Durante años, una mujer acudió a consulta convencida de que el especialista en salud mental que la atendía la estaba ayudando a mantenerse con vida. Hoy, las autoridades sostienen que, en realidad, el profesional aprovechó una de las manifestaciones más devastadoras de su enfermedad psiquiátrica para someterla a abusos sexuales reiterados dentro del consultorio.
Victor Lee Ilog, de 50 años y residente de Horizon City, enfrenta dos cargos de agresión sexual tras ser acusado de explotar la condición mental de una paciente con trastorno bipolar mientras ejercía como enfermero especializado en salud mental (psychiatric mental health nurse practitioner) en Atlantis Behavioral Health Services, una clínica con tres consultorios en El Paso.
La investigación de la Policía de El Paso sostiene que Ilog se aprovechó de la hipersexualidad, un comportamiento compulsivo que puede presentarse durante episodios maníacos en personas con trastorno bipolar, para mantener encuentros sexuales con la paciente dentro de un entorno clínico.
“Ilog explotó la condición de la paciente para facilitar una serie de encuentros inapropiados dentro de un entorno clínico”, concluyeron los investigadores, de acuerdo con un comunicado policial.
El caso trasciende a la acusación penal presentada por una víctima. Documentos de la Junta de Enfermería de Texas revelan denuncias de otras pacientes que describen un patrón de conducta sexual inapropiada, relaciones íntimas con personas bajo su cuidado e incluso recomendaciones de consumir drogas recreativas para mejorar la actividad sexual.
Mecanismo de abuso
La mujer declaró a los investigadores que comenzó a recibir tratamiento psiquiátrico con Ilog al menos desde marzo de 2023 por depresión maníaca y trastorno bipolar.
Según el expediente policial, el enfermero comenzó haciendo preguntas sobre su vida sexual con su pareja y realizando comentarios explícitos de naturaleza sexual durante las consultas.
La víctima relató que en una ocasión acudió al consultorio vistiendo pantalones cortos y una blusa sin mangas anudada al frente. Ilog le pidió que desatara la prenda. Ella obedeció. Después, según la denuncia, el profesional cubrió las ventanas de la puerta del consultorio y la agredió sexualmente.
La mujer explicó que atravesaba un episodio maníaco severo y aseguró que situaciones similares ocurrieron prácticamente en cada cita mensual.
La dependencia emocional con su terapeuta era absoluta. Dijo a la policía que creía que él estaba “salvándole la vida”, que dependía profundamente de sus tratamientos y que incluso llegó a pensar que el enfermero estaba enamorado de ella.
Los investigadores sostienen que Ilog era plenamente consciente de ese estado de vulnerabilidad e incluso le habría dicho que sus episodios de manía eran “lo mejor” para él.
La paciente afirmó haber intentado suicidarse después de una de las presuntas agresiones sexuales.
Promesas y manipulación
La investigación de la Junta de Enfermería describe una estrategia de manipulación que trascendía al consultorio.
Según esos documentos, Ilog prometía abandonar a su esposa para iniciar una relación con la paciente y mantenía conversaciones privadas mediante una aplicación de mensajería donde expresaba el deseo sexual que sentía hacia ella.
Posteriormente le habría pedido borrar los mensajes, advirtiéndole que, si algún día denunciaba los hechos o se quitaba la vida, esas conversaciones servirían como evidencia y “arruinarían la vida de sus hijos”.
Los expedientes también señalan que ambos llegaron a reunirse fuera de la clínica, frente a un banco de El Paso, donde presuntamente el enfermero le solicitó parte del medicamento Xanax que ella tenía recetado.
En otro episodio citado por la investigación, después de un intento de suicidio de la paciente, Ilog supuestamente le dijo que lo único que necesitaba para recuperarse era “sexo, pesas y batidos de proteína”.
Otras denuncias
Las acusaciones no terminan con ese caso.
La Junta de Enfermería de Texas documentó una segunda investigación relacionada con una paciente atendida entre julio de 2024 y abril de 2025 mediante la plataforma Grow Therapy.
Según el expediente administrativo, Ilog sostuvo una relación sentimental y sexual con esa mujer mientras continuaba administrándole tratamiento psiquiátrico. El hijo de ella también era paciente del enfermero.
En un tercer caso, otra paciente denunció que Ilog le comentó que tenía “un arsenal de armas”, mientras que su esposa poseía “un arsenal de vibradores”, recomendándole adquirir uno.
Durante una consulta celebrada el 16 de abril de 2025, según la denuncia, también le sugirió consumir MDMA —conocida como éxtasis o Molly— para mejorar el placer sexual, afirmó que permitiría a sus propios hijos consumir esa droga y le mostró una fotografía suya completamente desnudo.
Para la Junta de Enfermería, esas conductas rompieron los límites éticos de la relación terapéutica y pudieron causar daños psicológicos duraderos a las pacientes.
Ante la investigación administrativa, Ilog entregó voluntariamente su licencia profesional el 24 de septiembre de 2025, antes de que la Junta de Enfermería concluyera el proceso disciplinario.
Había trabajado en el sector salud desde 2007 como enfermero registrado, conferencista para la industria farmacéutica y enfermero especializado, prestando servicios en al menos 13 centros médicos de El Paso y Las Cruces.
Proceso penal en marcha
Un gran jurado del condado de El Paso acusó formalmente a Ilog el 17 de junio de dos cargos de agresión sexual.
Fue detenido por agentes de la Oficina del Sheriff del Condado de El Paso el 8 de julio sin oponer resistencia. Ingresó al Centro de Detención del Condado con una fianza de 100 mil dólares, que pagó dos días después para recuperar su libertad.
El proceso penal se desarrolla en la Corte de Distrito 120 del condado de El Paso.
Mientras tanto, el Departamento de Policía de El Paso informó que la investigación continúa abierta y solicitó que cualquier persona que considere haber sido víctima o tenga información relacionada con el caso se comunique con las autoridades al teléfono 915-832-4400.
Hasta el momento, Ilog no ha sido declarado culpable de los delitos que se le imputan y las acusaciones continúan pendientes de resolución judicial.