y 9 asistencias con el Marsella la temporada pasada son la mejor carta de presentación para un delantero que ya ha triunfado en clubes como Borussia Dortmund, Arsenal, Barcelona o el propio Marsella. El Deportivo se ha movido como pez en el agua para conseguir un futbolista de este nivel, cuyas cifras parecían estar muy lejos del alcance de un recién ascendido.
Aunque "Auba" sea el gran cabeza de cartel, no podemos desmerecer al resto de recién llegados. Gijselhart y Amatucci llegaron para refozar una medular que necesitaba si o si savia nueva. Leo Román llegó desde el recién descendido Mallorca para dar una gran salto de calidad en la portería. Asp Jensen es un joven talento danés con polivalencia para la parcela ofensiva y Bright Ede llegó para apuntalar la defensa blanquiazul con tan solo 19 años.
La apuesta del club también queda reflejada en los números. A día de hoy, el Deportivo ocupa la cuarta posición entre los clubes de LaLiga EA Sports que más dinero han invertido en fichajes este verano, solo por detrás de Barcelona, Real Madrid y Atlético de Madrid. Una declaración de intenciones por parte de Juan Carlos Escotet y de la dirección deportiva, convencidos de que el regreso a Primera debía ir acompañado de una inversión importante para consolidar el proyecto.
Críticas. Aun con la gran labor que se está realizando en la planificación deportiva, no todo es de color de rosa en las oficinas de Riazor. La subida del precio de los abonos y conflicto abierto con la grada de Marathon y la Federación de Peñas han puesto en tela de juicio para una gran parte de la afición la gestión de la propiedad, empañando en gran medida el optimismo que ha generado el mercado de fichajes.
¿Envidia? Este desembolso en el mercado de fichajes ha levantado ampollas en algunos de nuestros vecinos más cercanos, que han vuelto a tildar al Deportivo de "equipo de un banco" y a calificar la inversión blanquiazul como el "despilfarro de un banco en un equipo de fútbol". Resulta, cuanto menos, llamativo que algunas de esas críticas lleguen desde plazas como Málaga o Santander, donde conocen de primera mano lo que supone convivir con proyectos impulsados por extranjeros que terminaron dejando a sus clubes sumidos en una profunda crisis. Parece que algunos entienden mejor de jeques que de capital bancario.
Todavía queda más. Tal y como ha reconocido Fernando Soriano en las últimas comparecencias, la planificación no está cerrada. La intención del club es incorporar un perfil más veterano que refuerce determinadas posiciones donde la plantilla todavía presenta carencias, especialmente el lateral izquierdo, además de estudiar la llegada de un central y un centrocampista si el mercado ofrece oportunidades interesantes.
Apartado salidas. En el capítulo de despedidas también queda mucho movimiento por delante. La marcha de varios futbolistas ha permitido liberar parte del límite salarial, pero el Deportivo todavía trabaja en encontrar destino a entre cinco y siete jugadores que no entran en los planes de Antonio Hidalgo. Su salida será clave para seguir incorporando futbolistas que eleven el nivel competitivo del equipo.
La ilusión ha vuelto a instalarse en Riazor gracias a un mercado de fichajes que pocos imaginaban hace apenas unas semanas. Sin embargo, conviene no perder la perspectiva. Se fiche a quien se fiche y llegue quien llegue, el objetivo del Deportivo sigue siendo el mismo que el primer día: alcanzar cuanto antes los 40 y tantos puntos que garanticen la permanencia en Primera División. A partir de ahí, todo lo que venga será un premio. Porque soñar es gratis, pero antes toca asegurar que el Deportivo ha vuelto a Primera para quedarse. @mundiario