La refinería clandestina que la FGR incautó la semana pasada en esta ciudad resultó estar a solo 1.5 kilómetros de un cuartel de la Guardia Nacional.
Incluso, la instalación que era operada por el crimen organizado con al menos siete voluminosos tanques de almacenamiento verticales y 11 tanques de almacenamiento móviles podría ser vista desde la sede castrense, ubicada en el concurrido Libramiento Sur Dos, a unos 7 kilómetros de la carretera a Monterrey.
La planta, cuya ubicación no fue revelada por las autoridades el viernes pasado, cuando anunciaron la intervención, está ubicada al sur de ese cuartel, y su equipamiento puede verse desde algunos puntos del Libramiento.
Para llegar a la refinería, una ruta es ir por el Libramiento, y después dar vuelta al sur donde está el cuartel de la GN, tomando la Brecha El Becerro, que tiene solo algunos kilómetros pavimentados y es identificada como paso de contrabandistas, polleros y narcotraficantes.
A 1.5 kilómetros de ese cruce está la entrada al predio donde la FGR aseguró 3.7 millones de hidrocarburos, y más adelante están otros también decomisados.
La refinería y otros inmuebles están bardeados y bajo custodia del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, que ayer impidieron el paso a un periodista de REFORMA al transitar por brechas aledañas.
El vocero del PAN en la Cámara de Diputados, Federico Döring, cuestionó ayer cómo infraestructura de esa magnitud, visible desde la carretera, podía haber operado durante meses.
La instalación, incluso, aparece en Google Maps desde febrero del 2025.
“De ese tamaño tienen que estar involucradas todas las autoridades para que viéndose la refinería desde la carretera, a plena vista, ni el Alcalde, ni la Guardia Nacional se hayan dado cuenta”, expresó en alusión al Alcalde morenista Carlos Peña Ortiz.
“Toma meses construir esa infraestructura y nadie se dio cuenta”.