Se organizan en Riberas contra inundaciones
PUNTOS CLAVE DEL ANALISIS (IA SCOPE)
• Vecinos de Riberas del Bravo etapa VIII organizan cooperativa para retirar agua acumulada.
• Rentaron bomba tras falta de atención oficial y reportes al 9-1-1 sin respuesta inmediata.
• Rentaron bomba tras falta de atención oficial y reportes al 9-1-1 sin respuesta inmediata.
Ciudad Juárez.- Vecinos de la colonia Riberas del Bravo etapa VIII, particularmente de la calle Rivera del Rojo y vialidades cercanas, comenzaron a organizarse y cooperar entre ellos para retirar el agua acumulada por las lluvias, luego de asegurar que pese a los reportes realizados ante las autoridades no han recibido atención en la zona.
Una de las vecinas relató que el agua comenzó a acumularse desde el miércoles y prácticamente no ha dejado de estar presente, llegando hasta el interior de algunas casas. Añadió que, ante la falta de respuesta, optaron por rentar una bomba entre los afectados para intentar disminuir los niveles de agua.
De acuerdo con otro habitante del sector, la bomba comenzó a utilizarse alrededor de las 4 o 5 de la tarde del viernes y los trabajos continuaron hasta cerca de las 10:00 de la noche, cuando tuvieron que detenerse debido a que comenzó nuevamente el viento, así como poca lluvia; sin embargo, reanudaron labores ayer por la mañana.
Los vecinos contaron que realizaron reportes a través del 9-1-1 y hacia otras dependencias; no obstante, los bomberos les habrían dicho que solamente contaban con dos bombas, por lo que su reporte fue canalizado a la Junta Municipal de Agua y Saneamiento, la cual les indicó que se presentarían en tres semanas.
“Nos dijeron que ellos se acercaban en tres semanas”, relató el vecino, quien cuestionó si iba a esperar ese tiempo con el agua acumulada en las calles y viviendas.
Por ello, los propios residentes decidieron actuar por su cuenta y cooperar económicamente para rentar el equipo. Incluso cerraron la calle para evitar que los vehículos circularan por la zona mientras realizaban las labores, ya que, según cuentan, el paso de camiones provocaba que el agua se siguiera desplazando hacia las casas.
“Esperemos y no llueva más porque, si no, se va a volver a llenar”, expresó una de las afectadas, quien dijo que el agua ingresó tanto a su negocio como a su vivienda.
Y es que la situación también representa un riesgo sanitario, debido a que el agua acumulada está mezclada con drenaje. La vecina explicó que entre los habitantes de la zona hay niños, bebés, mujeres embarazadas y adultos mayores, por lo que temen exponerse a posibles infecciones al tener que caminar entre el agua contaminada.
“Tenemos que pasar por el agua sucia y hay niños, hay bebés, hay gente embarazada, hay adultos mayores, no sabemos qué pueda tener el agua, qué infección nos pueda dar”, señaló.
Asimismo, en la calle Rivera del Trigal, otros habitantes dijeron que, aunque el agua ha disminuido en las últimas horas, continúa acumulada en distintos puntos y les dificulta salir de sus viviendas y trasladarse a sus trabajos. Algunos vehículos han tenido que permanecer estacionados fuera de las zonas más afectadas, mientras que únicamente las camionetas de mayor altura logran circular, pero con dificultad.
Los habitantes afirmaron que también han buscado alternativas para retirar el agua hacia los canales cercanos, pero afirman que se han encontrado con restricciones y temor a recibir alguna sanción si utilizan pipas o realizan acciones por propia cuenta.
Para ellos, la preocupación no termina con el descenso temporal del agua, pues ante el pronóstico de nuevas lluvias temen que las calles vuelvan a inundarse y que el problema se agrave. “Les pedimos que vengan y nos ayuden, porque solos no vamos a poder”, fue el llamado de los vecinos.
Una de las vecinas relató que el agua comenzó a acumularse desde el miércoles y prácticamente no ha dejado de estar presente, llegando hasta el interior de algunas casas. Añadió que, ante la falta de respuesta, optaron por rentar una bomba entre los afectados para intentar disminuir los niveles de agua.
De acuerdo con otro habitante del sector, la bomba comenzó a utilizarse alrededor de las 4 o 5 de la tarde del viernes y los trabajos continuaron hasta cerca de las 10:00 de la noche, cuando tuvieron que detenerse debido a que comenzó nuevamente el viento, así como poca lluvia; sin embargo, reanudaron labores ayer por la mañana.
Los vecinos contaron que realizaron reportes a través del 9-1-1 y hacia otras dependencias; no obstante, los bomberos les habrían dicho que solamente contaban con dos bombas, por lo que su reporte fue canalizado a la Junta Municipal de Agua y Saneamiento, la cual les indicó que se presentarían en tres semanas.
“Nos dijeron que ellos se acercaban en tres semanas”, relató el vecino, quien cuestionó si iba a esperar ese tiempo con el agua acumulada en las calles y viviendas.
Por ello, los propios residentes decidieron actuar por su cuenta y cooperar económicamente para rentar el equipo. Incluso cerraron la calle para evitar que los vehículos circularan por la zona mientras realizaban las labores, ya que, según cuentan, el paso de camiones provocaba que el agua se siguiera desplazando hacia las casas.
“Esperemos y no llueva más porque, si no, se va a volver a llenar”, expresó una de las afectadas, quien dijo que el agua ingresó tanto a su negocio como a su vivienda.
Y es que la situación también representa un riesgo sanitario, debido a que el agua acumulada está mezclada con drenaje. La vecina explicó que entre los habitantes de la zona hay niños, bebés, mujeres embarazadas y adultos mayores, por lo que temen exponerse a posibles infecciones al tener que caminar entre el agua contaminada.
“Tenemos que pasar por el agua sucia y hay niños, hay bebés, hay gente embarazada, hay adultos mayores, no sabemos qué pueda tener el agua, qué infección nos pueda dar”, señaló.
Asimismo, en la calle Rivera del Trigal, otros habitantes dijeron que, aunque el agua ha disminuido en las últimas horas, continúa acumulada en distintos puntos y les dificulta salir de sus viviendas y trasladarse a sus trabajos. Algunos vehículos han tenido que permanecer estacionados fuera de las zonas más afectadas, mientras que únicamente las camionetas de mayor altura logran circular, pero con dificultad.
Los habitantes afirmaron que también han buscado alternativas para retirar el agua hacia los canales cercanos, pero afirman que se han encontrado con restricciones y temor a recibir alguna sanción si utilizan pipas o realizan acciones por propia cuenta.
Para ellos, la preocupación no termina con el descenso temporal del agua, pues ante el pronóstico de nuevas lluvias temen que las calles vuelvan a inundarse y que el problema se agrave. “Les pedimos que vengan y nos ayuden, porque solos no vamos a poder”, fue el llamado de los vecinos.
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